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Pensamiento Masonico

Los colores de mi hijo

Los colores de mi hijo

Indira Páez


Yo nací en una casa de lo más multicolor. Y no, no me refiero a las  paredes. Esas eran blancas, como las de cualquier casa de Puerto Cabello  en los setenta. Mi casa era multicolor por dentro. Y es que mi mamá es de  piel tan clara, que sus hermanos la bautizaron "rana platanera". Y mi papá  era de un trigueño agresivo, con bigote de charro, sonrisa de Gardel y  cabello ensortijado, estirado a juro con brillantina. La vejez lo ha  desteñido, a mi papá. Como si la melanina se acabara con el tiempo. Como  si los años fueran de lejía.

De esa mezcla emulsionada salimos nosotros, cinco hermanos de lo más  variopintos. Mi hermano mayor, vaya usted a saber por qué, parece árabe.  Ojos penetrantes, nariz aguileña, frente amplia y cabello rizado (cuando  existía, pues ahora ostenta una calvicie de lo más atractiva). Le sigue  una hermana preciosa, nariz perfilada, pecas, ojos inmensos, sonrisa como  mandada a hacer. Castaña clara y de cabello cenizo. Se ayuda con  Kolestone, vamos a estar claros. Pero le queda de un bien que parece que  hubiera nacido así. Al tercero, extrañamente, le decían "el catire". Nunca  entendí por qué, con ese cabello de pinchos rebeldes que crece hacia  arriba. Eso sí, tan rana platanera como la madre. Yo soy trigueña como mi  padre, y mi nariz delata algún ancestro africano por ahí. Y mi hermana  menor es pecosa y achinada, como si en algún momento los genes se hubieran  vuelto locos y por generación espontánea hubieran creado una sucursal  asiática en la casa.

Así, los almuerzos en mi casa parecían más una convención de las  naciones unidas que otra cosa. Claro que yo jamás me di cuenta de eso.  Para mí eran almuerzos, punto. Con el olor inenarrable de las caraotas  negras de mi mamá y las tajadas de plátano frito que se hacían por kilos.   De chiquita nunca entendí por qué en el colegio de monjas un día una  niñita me preguntó si mi papá era el chofer. Tampoco supe por qué no lo  habían dejado entrar a cierto local nocturno muy de moda en los ochenta.  Yo jamás me fijé en los colores de mi familia. Mi papá, mi mamá y mis  hermanos, siempre fueron exactamente eso: mi papá, mi mamá y mis  hermanos..

Cuando yo era chiquita pensaba que los colores los tenían las cosas,  no la gente. No entendía por qué a algunos les decían negros si yo los  veía marrones, y a otros les decían blancos si yo los veía como anaranjado  claro tirando a rosa pálido. Y menos aún entendía por qué aparentemente y  para muchos adultos, era mejor ser "blanco" que "negro". Una vez mi papá  se comió un semáforo y alguien le gritó: "¡negro tenías que ser!". Yo me  quedé estupefacta al descubrir que los "blancos" jamás se comían los  semáforos.

Así las cosas, comenzó en mi adolescencia una suerte de fascinación  por aquello de los colores de la gente, las etnias, las razas y esos  asuntos que parecían importar tanto a la humanidad. Tanto, que hasta  guerras entre países generaba. Tanto, que se mataba la gente por asuntos  de piel. De genes. De células. De melanina.

Yo buscando vivencias reales, y con lo enamorada que soy, tuve  novios marrones, rosados, amarillos y uno hasta medio verdoso. Me casé con  un italiano y tuve una hija que parece una actriz de Zefirelli. Y  finalmente me enamoré hasta los huesos y me casé otra vez. Con un marrón.  Un marrón de esos que la gente llama "negro".

Una tía abuela me dijo cuando me casé: "ni se te ocurra tener hijos  con ese hombre, porque te van a salir negritos". A mí no me cabía en la  cabeza que a estas alturas de la historia universal, alguien pudiera hacer  un comentario como ese. Pero mi tía tiene 84 años, y uno, a la gente de 84  años, le perdona todo. Hasta el racismo.

Como soy bien terca salí embarazada de mi esposo marrón. El embarazo  fue una montaña rusa total, así que cuando nació mi hijo, sano, con diez  deditos en las manos y diez en los pies, un par de ojos, orejas, boca,  nariz y gritos, yo estallaba de felicidad. Y cuando uno estalla de  felicidad, no escucha nada.

Pero resulta que han pasado cinco meses, y aunque sigo felicísima,  se me ha ido pasando la sordera. Y como soy tan bruta, no termino de  entender cómo es que tanta gente, que no solo mi tía la de 84, me pregunta  "¿y de qué color es el niño?". Sí, sí, así mismo. "¿De qué color es?". Les  importa muchísimo ese detalle a algunos. Tal vez a demasiados. Una amiga  de España. Una antigua vecina. Una ex compañera de colegio. Una gente  cualquiera que no tiene 84 años. Una gente que, que yo sepa, no pertenece  al partido Neo Nazi, ni milita en el Ku Klux Klan, ni es aria, ni tiene  esvásticas en la ropa. Una gente que se ofende si uno les dice racista.  Llegan así, llaman, escriben. Y lo primero que preguntan, antes de esas  típicas preguntas de viejita ("¿Cuánto pesó?" "¿Cuánto midió?" "¿Lloró  mucho?"), es "¿y de qué color es?".

Y la verdad, lo confieso, a riesgo de quedar como una madre  desnaturalizada, es que yo no me había fijado de qué color era mi hijo.  Porque cuando nació mi hija la italianita nadie me preguntó eso. Entonces  no pensé que era tan importante saberse el color del hijo. Yo me sabía la  fecha de su primera sonrisa. Me sabía cuándo se le puso la triple, cuándo  comió papilla por primera vez. Sabía que tenía tres tipos de llanto (uno  de hambre, uno de sueño y uno de ñonguera). Sabía que por las noches le  gustaba quedarse dormida en mi pecho. Cosas, pues, intrascendentes. Igual  con mi bebé. Ya me sé sus ojos de memoria, por ejemplo. A veces están a  media asta y es que tiene sueño, pero lucha porque no quiere perderse  nada. Me sé sus saltos cuando quiere que lo cargue. La temperatura de su  piel, el olor de su nuca.

Pero el domingo pasado me encontré a una ex compañera de trabajo que  no veía desde mi preñez, y ¡zuás!, me lanzó la pregunta. "¿Ya nació tu  hijo? ¿Y de qué color es?". Me agarró desprevenida, y no supe qué  responderle, pero me prometí a mí misma averiguarlo, ya que a tanta gente  parece importarle el asunto. Debe ser que es algo vital, y yo de mala  madre no he prestado atención a la epidermis de mis críos.   Así que ante tanta curiosidad de la gente, me he puesto a detallar  los colores de mi hijo. Y resulta que mi bebé es un camaleón. Sí, de  verdad. Cambia de colores. A las cinco y media de la mañana, cuando se  despierta pidiendo comida, es como rojo. Un rojo furioso y candelero.  Después se pone como rosadito, y se ríe anaranjado. A veces pasa el día  verde manzana, y me provoca darle mordiscos por todos lados. Cuando lo  baño, y chapotea con el agua, se vuelve como plateado, una cosa increíble.  Cuando se le cierran los ojitos del sueño, es amarillo pollito y provoca  acunarlo y meterlo bajo las dos alas acurrucadito. Finalmente se duerme y,  lo juro por Dios, se pone azul. Y brilla en la oscuridad.

Ese es mi hijo, multicolor. Sé que va a ser un poco difícil llenarle  la planilla del pasaporte, o contestarles a las ex compañeras de colegio  cuando pregunten de qué color es mi hijo. Pero eso es lo que hay. Lo juro.  Mi hijo es color arcoiris.

11 de Septiembre

Carta del obispo de Florida,  E.E.UU., al presidente Bush

Robert Bowan es Obispo de la United Catholic Church de Florida, Teniente Coronel y ex combatiente de Vietnam:

Señor Presidente:

Cuente la verdad al pueblo Sr. Presidente, sobre el terrorismo.

Si los mitos acerca del terrorismo no son destruidos, entonces la amenaza continuará hasta destruirnos por completo.

La verdad es que ninguna de nuestras millares de armas nucleares pueden protegernos de esa amenaza.

Ni el sistema de "guerra en las estrellas" —no importa cuan técnicamente avanzado sea ni cuantos trillones de dólares se hayan gastado en él— podrá protegernos de un arma nuclear traída en un barco, avión o auto alquilado.

Ni siquiera ningún arma de nuestro vasto arsenal, ni siquiera un centavo de los u$s 270.000.000.000.000.- (si, esos mismos doscientos setenta billones de dólares) gastados por año en el llamado "sistema de defensa" puede evitar una bomba terrorista; esto es un hecho militar.

Como Teniente coronel retirado y frecuente conferencista en asuntos de seguridad nacional, siempre cito el salmo 33: "Un rey no está a salvo por su poderoso ejército, así como un guerrero no está a salvo por su enorme fuerza". La reacción obvia es: ¿Entonces, qué podemos hacer? ¿No existe nada que podamos hacer para garantir la seguridad de nuestro pueblo? Existe. Pero para entender eso, precisamos saber la verdad sobre la amenaza.

Sr. Presidente, Ud. no contó al pueblo americano la verdad sobre por qué somos el blanco del terrorismo, cuando explicó por qué bombardearíamos Afganistán y Sudán, —Ud. dijo que somos blanco del terrorismo porque defendemos la democracia, la libertad y los derechos humanos del mundo.—

¡Qué absurdo, Sr, Presidente!

Somos blanco de los terroristas porque, en la mayor parte del mundo, nuestro gobierno defendió la dictadura, la esclavitud y la explotación humana.

Somos blancos de los terroristas porque somos odiados.

Y somos odiados porque nuestro gobierno ha hecho cosas odiosas.

¿En cuantos países agentes de nuestro gobierno depusieron a líderes popularmente elegidos, sustituyéndolos por dictadores militares, marionetas deseosas de vender a su propio pueblo a corporaciones norteamericanas multinacionales?

Hicimos eso en Irán cuando los marines y la CIA derrocaron a Mossadegh porque el tenía la intención de nacionalizar el petróleo.

Y lo sustituimos por el Sha Reza Palhevi y armamos, entrenamos y pagamos a su odiada guardia nacional —la Savak— que esclavizó y embruteció al pueblo iraní para proteger el interés financiero de nuestras compañías de petróleo.

Después de eso, ¿será difícil de imaginar que existan en Irán personas que nos odien?

Hicimos lo mismo en Chile, casualmente un 11 de septiembre,  hicimos lo mismo en Vietnam; más recientemente intentamos hacerlo en Iraq.

Y claro, cuantas veces hicimos eso en Nicaragua y en otras Repúblicas de América Latina. Una vez tras de otra, hemos destituido líderes populares que deseaban que las riquezas de su tierra fueran repartidas entre pueblo que las generó.

Nosotros los reemplazamos por tiranos asesinos que venderían a su propio pueblo para que mediante el pago abultadas propinas para engordar sus cuentas particulares, las riquezas de su propia tierra pudiera ser tomada por la Dominó Sugar, la United Fruit Company, la Folgers, y por ahí va todo.

En cada país, nuestro gobierno obstruyó la democracia, sofocó la libertad y pisoteó los derechos humanos. Es por eso que somos odiados en todo el mundo. Es por eso que somos el blanco de los terroristas. —El pueblo de Canadá disfruta de la democracia, la libertad y los derechos humanos, así como el pueblo de Noruega y Suecia.— ¿Ud. escuchó hablar de embajadas canadienses, noruegas o suecas siendo bombardeadas?

Nosotros no somos odiados porque practicamos la democracia, la libertad o los derechos humanos. Somos odiados porque nuestro gobierno niega esas cosas a los pueblos de los países del tercer mundo, cuyos recursos son codiciados por nuestras corporaciones multinacionales.

Ese odio que sembramos se volvió en contra nuestra para asombrarnos, en forma de terrorismo y, en el futuro, el terrorismo nuclear.

Una vez dicha la verdad sobre por qué existe la amenaza y una vez entendida, la solución se torna obvia.

Nosotros necesitamos cambiar nuestras costumbres. Librémonos de nuestras armas nucleares (unilateralmente si es preciso) y mejorará nuestra seguridad. Alterando drásticamente nuestra política exterior la asegurará.

En lugar de enviar a nuestros hijos e hijas a todo el mundo para matar árabes (el modo que podamos tener el petróleo que existe debajo de sus arenas), deberíamos mandarlos para que reconstruyan sus infraestructuras, proveerlos de agua limpia y alimentar a sus niños hambrientos.

En vez de continuar matando diariamente a millares de niños iraquíes con nuestras sanciones económicas, deberíamos ayudar los iraquíes a reconstruir sus usinas eléctricas, sus estaciones de tratamiento de agua, sus hospitales, y todas las otras cosas que destruimos y les impedimos reconstruir con sanciones económicas.

En lugar de entrenar terroristas y escuadrones de la muerte, deberíamos cerrar la Escuela de las Américas.

En vez de sostener las revueltas, la desestabilización, el asesinato y el terror alrededor del mundo, deberíamos abolir la CIA y dar el dinero que ya gasta a agencias de asistencia.

Resumiendo: deberíamos ser buenos en lugar de malos, y de serlo, ¿Quién iría a intentar detenernos? ¿Quien nos iría a odiar? ¿Quien nos iría a querer bombardear?

Esa es la verdad, Sr. Presidente.

Eso es lo que el pueblo norteamericano precisa escuchar

Robert Bowan (R. B. voló en 101 misiones de combate en Vietnam. Actualmente es Obispo de la United Catholic Church en Melbourne Beach, Florida).

Nota del editor:
Esta carta ha sido ampliamente difundida en Internet calificando al autor como obispo católico.
Ante ello queremos informar que la "United Catholic Church" no está en comunión con la Santa Sede, y por lo tanto no tiene  ninguna vinculación con la Iglesia Católica.
Si nos hemos decidido a publicarla es por su contenido que creemos  útil para una serena reflexión sobre el tema de la guerra.

Escultismo y Masonería

Escultismo y Masonería

"Dejad al mundo mejor de como lo encontrasteis"
Baden Powell

El Escultismo es un movimiento educativo para los Jóvenes, de carácter voluntario, no político, abierto a todos sin distinción, conforme a los fines, principios y método tal como fueran concebidos por su fundador Lord Badén Powell.

El desarrollo de la escala de valores de un individuo tiene lugar mayormente en la niñez, la adolescencia y la juventud. El Escultismo se ocupa de lograr que cada joven adopte una escala de valores y genere una confianza en sí mismo que le permita no solo defenderla en toda circunstancia sino liderar a sus pares en diversos contextos.

Fines y objetivos del Movimiento Scout

El movimiento Scout tiene por fin contribuir al desarrollo de los jóvenes ayudándoles a realizar plenamente sus posibilidades físicas, intelectuales y espirituales como persona, como ciudadano responsable, y como miembro de comunidad local, nacional e internacional.

El objetivo del Movimiento Scout es proveer oportunidades para desarrollar aquellas cualidades del carácter que convierten a un buen ciudadano en un hombre de Honor, autodisciplinado y relativamente autosuficiente, dispuesto y preparado para servir a la comunidad.

El escultismo complementa la educación escolar y familiar, abarcando áreas no comprendidas en esos ámbitos. El escultismo desarrolla el conocimiento de uno mismo, la necesidad de explorar, de descubrir, el deseo de aprender.

 

Antecedentes del Movimiento Scout

El Escultismo nació a principios del siglo XX a partir de una idea de Lord Robert Stephenson Smyth Baden Powell, un General Inglés que había luchado en la guerra de los boers en Sudáfrica y en la India. Él había observado cómo los jóvenes eran importantes para las exploraciones de avanzada de sus cuerpos de milicia y decidió redactar sus consejos para estos scouts en una obra que llamó Aids to Scouting (Ayudas para la Exploración), este libro, diseñado originalmente para militares, comenzó a llamar la atención de muchos niños en edad escolar, por lo que resolvió armar una propuesta a la medida de la edad de ellos y publicó, en fascículos quincenales, la primera versión de Scouting for Boys (Escultismo para Muchachos). La obra fue todo un éxito y, en 1908, se realizó el primer campamento scout en la isla de Brownsea.

El escritor francés Roger Peyrefitte declara que: "los boy scouts surgieron de la masonería, porque Baden Powell era masón. Soñó, según lo escribió, con hacer convivir en buena armonía "a hijos de duques e hijos de criados". Por cierto, "la Iglesia, antes de apoderarse del escultismo, se opuso a él encarnizadamente".

 

En su reciente libro "La masonería" (1998), el investigador argentino Emilio J. Corbière afirma que: "En el siglo XX, los masones alentaron importantes organismos deportivos, pacifistas o enderezados a internacionalizar las regiones y el mundo entero bajo el signo de la paz. No era una globalización disgregadora y destructiva de la persona humana sino a partir de los individuos y de las sociedades detrás de valores éticos y humanistas.

 

El masón suizo Henry Dunant creó la Cruz Roja Internacional (...) Robert Baden Powell fundó el Movimiento Scout, laico y pionero, en tanto que otro masón, Pierre de Coubertin refundó los Juegos Olímpicos".

 

Si tantos investigadores citan a BP como francmasón, ¿por qué en el Movimiento Scout se oculta o ignora este dato? En este artículo daremos un pantallazo sobre algunas personalidades importantes del mundo scout de principios de siglo, y algunos datos relevantes sobre el escultismo y la masonería.

 

El duque de Connaught
Dentro de la familia real británica, el duque de Connaught fue quien más influyó en la personalidad del fundador del escultismo. Este príncipe era el tercer hijo de la Reina Victoria (Príncipe Arthur) y conoció a Baden Powell en el año 1883 en la India, donde practicaron juntos la cacería de jabalí con lanza. Pocos años más tarde, BP dedicaría su libro "Pigsticking or hoghunting" al duque, "el primer príncipe de sangre real que haya recibido una primera lanza". En 1906, el duque de Connaught era Inspector General del Ejército inglés y en este carácter nombró a BP como Inspector General de Caballería en África del Sur. La amistad de ambos fue en aumento y tras la creación del Movimiento Scout, BP nombra en 1913 al duque como Presidente de la Asociación Scout de Gran Bretaña. Es conocida la fotografía de estos dos viejos amigos dando inicio al tercer jamboree mundial, en Arrowe Park (1929).

La devoción de BP al duque fue tal que bautizó a su primer hijo Arthur Robert Peter (por el duque, por su padre y por el personaje "Peter Pan").

Se supone que fue el duque de Connaught quien inició a Baden Powell en los misterios de la Hermandad masónica, ya que él era el Gran Maestro de la Gran Logia Unida de Inglaterra. Había sido iniciado en 1874 en la Logia "Príncipe de Gales" Nº 259, y en 1886 se convirtió en el Gran Maestro provincial de Sussex.

Es muy significativo que la misma persona haya sido Presidente de los scouts de Inglaterra y al mismo tiempo Gran Maestro de los masones de ese país.

 

Los Reyes de Inglaterra
Uno de los principales impulsores del escultismo fue el Rey de Inglaterra, Eduardo VII, que nombró a BP "Comendador de la Orden del Baño" en 1909. Por su apoyo  incondicional a la causa scout, se dispuso que aquellos muchachos que se distinguieran por su eficiencia serían nombrados "Scouts del Rey".

Eduardo VII había sido iniciado en la Masonería de Estocolmo por el Rey de Suecia, Carlos XV, en 1868. En Inglaterra, actuó como Venerable en la Logia "Príncipe de Gales" Nº 259, donde inició a su hermano, el duque de Connaught.

El Rey Jorge VI, por su parte, fu iniciado masónicamente en diciembre de 1919 en el seno de una logia de oficiales de la marina. A los cuatro años de haber sido iniciado ocupó el cargo de Venerable Maestro. El 25 de abril de 1925 el duque de Connaught lo designa "Gran Primer Vigilante" de la Logia Unida de Inglaterra.

Fruto de la estrecha relación de BP con este monarca, fue la condecoración de BP con la Orden del Mérito en 1937.

 

Rudyard Kipling
Baden Powell conoció a Rudyard Kipling en África del Sur, en el año 1906. Un par de años más tarde, cuando BP escribió su obra "Escultismo para muchachos" dedicó un buen espacio al personaje de Kipling conocido como "Kim". Kimbal O´Hara era un muchacho huérfano que vivía en la India y que era hijo de un masón inglés, según revela la propia obra de Kipling en su primer capítulo.

En 1914, cuando BP intentaba crear una unidad para los hermanos pequeños de los scouts de tropa, decidió utilizar el libro de Kipling "Jungle Books" para modelar una nueva mística inspirada en Mowgli. Pidió la autorización al autor y dice BP que éste "era un buen amigo del escultismo desde sus días iniciales, autor de la canción oficial de los boy scouts y padre de un scout".

Es interesante el nombre elegido para estos niños: "lobato" o "cub scout", siendo conocido el nombre que los masones dan a los niños "adoptados" por la Hermandad: lobatón o lobezno. En la foto adjunta vemos a un lobatón español con su mandil masónico.

Según Clavel (autor masónico), el nombre lobatón es muy antiguo y revela que en el antiguo Egipto los iniciados en los misterios de Isis se colocaban una máscara con la efigie de un lobo dorado. Los iniciados de Isis recibían el nombre de "chacales" o "lobos".

El chileno José María Caro se quejaba del lobatismo, diciendo con ignorancia que "lo que se quiere es formar lobos de los boy scouts.

Se les agrupa bajo la bandera del lobo; el lobo es su "tótem" (animal reconocido como antepasado de su tribu o venerado como un Dios). Baden Powell ha declarado que sus subordinados han de sujetarse al evangelio del Libro de la Selva y plegarse al método lobetón (...) Los gritos o exclamaciones que se les enseñan son como aullidos de lobos: "ya-hú, ya-hú, yap, yap, ya-hú". (...) Por cierto que no es muy consolador esa preparación del niño como si fuera lobo. No es de extrañar entonces que en los desfiles de boy scouts veamos la figura de animales en el pendón de las diversas compañías, ni tampoco que se lleva el amor de los animales y la misericordia para con ellos hasta preferirlos en la atención y en la limosna a los seres humanos, a quienes muchas veces se deja en olvido".

Si leemos detenidamente "El Libro de las Tierras Vírgenes", no nos será difícil encontrar el paralelismo entre la logia masónica y el consejo de roca, y la denominación "Pueblo Libre" que se da a la manada de lobos, teniendo en cuenta que la acepción "Free-mason" significa "constructor libre" y el primer requerimiento para todo masón es que sea "libre y de buenas costumbres". En un artículo adjunto de un masón chileno se profundizan los simbolismos masónicos de esta obra de Kipling.

El Lobatismo brinda una Promesa, acto que convierte al niño en un miembro de la Hermandad Scout; tal promesa les ayudará a desarrollar un sentido de auto-realización, de espiritualidad, lealtad, obediencia, a no ser egoísta y a servir a los demás. Los Principios expresados en la Promesa y la Ley de la Manada, proporcionan la base sobre la cual cada niño trabaja hacia un logro de metas. Para lograr un progreso, no hay tiempo determinado ni definido. Las palabras en que se expresan la Promesa y la Ley son simples y fáciles de entender, en la medida que el niño crece y madura estas palabras asumirán un significado más profundo, pues de ellas emanan valores éticos y morales, lo que dará a cada niño un futuro mejor. Cuando enseñamos a los niños el "deber al prójimo" estamos desarrollando virtudes de hermandad, fraternidad, respeto, compañerismo.

Masónicamente, Kipling se inició en la logia "Hope and Perseverance" Nº 782 de Lahore, Punjab (India) y a su regreso a Inglaterra trabajó en la "Mother Lodge Nº 3861" de Londres. Su más célebre creación masónica es el poema "Logia Madre" (1896): "Tras la puerta cerrada de la estancia en que se unen el Templo y el Taller todo lo han nivelado la escuadra y la plomada. Rangos y vanidades han de quedarse afuera. ¡A la orden del aprendiz!...Llamemos y adelante... Y entrábamos a la Logia... la Logia donde yo era Segundo Vigilante (...) El Cuadro se reunía en tenida mensual y, a veces, en banquete fraternal cuando alguno partía. Entonces se solía hablar de nuestra patria, de Dios Mas, cada cual, opinaba de Dios según lo comprendía. Hablaban todos pero nadie había que rompiese los lazos fraternales hasta oír que los pájaros, dejando sus nidales, cantaban a la luz del nuevo día que lavaba la escarcha de los cristales. Tornábamos a casa conmovidos y, cuando el sol en el Oriente asoma, nos íbamos quedando adormecidos pensando en Shiva, en Cristo y en Mahoma (...) Recordando a mi Logia tengo ganas de volver a estrechar con fuerza la mano de mis hermanos blancos y de aquel otro hermano de color que llegaba de tierras africanas. Poder entrar de nuevo al Templo pobre de mi Logia materna, a la estancia desnuda de aquella casa vieja, abierta sobre la calle antigua, solitaria y muda. Oir al Guardián del templo adormecido, anunciar mi llegada y mirarme delante de aquel mi Venerable, del que he sido Segundo Vigilante".

Estas tres personas, de notable influencia en BP pertenecían a la Orden Masónica, pero en otros países el impulso fundacional del escultismo estuvo dirigido por masones. En Francia, el barón Pierre de Coubertin fue uno de los principales gestores de los "Eclaireurs", mientras que en EE.UU. existieron dos grandes hombres que colaboraron en la creación de los "Boy Scouts of America":  Ernest Thompson Seton (Jefe Scout Nacional) y Daniel Carter Beard (Comisionado Scout Nacional), éste último reconocido francmasón que fue iniciado en la Logia "Mariner´s" Nro 67 de Nueva York (NY) y más tarde se afilió a la Logia "Cornupia" Nro 563  de Flushing (NY). Existe una condecoración masónica que lleva su nombre para los Boy Scouts of America

 

Según William Hillcourt, dos presidentes norteamericanos colaboraron activamente con la obra de Baden Powell. Uno de ellos, Theodore Roosevelt, es citado en el libro "Escultismo para muchachos" donde afirma ser "partidario de los juegos al aire libre, pues por lo que no siento simpatía alguna es por ese sentimiento erróneo que mantiene a los jóvenes entre algodones. El hombre acostumbrado a la vida al aire libre es siempre el vencedor en la lucha por la vida". Roosevelt fue nombrado vicepresidente honorario de los "Boy Scouts of America" al ser fundada esta institución. En su agitada vida masónica, fue iniciado en la Logia "Matinecock Nº 806" de Oyster Bay (Nueva York), siendo un portavoz masónico en todo el mundo.

El otro presidente que abogó por la causa del escultismo fue William Taft, que se entrevistó con el Jefe Scout Mundial en 1912,  prometiéndole total apoyo en la difusión de la organización en los Estados Unidos. Taft fue iniciado en 1909 en la ciudad de Cincinnati (Ohio) y se hizo fotografiar en varias oportunidades con el mandil masónico que perteneciera a George Washington.

 

¿ BP fue masón?
Esta pregunta no ha podido ser contestada aún. Lady Olave afirmó en una oportunidad que Baden Powell nunca fue masón, pero...¿es esto verdad?

Primero que nada debemos decir que no conviene para los intereses de la Iglesia Católica que BP sea masón y es justamente esta Iglesia quien ha intentado monopolizar el escultismo en muchos países. Si saliera a la luz la pertenencia de BP a la antigua Hermandad, ¿qué sucedería?

El catolicismo ha sido el enemigo más duro de la masonería y aún hoy "no ha cambiado el juicio negativo de la Iglesia respecto de las asociaciones masónicas, porque sus principios siempre han sido considerados inconciliables con la doctrina de la Iglesia, y los fieles que pertenezcan a ella se hallan en pecado grave y no pueden acercarse a la santa comunión", según una declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe en noviembre de 1983. (5). Lo cierto es que ante la falta de documentación que avale el espíritu masónico de BP, debemos analizar las similitudes entre el escultismo y la masonería (si es que las hay).

Algunos puntos de contacto entre ambas instituciones que podemos enumerar son los siguientes:

a) La promesa scout como una iniciación del aspirante (profano) en iniciado.
b) Uso y reiteración del número 3. En el escultismo existen tres principios y tres virtudes, mientras que en la masonería se habla de las tres luces y las tres luces menores. Los scouts poseen tres grados de adelanto (Tercera, Segunda y Primera Clase), mientras que en la masonería existen los tres grados simbólicos: aprendiz, compañero y maestro.
c) Los scouts y los masones estrechan la mano de una manera especial y simbólica.
d) Es significativo del uso del término "lobatos" (como ya dijimos) y toda una mística inspirada en un libro de neto contenido masónico, al igual que "Kim".
e) La ayuda al prójimo es una particularidad de ambas instituciones.
f) Se utiliza el término "Hermano Scout" o "Hermano Masón", dando a entender la existencia de una Hermandad Mundial.
g) La cadena fraternal (las manos enlazadas) existe en las dos organizaciones en algunos momentos trascendentes.

Dijo Baden Powell en un Congreso de Scouters celebrado en París en el año 1922: "El Movimiento scout representa una unión mundial de socorro fraternal, una asociación universal de amistad que no se detiene en las fronteras. Educados en la comprensión de que las naciones son hermanas, de que forman parte de una gran familia humana cuyos miembros deben ayudarse y comprenderse mutuamente , los jóvenes ciudadanos y ciudadanas de todas las naciones cesarán de mirarse como rivales y no alimentarán más que pensamientos de amistad y de estimación mutuas".

Esa vieja idea de cosmopolitismo es netamente masónica. Boucher afirmaba que "La patria del masón es la Tierra entera y no sólo el  lugar donde ha nacido o se ha desarrollado"

Recopilado por Unicornio
Barranquilla Agosto de 2006

Referencias:
ArteDelosBosques
LORD BADEN POWELL DE GILWELL
Escultismo Para Muchachos

DIOS NACIÓ MUJER

DIOS NACIÓ MUJER

En todas la culturas prehistóricas, la figura cosmogónica central, la potencia o fuerza procreadora del universo, fue personalizada en una figura de mujer y su poder generador y protector simbolizado mediante atributos femeninos —senos, nalgas, vientre grávido y vulva— bien remarcados. Esa diosa, útero divino del que nace todo y al que todo regresa para ser regenerado y proseguir el ciclo de la Naturaleza, denominada «Gran Diosa» por los expertos —o, también, bajo una conceptualización limitada, «Gran Madre»—, presidió con exclusividad la expresión religiosa humana desde c. 30000 a.C. hasta c. 3000 a.C. En la Gran Diosa única y partenogenética —bajo sus diferentes advocaciones— se contenían todos los fundamentos cosmogónicos: caos y orden, oscuridad y luz, sequía y humedad, muerte y vida…, de ahí que su omnipotencia permaneciese indiscutida por milenios (el concepto de dios varón no apareció hasta el VI o V milenio a.C. y no logró la supremacía hasta el III o II milenio a.C., según las regiones).

Aunque sólo sea a nivel de enunciado, debe recordarse que el concepto de «ser divino» apareció y evolucionó paralelamente a los estadios de desarrollo del pensamiento lógico-verbal humano —conformado hace unos 40.000 años—, y que sus símbolos y mitos variaron al mismo ritmo y en la misma dirección que lo hizo la estructura socioeconómica humana. Así, durante toda la era preagrícola el control de la producción de alimentos y las instituciones sociales básicas, salvo la defensa, estuvo en manos de las mujeres, a las que debemos la gran mayoría de los adelantos psicosociales y técnicos que nos condujeron hasta la civilización, y esos colectivos matricéntricos fueron regidos por la idea de la Gran Diosa. Pero, al adentrarse en la era agrícola, cuando las sociedades se hicieron sedentarias y dependientes de sus cultivos, por una serie de circunstancias imposibles de resumir en este espacio, el varón se vio obligado a implicarse en la producción alimentaria y comenzó un proceso de transformación que desposeyó a la mujer de su ancestral poder y lo depositó en manos del varón.

En unos pocos milenios, tras la implantación de la agricultura excedentaria, surgió el dios masculino, el clero, la sociedad de clases y la monarquía, mientras que la mujer fue quedando reducida a un bien propiedad del varón. Obviamente, el dominio del varón sobre la tierra tuvo su equivalente en el cielo —los cambios sociales siempre se justificaron mediante cambios en los mitos— y la deidad masculina comenzó a domeñar a la femenina. La mujer y la Diosa fueron perdiendo su autonomía, importancia y poder prácticamente al mismo tiempo, víctimas de un mundo cambiante en el que los hombres se hicieron con el control de los medios de producción, de guerra y de cultura, convirtiéndose, por tanto, en detentadores únicos y guardianes de la propiedad privada, la paternidad, el pensamiento y, en suma, del mismísimo derecho a la vida.

Durante no menos de 25.000 años la Gran Diosa fue considerada el principio único de la generación del universo. A partir del V milenio a.C. se le comenzó a imponer como coadyuvante de su fertilización a una deidad joven subsidiaria —su hijo y amante— que moría anualmente tras una cópula en la que, la Diosa, en realidad, se seguía fertilizando a sí misma ya que el principio masculino no era sino carne de su propia carne; desde finales del III milenio a.C. —coincidiendo con la divinización de la monarquía— los reyes pasaron a desempeñar simbólicamente ese papel de amante y fertilizador de la Diosa. En el paso siguiente, durante el II milenio a.C., el proceso de la creación dejó de entenderse mediante el símil de la fisiología reproductora femenina y pasó a ser descrito como el resultado de instrumentos de poder como la palabra —«hágase… y se hizo»—, usados fundamentalmente por dioses masculinos que siempre iban acompañados de una pareja femenina. El cambio fue realmente transcendente, ya que el concepto de principio creador permitió alejarse de la ancestral dependencia de la Diosa en cuanto principio generador único. Finalmente, un dios varón todopoderoso pasó a acumular y detentar en exclusiva todos los aspectos de la generación.

Con el establecimiento de la sociedad compleja en el Próximo Oriente y en Europa, el papel y función social de la mujer y de la Diosa fueron degradados sin compasión. La propia eficacia productiva de la mujer —tanto en su faceta de reproductora como de recolectora y horticultora—, que fue sostén de las comunidades humanas durante cientos de miles de años, acabó siendo, por fuerza de cambios socioeconómicos inevitables, el origen involuntario de la progresiva degradación social de las mujeres y del proceso de trasvase mítico que llevaría a sustituir la primitiva concepción de una divinidad femenina por otra masculina. Aunque, a pesar de todo, ninguna formulación religiosa posterior ha sido tan holística, inteligente y tranquilizadora como la Diosa; y ningún dios varón, por muy Dios Padre que se haya erigido, ha tenido ni tendrá jamás la capacidad de integración y de evocación mítica de la Diosa, por eso, aun en religiones patriarcales, lo femenino ha perdurado agazapado bajo diversos personajes divinizados, como es el caso de la Virgen católica, cuyos símbolos (luna creciente, agua, etc.) son exactamente los mismos que identificaron a la Gran Diosa paleolítica y neolítica. No en vano… Dios, su concepto, nació mujer.

Resumen del libro DIOS NACIÓ MUJER
© Pepe Rodríguez
© Ediciones B., Barcelona, 2000.

MI VIEJO MALLETE

MI VIEJO MALLETE

Hace tiempo ya me apercibo de que, merced al destino y al trabajo desarrollado en el Tall:.,  podía tener la bendición de ser elevado por mis HH:. para dirigir los trabajos de la Log:. desde el Trono de Salomón. Por ello pensé en tener el símbolo de la labor como V:. M:. y me impuse la tarea de buscar un mazo para desempeñar el arduo trabajo que me espera.

Deseaba que el mismo, fuera algo fuerte y pesado, de tal modo, que cuando golpease con el, dominara la atención de todos. Busqué, recorrí, y seguí buscando.  Buscaba algo muy especial; recordé que hay una madera que se denomina "lignitita" muy conocida como "la madera de hierro". Eso es lo que necesito para gobernar y dirigir, me dije. Hasta llegue a comprar uno que parecía ser lo que en verdad buscaba, pero al fin no resulto ser, sino un buen trabajo de laqueado en un sencillo mallete de hierro.

Desilusionado, cansado, y hasta aburrido, olvide mis afanes en pos de aquello que creía indispensable para la labor, hasta que hace apenas unos días, me asalto de nuevo esa obsesión y volví a recorrer tiendas, kioscos, anticuarios y hasta puestos callejeros en pos del Mazo.

Y me enrede en la maraña de una populosa zona de la ciudad de tienditas, localcitos, donde era tal la cantidad de objetos que servían para todo y para todos, que creía que jamás conseguirá lo que realmente buscaba.

Y me encontré de pronto ante una puerta y sin saber como, empujado quizá, por la invisible mano que me guiaba, sin yo saberlo, me encontré en el interior de un sitio que me hizo pensar que estaba fuera de la zona del crepúsculo del tiempo. El local, si así se lo puede llamar, era tan pequeño y tan oscuro que apenas si se perciban nuestras siluetas.

Y allí, como surgiendo de la nada, se dibuja una escalera de caracol. Avance vacilante y silencioso. Eran tantas las vueltas del ascenso caracoliano que mi esposa que estaba muy junto a mí, se mareo como si estuviera en un carrusel.

Llegamos al final de ese laberinto de gradas y ante nosotros se apareció un cuartucho en el que haban miles y miles de cosas y podrá jurar que ninguna era al menos de mi epoca. Todas habían sido usadas una u otra vez; algunas sólo ayer, otras, siglos atrás.

Y allí estaba un hombre, un viejo,  que parecía ser tan antiguo como los objetos que tenia en venta. Me dio la impresión de que el nunca esperaba saber el precio que obtendría por su mercancía. Su plateado y escaso cabello, las arrugas de su frente, que hablaban de la sabiduría e inteligencia esparcida en todo su ser; sus labios, en un rictus afable y acostumbrados a las buenas palabras; sus manos arrugadas pero firmes como ramas perennes de la acacia inmortal, se alargaron y nos dieron la bienvenida.

Si palabras, sin preguntas, tan solo con ese brillo de sus ojos, ojos que han visto la luz, que han dicho la verdad y que han practicado la tolerancia. Esos ojos a la vez, me decían que le encantaba el regateo por cualquier trasto, un "tira y afloja", luego una sonrisa cómplice, un apretón de manos y el trato ya estaba hecho. Su hijo le ayudaba. Tan joven, pero tan ajeno al tiempo como el reloj de pared que sonaba pero carecía de manecillas. Quedé tan absorto con todo ello que necesite que mi esposa me volviera a la realidad, apretándome mi brazo.

Le dije al anciano que buscaba un martillo, un mazo. Sentí entonces en mis espaldas, un viento helado, como si viniera de los siglos de los siglos. Me volví ante esa impresión, di unos pasos atrás, y quedé sorprendido al ver al joven con una bandeja colmada de mazos, entre sus manos.

No eran mazos corrientes. Algunos eran de madera, otro de hierro, unos de plástico, otros de hueso. Cada uno más hermoso que el otro. Yo ya no sabia cual escoger todos eran malletes Mass:. y así lo manifesté.

La sonrisa huyo del rostro del anciano  su hijo me miro con benevolencia para mi mayor incomodidad y azoramiento aun, el vetusto reloj de pared se detuvo. Después de lo que me pareció el paso de mil siglos; el viejo me miro lanzándome nuevamente una sonrisa como para decirme que el me ayudaría a seleccionar un mazo.

Mi esposa aflojó mi brazo. Sentí que sus uñas se habían clavado en mi piel, traspasando mi chaqueta;  el tonto reloj se puso a repicotear nuevamente; no me imaginaba para que,  ya que carecía de manecillas para decir algo.

Hijo mío, dijome el anciano mirándome con bondad, quieres ser un buen V:. de tu Log:., Verdad. Por que entonces, buscas un instrumento que podrá falsear y torcer tu carácter. Tu no pareces ser un hombre que exija obediencia estricta, si esta acareara el deshonor para ti y tus HH:. Por que quieres un mazo de hierro

El mazo que vayas a usar, debe ser algo como tu mismo,  pareces ser un hombre paz, con un gran sentido de igualdad; que conoce el verdadero valor de los hombres y el intrínseco valor de las cosas. Te he mirado y me he formado una idea de cómo te llevas tu, con tus semejantes.

Quieres algo hecho de un material que recuerde que eres un hombre que ha conocido tiempos difíciles, tiempos buenos, tiempos malos, tiempos fáciles, tiempos de guerra, tiempos de paz, tiempos de triunfos y tiempos de fracasos, tiempos de amor y tiempos de reposo,  tiempos de estudio y tiempos de enseñanza y que cuando manejes el emblema de tu autoridad, te des cuenta del bien y del mal y que si alguna vez has errado con el,  rectifiques tu conducta y te hagas mas bueno y mas tolerante. ¿Quieres algo así, Verdad?

Mudo y con un nudo en la garganta, asentí sin parpadear.

Aquí, hijo mío, esta el mallete que necesitas. Y al decir esto me mostró un mazo.

Oh Dios!  Que mazo Era tan feo como el pecado mismo. Con nudos grandes y duros, sucio y desprovisto de majestad. Parecía el mazo de Matusalén;  volví a la realidad y esbozando una sonrisa me dije: "Me esta tomando el pelo Cómpralo y síguele el juego".

El viejo pareció comprender y antes de que yo pudiera articular palabra alguna, me dijo pacientemente, como reflexionando para si mismo:  "El hombre sigue siendo hombre, cuando llegara la hora de confiar el uno en el otro y cuando le dara el beneficio de la duda antes de golpearle, mira ese reloj en el muro...   tu no confías en el por que no tiene manecillas, pero dime, Porque habría de tenerlas"?

Ha sido construido por el tiempo mismo, para decirte que el tiempo esta transcurriendo, que el tiempo pasa escucha su Tic,  escucha su Tac,  es el pulso del ser es el sístole del dar es la diástole del recibir

No importa si es mediodía aquí o medianoche allí,  simplemente no importa. Se mueve para los que viven y se detiene para los que mueren, pero sigue respirando para quienes quieren escucharle al paso de sus años.

El anciano alargó su mano y su joven hijo puso en ella, una virutilla de acero. parecía que joven y viejo se comunicaban sin palabras. Sus arrugadas manos comenzaron a raspar los siglos del vetusto mallete.

Al cabo de algunos minutos, que parecieron interminables, tenía ante mí, uno de los más hermosos malletes que jamás haya visto. Era nudoso y estaba hecho de una blanca madera de Olivo, de aquel Olivo de la Paz.

El anciano me dijo: Ignoro su antigüedad, pero no esta seco, ni es quebradizo. No es pesado pero un suave golpe llama a la audiencia e impone respeto. Es así como deberás gobernar y dirigir a tu Tall:. y a tus HH:. Con juicio firme y solidó; con sabiduría, con fe, con fraternidad, con igualdad verdadera y absoluta tolerancia.

Con la sensación del Olivo y la Paz en tus manos y no con el peso del duro acero, para imponer tu voluntad a los otros, especialmente a los HH:. de tu arte.

Este mazo es viejo como el tiempo, pero quien lo va a saber, a menos que tú se lo digas. Deja que el te diga que, para dirigir tu Log:. debes emplear reglas de una época en la que los hombres de Paz caminaban libres por la faz de la tierra.

Sobrecogido y con lágrimas en los ojos, contemple al anciano.

El ya no sonreía; lucia cansado, pero hondamente satisfecho.

Abrí mi boca y me atreví a balbucear cuanto pedía que yo pagase por ese mallete, por mi mallete.

Puso su vetusta y arrugada mano sobre mi hombro y me dijo: "Hijo querido, Hermano mío, jamás tendrás el dinero suficiente para poder comprar este mallete. Tenlo para ti. sólo asegúrame que lo usaras con sabiduría y rectitud. Llévalo contigo y recuerda siempre este momento

Su joven hijo sonrió por primera vez, como para asegurarme de que estaba bien que me llevara conmigo el mallete de buena fe.

Hasta hoy, no recuerdo como salí de ese lugar, ni como baje esa escalera de caracol pero si recuerdo que me vi en la calle, entre la maraña de gente, con el mallete apretado entre mis manos muy junto a mi corazón y camine y seguí caminando buscando la huella para retornar a mi hogar.

Mi esposa tiembla cuando recordamos aquel día, aquel cuartucho, aquel anciano, aquel joven, aquel reloj que aun sin manecillas, marca el decurso de la vida.

Yo se que todo aquello sucedió, porque estoy aquí, sentado contemplando el mallete, mientras me pregunto a mi mismo: Que hará este mallete por mi;  O lo que es mis importante: Que haré yo por mi Log:. que me puso aquí?

Que haré yo por mis HH:. que me dan el calor que necesito
Que haré por mi Ord:. que tan generosamente me cobija

Y quiero hacer y quiero Ser: 

El V:. M:. laborioso para este mi justo Tall:.
El V:. M:. honesto para esta mi Aug:. Ord:.
El V:. M:. Sabio para este mi "VIEJO MALLETE"


Q:. H:. P:. V:. M:. Federico G. Calero Daheza
La Paz, Enero 17, 1985 e:. v:.

DEL DISCURSO CONMEMORATIVO DE LOS 25 AÑOS DE LA GRAN LOGIA SIMBÓLICA ESPAÑOLA

Ascensión Tejerina
Past Gran Maestra
Gran Logia Simbólica Española
(...)
NUESTRA CONDICIÓN DE ORGANIZACIÓN INSTITUCIONAL, NOS OBLIGA A DECIR CLARA Y PÚBLICAMENTE CUAL ES NUESTRO ROL INSTITUCIONAL.
Una de las exigencias que nos plantea la interpelación a la que somos sometidos es la de definir el rol institucional que nos incumbe. Si argumentamos nuestra legitimación en que siempre hemos sido perseguidos por defender los valores fundamentales y universales de Libertad, Igualdad, Fraternidad y Tolerancia; si la Masonería es una expresión mundial de aspiración de progreso de la humanidad basada en la naturaleza misma del hombre en cuanto puro y completo hombre; estamos, con esta argumentación, haciendo manifiesta, públicamente, la dimensión institucional de la Masonería. A partir de ese momento y por simple coherencia con el nivel de exigencias instaladas en las sociedades libres y democráticas, tenemos que pronunciarnos abiertamente acerca de nuestro papel y tendremos que responder de ello, ante las expectativas suscitadas, con el producto social que corresponda.
Hoy, la sociedad reclama saber quién es quién. Aquello que pertenezca al dominio de lo privado habrá que defenderlo con decisión de la presión inquisidora de la sociedad, pero a cambio de ese derecho a la privacidad, se hace más exigible la servidumbre y el retorno social que en cada caso también corresponda.
No es el camino más fácil, ciertamente. Lo cómodo es el anonimato, y así nadie nos pide responsabilidades, pero esto no sería ni justo ni juego limpio, ni con la sociedad ni con los que se incorporen a nuestro trabajo, atraídos la mayoría de las veces por los mensajes que nosotros mismos vertemos al público. La alternativa a este posicionamiento es la marginalidad y la clandestinidad, y no son sendas estas muy recomendables para una vía constructivista.
No se trata de coger las pancartas y salir a la calle a vociferar nuestra índole, sino de contestar con precisión y naturalidad, cuando se nos pregunta: "…Estos son nuestros intereses, esto es lo que hacemos y he aquí las pruebas de ello…".
NUESTRO ROL INSTITUCIONAL ES LA REFLEXIÓN ÉTICA:
Si, como decía el filósofo y masón alemán Kart C. F. Krause (1781-1832), la Masonería es la única institución que se ocupa del "Hombre en su pura y completa humanidad, en su totalidad", en la reflexión ética hallamos la ocupación humana que mantiene permanentemente la vista puesta en ese objetivo de trabajo con las dos preguntas siguientes: ¿es así como me construyo plenamente como ser humano? ¿Es esta la sociedad que permite el desarrollo integral del ser humano? Resolver la primera de las preguntas es emprender el camino iniciático de la masonería. Resolver la segunda es mantener, comprometidamente, un constante ejercicio de crítica y revisión acerca del hombre en el mundo.
La Ética es una parcela de intereses y conocimientos que incumbe a todo ser humano. Nadie debe abdicar de su escrutadora mirada ética hacia sí mismo y hacia la sociedad. Sin embargo, la tendencia de lo cotidiano es superficializar, trivializar, apegarnos a la apariencia. Por el contrario, el método masónico nos invita a penetrar en el interior de las cosas, a hacer visible lo oculto y en eso consiste la reflexión ética, en asegurarse que las cuestiones que abordamos van a quedar suficientemente profundizadas hasta ver en que aspectos y en que medida queda comprometido lo humano en la situación estudiada. Una vez que todos los elementos constituyentes del problema están sobre la mesa, cada cual que elija sus opciones como mejor le cumplan, porque no es tarea de la Masonería decirle a nadie como tiene que actuar.
El criterio de examen ético del masón es el hombre en cuanto puro y completo hombre. Su finalidad, la puesta en evidencia de lo que pasa desapercibido. Por eso la reflexión ética es previa a la reflexión política o religiosa, aunque la línea divisoria de estos intereses sea muy movediza. No es que haya una Política con "P" mayúscula y una política con "p" minúscula, o una Religión con mayúscula y otra con minúscula, como muchas veces oímos decir para justificar que estamos tratando temas fronterizos; lo que hay son miradas distintas a las mismas situaciones, y a nosotros nos interesa la mirada ética.
CONMEMORACIÓN
Para una institución como la Masonería, que cuenta su edad por siglos, celebrar los 25 años de existencia de nuestra Obediencia no denota desde luego nuestra solera, pero sí significa que hemos alcanzado nuestro primer puerto importante en el tiempo. Y esto es un signo de estabilidad, de fuerza, de acumulación de experiencia y de reconocimiento en el ámbito masónico mundial suficiente como para encarar nuestro futuro con una razonable confianza.
La arena del reloj cósmico se desliza inexorable e indiferente. Sin embargo nuestra trayectoria en el tiempo no debe ser un “continuum” sólo alterado por las circunstancias. Debemos crear ritmos que nos den conciencia de su paso para así aprehenderlo mejor y poder distribuir nuestra acción de manera sincronizada con los diversos acontecimientos que ocurren en nuestro entorno. Por eso debemos ir dejando testimonios de nuestros balances y de nuestros resultados. Esta es la razón por la que hemos querido, en esta celebración de nuestros primeros 25 años, ofrecer una publicación que recoja lo que es la Gran Logia Simbólica Española (GLSE-GOEU), al día de hoy: cuales son sus Respetables Logias, sus estructuras y sus proyectos, de la forma más objetiva posible, para que pueda servir de referente para medir los progresos.
Dentro de 25 años, los que en ese momento tengan la responsabilidad de dirigir los pasos de nuestra Obediencia, harán un alto en el camino para reflexionar sobre el camino recorrido y evaluarán en que medida son deudores de un pasado y en que medida dependen de la correcta visualización del futuro porque es en el futuro que cobramos nuestro salario, es él quien verifica el valor de nuestra obra.

De la naturaleza humana

De la naturaleza humana

Paulo Coelho

Todos los días nos bombardean con noticias de actos de crueldad, y nos preguntamos: ¿cómo puede el hombre ser capaz de tanta perfidia? Los ejemplos van desde Río de Janeiro, donde tenía un amigo periodista (Tim Lopes) que fue salvajemente torturado antes de ser asesinado, hasta la prisión de Abu Graib, en Iraq, donde chicos y chicas americanos, que siempre se han comportado de forma ejemplar en sus pequeñas comunidades provincianas, acaban convirtiéndose en monstruos.

En 1971, profesores de la Universidad de Stanford, en los Estados Unidos, crearon una especie de prisión simulada, en los sótanos de la Facultad de Psicología. Escogieron a 12 estudiantes al azar, que actuarían como guardas, y a otros 12 que serían los prisioneros. Todos procedían del mismo medio social: clase media, educación rígida y sólidos valores morales. Durante dos semanas se otorgó a los "carceleros" una autoridad absoluta sobre los "presos".

La experiencia hubo de ser interrumpida al cabo de una semana, dado que, apenas transcurridos unos días, los "guardas" comenzaron a mostrar un comportamiento cada vez más sádico y anormal, y llegaron a ser capaces de barbaridades nunca vistas. Hasta hoy, cuando han pasado más de 30 años, los dos grupos todavía necesitan tratamiento psicológico.

El creador de la experiencia de Stanford, Philip Zimbardo, cuenta al periódico Herald Tribune:

-No me sorprendieron las fotos de la prisión iraquí de Abu Graib. No se trata de unas pocas manzanas podridas dentro de un cesto de fruta fresca, sino exactamente de lo contrario: gente de buenos sentimientos que, al verse con la posibilidad de ejercer un poder absoluto, pierde cualquier noción del límite y deja que se manifiesten sus instintos más primitivos.

Otro estudio interesante fue el que realizó Stanley Milgram para la Universidad de Yale. Se seleccionó un grupo de alumnos para estudiar "técnicas de castigo". Cada uno se ponía al mando de un aparato de descargas eléctricas, mientras, separado de él, al otro lado de una pantalla de cristal, se colocaba un estudiante que tenía que responder a una serie de preguntas. Cada vez que éste errase, el otro alumno tenía que administrarle una descarga, aumentando progresivamente el voltaje, aun sabiendo que, a partir de determinado momento, podría matar a su compañero.

La máquina de descargas era falsa, y el "estudiante" era un actor, pero los alumnos no sabían nada de eso. Para sorpresa de todos, el 65% de los "interrogadores" llegó a lo que sería una descarga mortal.

Es decir, que ante situaciones que nos permiten un control total y absoluto de otra persona, nadie puede estar seguro de que no traspasará el límite.

Pero sólo quien ya ha vivido este tipo de experiencia (y yo, desgraciadamente, recuerdo ciertas actitudes en mi juventud que me incluyen en este grupo) sabe que llega un momento en que perdemos por completo el control, y vamos más allá de lo que dicta el sentido común.

Si la naturaleza humana es así, ¿qué debemos hacer? Una antigua historia situada en los Pirineos, posiblemente una leyenda, cuenta que un monje, de nombre Savin, que venía de recoger donaciones en oro para la capilla que quería construir, pasó por la casa de uno de los bandidos más sanguinarios de la región. Como no tenía donde dormir, pidió que le dejaran pernoctar allí.

El bandido, sorprendido del valor del monje, decidió ponerlo a prueba y le dijo:

-Has venido aquí para provocarme. Quieres que te mate y te robe el dinero, para así convertirte en mártir. Si hoy entrase aquí la prostituta más bella que haya en la ciudad, ¿serías capaz de convencerte de que no es bella y seductora?

-No. Pero me podría controlar.

-Y si un monje entrase con oro para construir una capilla, ¿podrías mirar ese oro como si fuesen piedras?

-No. Pero me podría controlar.

Savin y el asesino tenían los mismos instintos, el bien y el mal se los disputaban, como se disputan todas las almas sobre la faz de la Tierra.

Cuando el malhechor vio que el monje era igual a él, también entendió que él era igual a Savin, y se convirtió.

Tenemos el bien y el mal frente a nosotros, y todo es cuestión de control.

Nada más que eso.

COMO DEBE DENOMINARSE UNA OBEDIENCIA

Iván Herrera Michel.  33º

Desde hace unos días se me ha consultado mi opinión acerca de cual debe ser la correcta denominación de una Obediencia Masónica.  Si lo Masónico sería por ejemplo, Gran Logia, o Gran Oriente, o Federación, o Asociación, u Orden, etc.  El tema es agradable puesto que brinda la posibilidad de repasar nuestra historia y antecedentes.

En la alborada de la baja Edad Media, y como producto del crecimiento comercial que acompañó al cambio de milenio, y al crecimiento del tamaño y la importancia de las ciudades y villas, aparecen en la vida económica europea, unas agrupaciones sociales caracterizadas por la búsqueda común de un interés mercantil específico, denominadas Gremios. 

Durante los siglos XI y XII, estos Gremios no son del todo independientes, su actividad era un tanto sedentaria y se encontraba focalizada en un determinado centro urbano con tímidas proyecciones iniciales a las ciudades vecinas.

Con la dinamización del comercio poco a poco comienzan a organizarse caravanas o expediciones comerciales a sitios cada vez más lejanos, bajo el liderazgo de un jefe y el cumplimiento de unos reglamentos, que establecían normas de socialización, mutua ayuda y formas de dirimir los conflictos internos.    

Estas expediciones comerciales se conocerían en los países de habla germana como Guildas y/o Hansas, y en el sur de Europa como Caritas o Fraternitas.  Y es precisamente en un documento proveniente de una Guilda, del año 1292, cuando se menciona por primera vez el término "Logia", haciendo referencia al sitio de reunión de sus miembros.

En algunas ocasiones estas Logias creaban alianzas entre ellas para acometer obras de mayor magnitud.  Se puede afirmar sin temor a equivocarnos que estas uniones económicas temporales son los antecedentes más remotos con que se cuenta sobre la asociación de Logias que en el futuro se conocerían como Gran Logia, Gran Oriente, Federación de Logias, Asociación de Logias, Orden, etc.

Al fin y al cabo una Gran Logia y/o Gran Oriente no es mas que una federación de Logias. Un dato histórico que puede servirnos de referencia es el que la asociación de Logias que se conformó en 1598 en Edimburgo, y que inició formalmente el esquema de gobierno de Logias asociadas, se denominó precisamente "Federación de Logias".  Esta circunstancia particular consta expresamente en los "Estatutos de Shaw".

En esos "Estatutos" se dispone por primera vez una alianza de Logias, se crea un parlamento superior a ellas, se instituye un funcionario ejecutivo general de superior nivel jerárquico, que al principio se llamó Vigilante General, y se ordena que cada Logia lleve un registro escrito de sus actividades.

Posteriormente, en 1705 se crea en la ciudad de York una federación de Logias especulativas con el nombre de Gran Logia de Inglaterra.  Esta denominación de la agrupación se repetiría en 1717 cuando se conforma la Gran Logia de Londres en la ciudad del mismo nombre.

El título de Gran Logia se mantiene en Europa continental dentro de un cierto sabor anglófilo del siglo XVII que se puso de moda entre las clases altas del continente.  Sin embargo, en 1773 se crea en Francia una federación de Talleres Masónicos de corte nacionalista con la denominación de "Grand Orient de France" (Gran Oriente de Francia).  Es entonces cuando aparece en el paisaje Masónico una nueva expresión para denominar la asociación de Logias simbólicas.

Al extenderse la Orden por  los continentes asiático, africano y americano, las Obediencias que se van organizando adoptan mayoritariamente la designación de Gran Oriente, o Gran Logia, u otra más, dependiendo si lo hacen bajo la esfera de influencia anglosajona o de la francesa.

En la actualidad, encontramos Obediencias simbólicas que se identifican como Gran Logia, como por ejemplo la Gran Logia del Norte de Colombia; Gran Oriente, como el Gran Oriente de Francia; Orden, como la Orden Masónica Mixta Internacional "El Derecho Humano"; Federación, como la Federación de Masones Cubanos en el Exilio "Cuba Primero"; Asociación, como el Gran Oriente y Logias Asociadas del Congo; etc. 

Algunas resaltan alguna particularidad que les es importante. Algunos ejemplos los tenemos en el uso de términos del corte de: Liberal, como la Gran Logia Liberal de Turquía; Regular, como la Gran Logia Regular de Italia; Unida, como la Gran Logia Unida de Paraná; Nacional, como la Gran Logia Nacional de Colombia; Mixta, como la Gran Logia Mixta de Puerto Rico; Femenina, como la Gran Logia Femenina de Francia; Simbólica, como la Gran Logia Simbólica de España; etc,

Otras evocan un personaje importante, como las 51 Grandes Logias Prince Hall, en USA., o  la Gran Logia Benjamín Herrera en Colombia.  Las hay que se referencian por una región, como la Gran Logia Occidental de Colombia; o por un Departamento, como la extinta Gran Logia del Departamento de Antioquia; o por el Rito que practican, como la Gran Logia de Memphis Mizraim de Argentina. Y así,  un largo etcétera.

Colombia arranca su vida Logial asociativa en Cartagena en 1833 con una Obediencia llanada Gran Oriente y Supremo Consejo Neogranadino; medio siglo después surgiría la primera Gran Logia en Bogotá con el nombre de Gran Logia de Colombia.  Cuando resurge la Masonería en la segunda década del siglo XX, luego de la supresión que a excepción de la Costa Atlántica hiciera Rafael Núñez, las Obediencias que se crean lo hacen bajo la denominación de Gran Logia. 

Mucho después se levantarían las columnas del Gran Oriente Unido de Córdoba y Sucre y el Gran Oriente Francmasónico Colombiano, y llegarían a estas tierras Logias y Triángulos del Gran Oriente Latinoamericano y la Orden Masónica Internacional Mixta "El Derecho Humano". O sea que hemos tenido diversidad de denominaciones. 

En realidad, la nominación como Gran Logia sugiere un aire muy aplicado a la escuela inglesa de entender la Masonería, mientras que las otras titulaciones parecerían en principio encaminadas a una forma mas progresista y actualizada de concebir sus tradiciones y sus valores, muy del gusto francés.  Pero, cabe aclarar que esto no siempre se presenta de esta manera, por lo que es aconsejable fijarse bien antes de calificarlas. 

Visto lo anterior, algunas conclusiones preliminares no prejuiciadas apuntan a que cualquiera de estas denominaciones es correcta, y no es menos Masónica que alguna de las otras, puesto que de todos modos nos estamos refiriendo a una Federación de Logias Simbólicas.  Que es en definitiva de lo que se trata.

Es por ello que las asociaciones de Obediencias se llaman Confederaciones, como por ejemplo la Confederación Masónica Interamericana (C.M.I.) y la Confederación Masónica Colombiana (C.M.C.).