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Pensamiento Masonico

El tiempo tiene forma de pera!

ANTONIO MORA VÉLEZ


En el segundo capítulo de “El universo en una cáscara de nuez”, Stephen Hawking contradice la concepción lineal del tiempo que tuvieron los físicos y filósofos desde la antigüedad hasta los años de Einstein, y que estuvo siempre acompañada con la tesis de su infinitud. Para explicar el principio y el final del tiempo, Hawking recurre a la figura de la pera que forma el cono de luz que resulta de mirar con radiotelescopios el cosmos en busca de más información sobre su naturaleza y funcionamiento. La figura que ilustra el libro en este tema se me ocurre más parecida a un trompo y por ello voy a utilizar este símil para hacer la explicación de la tesis del sabio inglés, que a lo mejor no jugó con trompos durante sus primeros años como sí lo hice yo.


Si desde el radiotelescopio -clavo del trompo- miramos hacia el pasado, que es justamente lo que hacemos con ellos al mirar el cosmos, en un primer corte transversal del trompo o cono de luz encontramos inicialmente las galaxias como lo fueron hace cinco mil millones de años, tiempo que dura la luz de ellas para llegar a nosotros. Más hacia atrás en el tiempo -hacia el fondo en el espacio cósmico-, observamos regiones de materia con densidades cada vez mayores. Más hacia el centro del trompo -o del cono de luz- ya no encontramos galaxias sino el llamado fondo de microondas descubierto por Penzias y Wilson en 1965, que ayudó a comprobar la teoría de la expansión del universo. Y hacia la barriga del trompo, una densidad de materia tal que hace que la luz se curve hacia adentro hasta formar una comba y llegar a la perilla o cierre irregular del cono, en donde ocurrió la singularidad de la gran explosión. “Esto significa -dice Hawking- que toda la materia del interior de nuestro cono está atrapada en una región cuya frontera tiende a cero”. Y que “en el modelo matemático de la relatividad general el tiempo debe haber tenido un comienzo en lo que denominamos gran explosión inicial o big bang”.


Observando la expansión del universo desde hoy -punta del cono o clavo del trompo- llegamos a los orígenes del tiempo, a ese agujero negro que fue la fragua cósmica en donde se formaron los átomos de que se compone el mundo. O lo que es igual, que el espacio-tiempo y el universo formando un Todo, tuvo un comienzo y deberá tener igualmente un final, posiblemente en el Big Crunch o fusión de toda la materia del cosmos o con las palabras de Hawking: cuando todas las galaxias y estrellas colapsen por la acción de su propia gravedad y formen otro gran agujero negro. Y, como dice el campesino costeño ¡vuelve y juega! Y surge en la gran fragua otro universo formado de otro tipo de materia y otro ser pensante mejor que el actual, que no ha sido el mejor. O no surge nada -y ya no existirá el Hombre para darse cuenta- y se acaba la película simplemente.

Ref:  El meridiano de Sucre

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