Blogia
Pensamiento Masonico

Logia

EL RITO FRANCÉS MODERNO

Guillermo Fuchslocher,  del Or:. de Ecuador.

1 Introducción

Francia es el país donde han surgido la mayoría de los principales ritos masónicos, por lo que podríamos hablar de que todos ellos son ritos franceses. Pero de entre los mismos, los más importantes que subsisten en la actualidad y llevan el apelativo de "francés" son dos: el Rito Francés Antiguo, conocido también como Rito Primitivo de Francia o Francmasonería Primitiva y el Rito Francés Moderno, o Rito Moderno Francés, el que a su vez tiene una serie de pequeñas variantes, que han motivado que a nivel local se identifiquen esas modificaciones con el nombre de quien las efectuó, pero sin perder el carácter esencial del Rito Francés Moderno, como es el caso del llamado Rito Groussier, que lleva el apellido del Gran Maestro que efectuó los cambios que le dieron particularidad.

Sin bien el origen y desarrollo de estos dos principales ritos franceses son distintos, existe la posibilidad de que en algún momento de la historia el Rito Francés Antiguo pueda haber influenciado en el Rito Francés Moderno, e incluso a nivel doctrinario, guardando sus diferencias, hay varios puntos de afinidad entre los dos, mayores que los existentes respecto de otros ritos.

Es tal la importancia actual de estos dos ritos franceses, que cada uno de ellos lidera una tendencia doctrinaria de la masonería contemporánea. El Rito Francés Moderno, la masonería liberal, y el Rito Primitivo la francmasonería progresista, básicamente mexicana, ambas tendencias contrapuestas a la Masonería conservadora, representada por las potencias autodenominadas "regulares" de los ritos York, Escocés Antiguo y Aceptado y otros ritos de menor difusión.

2 Qué son y cómo se originaron los ritos masónicos

Puesto que una única Masonería Universal es más un ideal que una realidad, existen en el mundo diversos sistemas particulares de interpretar la doctrina masónica, muchos de los cuales cuentan con altos cuerpos que determinan su doctrina particular, su organización, grados y rituales, a los que se les denomina Ritos y que en la práctica constituyen verdaderas masonerías independientes.

Para Lorenzo Frau Abrines, Rosendo Arús y Luis Almeida, "... en general, no sólo se da este nombre (Rito) al conjunto de las reglas, ceremonias e instrucciones propias de cada uno de los diversos grados, pertenecientes, a un mismo sistema, origen o agrupación particular, sino que, confundiéndolo con el gobierno masónico, lo vemos aplicar también a los altos cuerpos que dirigen y administran la Masonería en los Estados" (Diccionario Enciclopédico de la Masonería, Tomo III, p. 1446 v. Rito)

Cuando se establece la Gran Logia de Londres en 1717, ella no constituye la única expresión de la masonería, sino que a la época, lo más probable es que preexistían, más o menos reservadamente, la masonería operativa de distintos países europeos, la masonería estuardista escocesa y la francmasonería primitiva francesa, por lo que desde el nacimiento de la obediencia londinense y más aún, cuando ésta pretendió serlo de toda Inglaterra y luego dictar normas inmutables de validez universal, y debido a su proselitismo poco riguroso en aquella época, surgieron o renacieron otros cuerpos masónicos, con principios, organización, sistema de grados, ritualidad, y una historia o leyenda, que difería de las otras. A partir de este momento proliferan una serie de Ritos que responden a la mas variada interpretación de la masonería.

Según León Zeldis "Todos los grados llamados "superiores", es decir, los que se pueden alcanzar sólo después de haber obtenido la calidad de Maestro Masón (y todavía sin referirse a Ritos), fueron creados con posterioridad a la fundación de la primera Gran Logia en Londres, en 1717. Todo el siglo XVIII y comienzos del XIX se caracterizaron -en cuanto a Masonería se refiere- por una verdadera explosión de actividad y creación, con el establecimiento de cientos si no miles de Logias en toda Europa, América y otros lugares, cada una de las cuales trabajaba en forma independiente y ensayaba libremente tal o cual ceremonia traída generalmente por algún visitante de otro país o de otra ciudad. Muchas de estas logias funcionaban en forma esporádica, se dividían, fusionaban y dejaban de existir en forma totalmente autónoma."

"No existían el control y la disciplina actuales, y cuando una Gran Logia se constituía en algún lugar, debían pasar muchos años antes que tuviera éxito en imponer cierto orden y obediencia sobre las Logias que la componían. Hubo casos de logias que trabajaron durante decenas de años sin afiliarse a ninguna Gran Logia, y hubo aquellas, como en el caso de la Logia de York (en Inglaterra), que reivindicaron para sí las prerrogativas de una Gran Logia. Muchas logias extendían carta constitutiva a otras logias, asumiendo el título de Logia Madre."

"Los "grados" que se introdujeron en esa época (y hubo cientos de ellos) consistían simplemente en una ceremonia que conducía a un título específico. Algunas de estas ceremonias estaban destinadas a explorar y ampliar aspectos de la leyenda Hirámica del tercer grado. Otras ceremonias tenían referencia a distintas leyendas de origen operativo, que no fueron incluidas en los tres grados simbólicos. Otro grupo de ceremonias estaban relacionadas con leyendas de las Ordenes de Caballería y con los Templarios. Finalmente, muchas ceremonias adicionales fueron creadas para aprovechar las características de secreto y fraternidad de nuestra Orden con el objeto de estudiar y propagar teorías alquímicas, cabalísticas, rosacruces y otras. Muchas de esas ceremonias desaparecieron sin dejar rastro.

Otras fueron reunidas y sistematizadas, para crear los diversos Ritos Masónicos; siendo el ejemplo más famoso el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Sin embargo hubo muchos más, algunos de los cuales siguen en existencia hasta el día de hoy, como el Rito Adonhiramita (practicado actualmente sólo en Brasil), Rito Francés Rectificado, el Rito Escandinavo, el Rito Balwin en Inglaterra, y otros." (León Zeldis, "Las Canteras Masónicas", p. 151)

3 El origen del Rito Francés Moderno

A principios del siglo XVIII es probable que subsistieran en Francia, en mayor o menor grado, la masonería operativa, la francmasonería primitiva y la Masonería estuardista de origen escocés.

La primera, de carácter exclusivamente profesional, existía en Francia y el resto de Europa desde épocas muy antiguas, puesto que sus miembros fueron los constructores de los principales monumentos arquitectónicos de la Europa medieval.

La segunda, de origen italiano, se organizó en Francia, como organización secreta, a partir de 1517, entre artistas, intelectuales y hombres de ciencia, y dio origen a una entidad externa de gran trascendencia, el Colegio de Francia, que es institucionalizado oficialmente por Francisco I en 1530.

La masonería estuardista, que llegó a Francia en 1688 con las primeras logias militares que se formaron en los regimientos que acompañaron a Jacobo II de Inglaterra en su exilio en Francia en Saint Germain en Laye, verdadero partido católico partidario de la Casa de los Estuardos, logró en tierra francesa lo que no era posible en Inglaterra, emparentarse con la masonería andersoniana, formada por ministros de las iglesias protestantes partidarios de la Casa de Hanover, y con el tiempo dio origen a los ritos escoceses, cuyo primigenio fundamento doctrinario se encuentra en el célebre discurso de Ramsay de 1736.

La masonería inglesa andersoniana llegó al continente en 1721 y en 1725 se instaló la primera logia parisiense de este origen, posiblemente fundada por el masón estuardista Lord Derventwater. Pero solo en 1732 levantó columnas la "Loge de Bussy", la primera logia dependiente de Inglaterra.

De esta masonería de origen inglés surgió en 1738 la Gran Logia Inglesa de Francia, cuyo primer Gran Maestro parece fue Lord Harnouester, aunque otras fuentes consignan como Gran Maestro en el año 1738 al Duque de Antin. Esta obediencia se desarrolló pese a la prohibición real de la masonería, a la que se llamaba el "veneno inglés".

A la muerte del duque de Antin la obediencia contaba con 200 logias en toda Francia. En 1743 se eligió como Gran Maestro a Luis de Borbón, Conde de Clermont, quien descuidó el gobierno de la Gran Logia.

En 1756 la que hasta ese momento se había llamado Gran Logia Inglesa de Francia, pasó a llamarse Gran Logia de Francia.

En 1767 fue suspendida temporalmente la actividad de la Gran Logia por mandato real.

En 1772 murió el Príncipe de Clermont, último Gran Maestro Perpetuo de la Orden en Francia, quien se había caracterizado por una administración oligárquica, donde los Venerables Maestros eran vitalicios y proliferaban todo tipo de ritos y grados.

Le sucedió el duque Luis Felipe de Chartres, que más tarde sería de Orleans, por haber sido designado para sucederle por el conde de Clermont poco antes de morir.

Esta designación fue aprovechada por un grupo de masones liderados por el Duque de Luxemburgo, para que el Duque de Chartres, Felipe de Orleans, asumiera como Gran Maestro de todos los Consejos, Capítulos y Logias, reuniendo en una sola autoridad los distintos cuerpos y fracciones masónicas de origen inglés y escocés que existían en Francia.

Se nombró una Comisión encargada de elaborar un Plan Completo de Reforma de la Orden, fruto de lo cual se regularizaron los trabajos logiales, se canjearon constituciones y patentes, se derogó el privilegio de inamobilidad de los VV:. MM:., convirtiendo sus cargos en revocables y de libre elección de cada taller, lo que también se aplicó al Gran Maestro, que empezó a denominarse como Presidente del Consejo de la Orden. Estos y otros cambios culminaron en 1773 con la disolución de la vieja estructura de la Gran Logia y su sustitución por una nueva: el GRAN ORIENTE DE FRANCIA, "como cuerpo superior y centro único de común autoridad para todos los hermanos y cuerpos masónicos de la nación", de carácter democrático, una de cuyas primeras circulares proclamaba que "no admitía ni practicaría más que los tres grados simbólicos del Rito Inglés, a los que dio el nombre de RITO FRANCES".

Por tanto el origen primario del Rito Francés Moderno es el Rito Inglés de la época, del que conserva aún en nuestros días algunas formas ritualísticas, como por ejemplo la manera de movilizarse dentro del templo, cuadrándolo, pero del que se ha desprendido de toda la carga ideológica conservadora, religiosa, antifilosófica y radicalmente apolítica.

El Rito Francés Moderno nació con una característica bien definida que, con altibajos, conservará en el futuro: su concepción democrática del poder, manifiesta en la nominación electiva de sus autoridades, la utilización del término Presidente para referirse a los Venerables Maestros y Gran Maestro, la revocabilidad del mandato y la preeminencia de cuerpos colegiados logiales o de la obediencia sobre éstas autoridades, que tienen carácter de mandatarios, es decir que reciben un mandato de sus electores. Es así como en 1775 el Gran Oriente emitió una circular que sostenía que "la ley es la voluntad de la mayoría", lo que sería recogido dieciséis años más tarde, en la Declaración de los Derechos del Hombre.

Este carácter democrático, si bien se inició con las reformas que dieron origen al Gran Oriente de Francia en 1773, respondió también a un proceso de evolución, el que tuvo su expresión cúspide en 1871 cuando se suprimió el Gran Maestrazgo, substituyéndolo con el Consejo de la Orden, al que correspondió elegir anualmente su presidente. (Eugen Lennhoff, "Los Masones ante la Historia", México, EditorialDiana, 1978, p. 104).

Esta carácterística democrática del Rito Francés Moderno lo contrapone principalmente con el Rito Inglés, que tiene una concepción monárquica del poder, la que otorga a los Venerables Maestros y especialmente al Gran Maestro, preeminencias, inmunidades y prerrogativas muy grandes y lo que es más grave, les confiere una autoridad inviolable e irresponsable, dado que no rinden cuenta de sus actos o lo hacen teóricamente ante autoridades distintas a sus electores. Pero también lo contrapone al Rito Escocés Antigüo y Aceptado y su organización y concepción del poder aristrocratizantes.

4 Desarrollo de los Altos Grados del Rito Francés Moderno

Si bien el Rito Francés nace con carácter democrático, todavía arrastra la carga religiosa de la masonería inglesa, lo que sería solucionado en el futuro. Además, surge con el buen propósito de practicar solo los tres grados simbólicos.

La sabiduría y pureza de esta decisión inicial constituyó el primero de tres momentos que vivió el Gran Oriente de Francia respecto de esta materia, pero esta postura originaria no pudo mantenerse por mucho tiempo.

Un segundo momento, motivado en la presión de los partidarios de los grados superiores, constituyó la síntesis de todos los altos grados existentes en solo cuatro órdenes, colocados a continuación de los tres primeros grados, que constituyeron el sistema definitivo de siete grados del Rito Francés Moderno.

Estos cuatro órdenes adicionales son:

4to. grado Elegido (primer orden)

5to. grado Escocés (segundo orden)

6to. grado Caballero de Oriente (tercer orden)

7mo. grado Rosa Cruz (cuarto orden)

Si bien se ha tratado de vincular estos cuatro órdenes con el simbolismo relacionado con los cuatro elementos de los antiguos, indudablemente su adición escocificó al Rito Francés Moderno, al menos en el ámbito de altos grados, trasladando a él la carga caballeresca y aristocratizante de los ritos escoceses, tan afectos a títulos y condecoraciones que remedan a una trasnochada nobleza.

Pero aún este forzoso agregado de grados de influencia escocecista sobre el simbolismo francés, no contentó la ambición de los burgueses ansiosos de sentirse caballeros, comendadores, príncipes o santos, aunque sea un par de horas a la semana o al mes, y el Gran Oriente de Francia no tuvo más remedio que escoger entre el caos que generaría una multiplicidad de cuerpos y grados independientes o admitir estos sistemas poniéndoles orden.

A la final optó por esta última alternativa y para el efecto creó el Gran Colegio de los Ritos como alto cuerpo administrador de todos los grados de todos los ritos, entendidos como manifestaciones doctrinarias de la masonería.

Sin embargo, el hecho de que históricamente el Gran Oriente de Francia no haya podido mantener la pureza de la decisión inicial de conformar el Rito Francés Moderno únicamente con los tres grados simbólicos, debemos reconocer permitió el surgimiento de tal vez el más perfeccionado sistema de administración conjunta de varios Ritos, entendidos como corrientes doctrinarias de la masonería.

Así, el sistema general de este Rito se configuró con tres elementos fundamentales:

a) Los siete grados del Rito Francés Moderno, de los cuales los cuatro superiores sintetizaron el sistema de altos grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

b) El procedimiento de acumulación de ritos por parte de los talleres simbólicos, que permitió que una logia pueda adoptar, adicionalmente, otro rito al Rito Francés Moderno, que es el oficial de las Tenidas del Gran Oriente y con el que levantan columnas las logias simbólicas.

c)  La organización del Gran Colegio de los Ritos, como cuerpo superior de administración, más o menos democrática, de todos los altos grados de todos los ritos, característica que configuró al Gran Oriente de Francia como una obediencia real y efectivamente multiritual.

Sin embargo, este propósito originario varió con el tiempo y en la actualidad el Gran Colegio de los Ritos es en realidad un Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, eso sí, no reconocido por los Supremos Consejos autodenominados regulares, por lo que se inscribe dentro de los Supremos Consejos independientes o de línea liberal.

5 Adopción del carácter laico por parte del Rito Francés Moderno

En 1877, el Gran Oriente de Francia decidió suprimir de sus trabajos la fórmula A:. L:. G:. D:. G:. A. D:. U:. como manifestación institucional de la defensa irrestricta a la absoluta libertad de conciencia de sus miembros, quienes están en libertad de creer o no creer en lo que les plazca.

Para algunos autores este hecho constituyó tal nivel de ruptura con la tradición inglesa que consideran este es el verdadero nacimiento del Rito Francés, cuando en realidad es el momento más importante de su evolución.

Javier Otaola describe así este trascendental momento: "... en 1877, poco después de la guerra franco-prusiana, el Convento Anual del Gran Oriente de Francia planteó la primera gran cuestión discutiendo la posición tradicionalista. "¿Es imprescindible para el desarrollo del trabajo masónico que este se realice en todas las logias "A la gloria del Gran Arquitecto del Universo?" ¿no cumpliría mas cabalmente su función de Centro de unión la masonería incorporando a todos aquellos que lo deseen al margen de su concepción metafísica, espiritualista, materialista o agnóstica? Esta fue la cuestión suscitada, y la que dio lugar a la creación de un nuevo rito masónico que se incorporaba a los demás, pero que a diferencia de los demás suprimía la invocación al Gran Arquitecto del Universo. A partir de ese momento, las Logias del Gran Oriente de Francia podían practicar sus ritos tradicionales o el nuevo rito; en todo caso cuando el Gran Oriente se reuniera ritualmente lo haría siguiendo el nuevo Rito, por ser el mas lato de todos ellos en cuanto a sus implicaciones metafísicas. Esta propuesta no implicaba para sus defensores una declaración de ateísmo, prueba de ello es que la defensa de la misma fue hecha por el hermano, y pastor protestante, Desnos cuya posición personal era evidentemente el teísmo cristiano. La aceptación de esta innovación por parte de la masonería francesa supuso, para los ingleses, que el Gran Oriente de Francia escogía una interpretación diferente de la tradición, lo cual visto desde la perspectiva inglesa significaba evidentemente una conducta irregular." (Javier Otaola, "La Masonería Hoy", Donostia-San Sebastián, Haramburu Editor, 1996. p. 135).

Pero debemos aclarar que esta resolución del Gran Oriente fue el resultado de una enconada lucha desarrollada durante muchos años en reacción a otra resolución del Gran Oriente, tomada en 1849, por la cual se incluyó un artículo en la Constitución, que establecía como obligación para ser admitido en la masonería la creencia en Dios y en la inmortalidad del alma.

Eugenn Lennnhoff nos dice al respecto:

"En esta época se decidió también la suerte de la imposición religioso-dogmática, introducida en la Constitución en 1848."

"En 1875, el obispo Dupanloup se dió de baja en la Academia en protesta de la elección del eminente positivista Littré, autor del Diccionario etimológico, quien contaba 74 años de edad y solicitó ingresar en el Gran Oriente. Preguntado antes de la iniciación si creía en Dios, respondió: "

""Un sabio de la antigüedad, a quien un rey preguntó lo mismo, reflexionó durante muchos días, y nunca se sentía capacitado para responder. Yo os ruego que tampoco de mí exijáis afirmación ni negación."" ""La ciencia no niega una Causa primordial, porque no halla en parte alguna nada que la niegue ni la demuestre. Todo saber es relativo. Cada vez hallamos nuevas esencias y leyes primordiales cuyo profundísimo fondo desconocemos."" ""Quien resueltamente diga que no es creyente ni ateo, no hace sino demostrar su incomprensión del problema del origen y fin de las cosas."" "Dos años más tarde el Gran Oriente suprimió la fórmula del "Gran Arquitecto del Universo". El clérigo protestante Desmons había defendido la proposición encaminada a esta supresión, alegando la necesidad de que el principio de la libertad de conciencia quedase expresado tan claramente como fuese posible. Esto tuvo efecto mediante esta fórmula:" ""La Masonería tiene por principios la absoluta libertad de conciencia y la solidaridad humana. No excluye a nadie por razón de su credo."" (Eugen Lennhoff, op. cit., pag. 104)

La reacción masónica internacional no se hizo esperar y la posición de la tendencia pro inglesa tuvo paradógicamente su más clara expresión en la masonería alemana.

Al respecto, el propio Lennhoff añade:

"Cuando en 1877, el Gran Oriente de Francia "en vista de que la Masonería no es una religión, y por lo tanto, no ha de establecer en su Constitución ninguna doctrina ni dogma" eliminó el símbolo del "Gran Arquitecto del Universo", la Unión de las Grandes Logias Alemanas contestó de la siguiente manera """La Unión de Masones alemanes no exige de sus miembros determinada confesión dogmática con respecto a la existencia de Dios, y la admisión en la Orden no depende de las creencias religiosas. Sin embargo, los símbolos y rituales masónicos entrañan la idea de Dios, sin la cual serían incomprensibles y carecerían de significado. Los principios y la historia de la Masonería enseñan y atestiguan la idea de Dios. Los masones veneran a Dios en el concepto de Gran Arquitecto del Universo. La sagrada ley moral tiene para los masones su más profunda y recia raigambre en Dios. Si la Masonería desechara la idea de Dios, su trabajo simbólico perdería toda su fuerza y su más alto objeto resultaría sin fondo y vigor. La Asamblea de las Grandes Logias alemanas, en nombre de la Unión Masónica alemana, declara, por lo tanto, su convencimiento de que una Logia masónica que no reconozca y niegue la existencia de Dios, no puede considerarse justa y perfecta, y que una Masonería atea deja de ser Masonería.""

"Esta resolución no produjo efecto alguno en el Grande Oriente francés, puesto que las relaciones se habían interrumpido desde la guerra franco-prusiana de 1870, y no se reanudaron hasta 1909. En 1907 se reconoció a la Gran Logia francesa, fundada entretanto, y en 1909 se reanudaron las relaciones con el Gran Oriente. ..." (Eugen Lennhoff, op. cit., p. 262)

La Gran Logia Unida de Inglaterra no ha variado la postura más conservadora: no considera masónica a una organización cuyos miembros no crean en Dios, no dedique sus trabajos al mismo y no cumpla con los principios de reconocimiento emitidos por ellos, según sus doce puntos o normas de reconocimientos emitidas en 1929 y actualizadas en 1989.

Para su momento, la postura del Gran Oriente de Francia fue revolucionaria y aún hoy sigue sin ser aceptada por las obediencias y masones que sostienen la posición inglesa. Sin embargo, hoy sabemos que este no es el único rito que desecha un pronunciamiento oficial sobre cuestiones metafísicas ni el más radical al respecto, puesto que el Rito Primitivo de Francia, en lugar de por el G:. A:. D:. U:. trabaja "Por el triunfo de la verdad científicamente demostrable" en concordancia son sus Landmarks de París de 1523 que establecen "10. Por el reconocimiento del principio de la separación de la filosofía de la teología. 11. Por la libertad de pensamiento y de investigación científica. 12. Por la aplicación del método científico experimental en la filosofía.". (Ramón Espadas y Aguilar, "Historia General de la francmasonería Progresista Universal. Su Filosofía", Mérida, Editorial del Supremo Consejo del Rito Primitivo, s. a. p. 106)

Sin embargo, la filosofía del Rito Francés Moderno es la más amplia para englobar todas las posturas posibles en un clima de absoluto respeto a las posiciones filosóficas o religiosas de la generalidad, por lo que es el más adecuado a ser adoptado por las obediencias multi-rito, dado que, por ejemplo, a nadie se le exige creer, invocar o jurar por nada que vaya en contra de sus convicciones, pero en cambio, si una obediencia multirito ha adoptado a nivel de tenidas de Gran Logia el Rito de York, participar de las mismas y prestar juramento en ellas, para un hermano que sea librepensador, agnóstico o ateo, puede resultar inaceptable, por atentatorio a sus principios y convicciones.

6 Diferencias ritualísticas del Rito Francés Moderno

Desde que se entra al templo se notan las diferencias del Rito Francés Moderno.

En primer lugar, la ausencia de Ara, que en otro ritos tienen la connotación religiosa de un verdadero altar, en este rito laico está ausente. La escuadra, el compás y un libro de la ley, que no tiene carácter religioso, generalmente la Constitución de la obediencia, se encuentran sobre el escritorio del Venerable Maestro.

Este mismo carácter laico del Rito hace que no solo no se encuentre la Biblia entre sus luces, sino que tampoco se use la fórmula A:. L:. G:. D:. G:. A.. D:. U:.

Luego destaca la ubicación de los Vigilantes: ambos se encuentran al Occidente, a uno y otro lado de la puerta central de entrada. Hacia el Norte, el Segundo Vigilante y hacia el Sur el Primer Vigilante. Los hermanos piden la palabra de conformidad con su ubicación, Norte o Sur, al Vigilante de su respectiva columna. Por esto, a los Vigilantes se les llama las Columnas de Occidente, con la implicación que esto tiene de la acción, de ellos y de los hermanos que dirigen, en el mundo profano.

Es al Primer Vigilante a quien corresponde declarar el silencio cuando las columnas están mudas.

Las columnas simbólicas J y B se encuentran justamente en este orden desde la perspectiva de quien entra al templo. La columna J, que corresponde a los aprendices, al Norte; la columna B, que corresponde a los compañeros, al Sur.

A su vez, la palabra sagrada de los aprendices del Rito Francés Moderno es la de los compañeros de otros ritos y la del compañero francés es la de los aprendices escoceses o ingleses.

La batería de primer grado coincide con los primeros acordes de la obertura la ópera La Flauta Mágica de nuestro Q:. H:. Mozart y es la misma que usan los maestros masones del Rito de York.

Casi con carácter sustitutivo del triple abrazo fraternal tenemos el ósculo de paz o triple beso masónico francés, que se da en la mejilla izquierda, la mejilla derecha y nuevamente la mejilla izquierda o la frente del hermano o hermana.

El recorrido por el templo se lo hace cuadrándolo, siguiendo la dirección de las manecillas del reloj, de forma similar a cómo sucede en el Rito Inglés, aunque sin las implicaciones religiosas que éste último tiene en relación al ara.

En las procesiones de entrada al templo, especialmente con motivo del ingreso de delegaciones logiales o de Gran Logia, el protocolo del Rito establece que primero ingresen los hermanos de menor jerarquía y luego los de mayor jerarquía, siendo siempre el último el Gran Maestro.

Durante las tenidas ordinarias destaca que la Cadena de la Unión no se la haga al finalizar al tenida ritual sino al medio de ésta, luego del Bien General y antes del recorrido de los sacos. La promesa la hace el Gran Experto a nombre de los hermanos presentes.

La admisión de profanos tiene una secuencia distinta a la de los ritos inglés y escocés, es mucho más rigurosa, ya que se considera el peligro de admitir a profanos cuya honorabilidad no fuere perfecta y sus intenciones no fueren puras, debiendo rechazarse la admisión de quien no fuere un hombre sincero y probo. El proceso de admisión e iniciación requiere la presencia del candidato en dos tenidas distintas.

Este proceso comienza con la presentación del candidato por parte de uno o más miembros de la Logia, quienes acreditan conocerlo y toman ante todos los HH:. la responsabilidad de pedir su admisión, o la presentación del profano por sí mismo, solicitando ser admitido en la masonería. Los hermanos presentadores son responsables del profano y si los datos proporcionados resultan inexactos, son sujetos de sanción por incumplimiento masónico.

Luego vienen la verificación por parte del Venerable Maestro de las referencias dadas por el profano, la presentación por parte de éste de un certificado de sus antecedentes judiciales, las encuestas preliminares reglamentarias que se concretan en reportes escritos de al menos tres miembros del taller, la presentación de las consultas al resto de logias y a la Gran Logia.

Solo cuando ha concluido todo el trámite y se cuenta con las respuestas de rigor, de las logias y de Gran Logia, procede una primera tenida en que la logia recibe al candidato, debidamente vendado, a fin de interrogarlo y escucharlo en Tenida de Comité. Luego de ésto procede la discusión sobre la procedencia o no de la admisión del profano a las pruebas, pudiéndose llamarlo para que, siempre vendado, responda de posibles imputaciones que se le hicieren. La discusión continúa luego de que el profano ha sido conducido fuera del templo. Terminada la discusión se cuenta con el pronunciamiento del Orador y el escrutinio para definir si se lo admite o no a las pruebas de la iniciación, pudiendo votar, mediante balotaje, los miembros del taller y de la obediencia que estuvieren presentes, con excepción de los aprendices.

Si el profano resulta admitido a las pruebas, deberá recibir una instrucción especial sobre la francmasonería y sus principios, la adquisición y pérdida de la calidad de francmasón y las obligaciones que contrae, especialmente las pecuniarias. Además será convocado a la Tenida Solemne de Iniciación, en la que tanto el profano como la logia deberán decidir definitivamente si el profano se inicia o no se inicia.

Solo en tenida distinta se efectúa la iniciación, caracterizada por su gran solemnidad, un nuevo y riguroso interrogatorio, discusión y votación, y todas las etapas propias de las ceremonias iniciáticas masónicas.

7 Regularidad del Rito Francés Moderno

En el idioma castellano se entiende por "regularidad" la exacta observancia de una "Regla", entendida ésta como la ley o el precepto universal que debe observar un "cuerpo religioso".

Pero para la masonería no es lo más adecuado, al menos en forma generalizada, que se le atribuya la posesión de una Regla, sino que debemos considerar los distintos "Linderos", término propio de constructores para referirse a las marcas de separación entre lo masónico y lo profano; y también las Declaraciones de Principios, Constituciones y Estatutos, documentos más acordes con la época actual y con organizaciones democráticas.

En esta perspectiva, un análisis detenido nos lleva a concluir que no existe una norma superior única que rija la masonería, sino normas superiores de cada Rito y Obediencia, de lo que constituyen ejemplos: los Landmarks de la masonería inglesa, aparentemente inspirados en la Constitución de Anderson de 1723, con sus reformas conservadoras de 1738, concretados en las normas de reconocimiento de 1929 y su actualización de 1989; los Antiguos Linderos del Rito Primitivo de Francia, emitidos en París en 1523 y reformados en Londres en 1651; las Grandes Constituciones de 1786 y sus reformas del Convento de Lausana de 1875, de la Confederación de Supremos Consejos del Rito Escocés Antiguo y Aceptado; los Cinco Principios de 1825 que constituyen los Antiguos Límites del Rito Nacional Mexicano; y las Declaraciones de Principios, Constituciones y Estatutos de todas las obediencias que han establecido a estos documentos como su ley masónica suprema.

Es comprensible que la masonería inglesa, que tuvo como antecedente formativo unos gremios-cofradías católicos y que se caracteriza por su religiosidad, entienda la regularidad de forma tradicional y que, debido a la naturaleza del sistema jurídico inglés, no haya coincidencia exacta de cuál es el contenido de la "Regla" a seguir y por tanto, la Gran Logia Unida de Inglaterra se haya visto obligada a emitir unas "Normas de Reconocimiento" que pretenden incorporar lo fundamental de lo que, en criterio de ésta obediencia, ella abarca.

Pero como la naturaleza y las normas de la masonería inglesa solo rigen para las potencias que se han sujetado a las mismas, y lo más natural es que en cada país la masonería asuma las características del medio y de su sistema jurídico, nos encontramos con una gran variedad de manifestaciones de la masonería, expresadas en obediencias y ritos, que internamente tienen sus propias Reglas y maneras de entenderlas e interpretarlas.

Sobre todo en tierra francesa, el histórico Gran Oriente de Francia ha velado por su soberanía y por tanto le han tenido sin cuidado las posibles descalificaciones inglesas por su forma de entender, practicar y regular la masonería, sin que por esto deje de ser regular, es decir sujeta a una "Regla", pero a su propia Regla, que no ha sido otorgada o heredada, sino libre y democráticamente acordada y actualizada, es decir su Constitución.

Sin embargo, tanto la forma inglesa como la francesa de entender la masonería se han extendido por el mundo. La primera lo ha hecho por medio de "patentes", rezago de unas costumbres monárquicas, que nos vienen de épocas en las que los derechos, entre ellos el de libre asociación, no eran reconocidos como inherentes a la calidad humana, sino que se adquirían por concesión graciosa de monarcas y poderosos. La segunda ha surgido de forma más natural y no siempre debido a la influencia francesa, sino en ejercicio de la soberanía de cada potencia.

Cuando lo que priman son las patentes y las actitudes imperialistas y coloniales, una sola potencia impone a las otras su forma de ver las cosas; pero cuando prima la libertad y el respeto, surgen las organizaciones internacionales en que cada potencia integrante actúa en igualdad de condiciones que las demás y entre todas buscan líneas de entendimiento común.

Esta es la naturaleza de CLIPSAS (Centre de Liaison et d'Information des Puissances maçoniques signataires de l'Appel d'Strasbourg -Centro de Enlace y de Información de las potencias masónicas firmantes del Llamado de Estrasburgo-, creado el 22 de enero de 1961) es decir la organización que agrupa a las obediencias signatarias del Llamamiento de Estrasburgo, conocidas comunmente como las potencias de la Masonería Liberal.

Para Javier Otaola, los Landmarks o Límites, "... conforman la llamada regularidad masónica, de acuerdo con los documentos fundacionales de la Masonería especulativa. La masonería inglesa y anglosajona en general mantiene una interpretación literalista de los mismos, la masonería Latina en cambio mantiene una interpretación más extensiva de los mismos conforme al Llamamiento de Estrasburgo". (Op. cit., pp. 263-264) Este mismo autor precisa que el Llamamiento de Estrasburgo "contiene la interpretación que estas Grandes Logias hacen de la tradición masónica, a partir de la cual propusieron la siguiente definición de "La Logia Justa y Perfecta":"

"Para dar continuidad al acuerdo de Estrasburgo las Potencias signatarias proponen la siguiente definición que en su espíritu, no es ni limitativa ni exhaustiva:"

"1. Está formada por al menos siete maestros masones."

"2. 3 la dirigen, 5 la iluminan y 7 la hacen justa y perfecta."

"3. La Logia trabaja según un ritual utilizando los símbolos de la construcción."

"4. Sus Tenidas se realizan en un lugar cerrado y cubierto donde se encuentran las columnas J y B , las tres grandes luces entre las que deben estar la escuadra y el compás,(*) los útiles del grado y el pavimento mosaico."

"(*) Esta nota forma parte del mismo texto de la "Logia Justa y Perfecta": "De acuerdo con el Llamamiento de Estrasburgo (párrafo 3) el hecho de colocar los trabajos bajo la invocación del Gran Arquitecto del Universo y de exigir que una de las tres grandes luces sea el libro sagrado de un religión revelada debe ser dejado a la apreciación de cada Logia y de cada Obediencia"."

"5. La Logia practica los grados de Aprendiz, de Compañero y de Maestro."

"6. La Iniciación al grado de Aprendiz, que se efectúa bajo el signo del triángulo, comprende la Cámara de Reflexión, las pruebas y el paso de la oscuridad a la luz. La promoción al grado de Compañero tendrá lugar a la luz de la Estrella Flamígera. La elevación a la Maestría comporta la comunicación de la leyenda de Hiram. A cada grado corresponde una promesa solemne."

"7. Es masón, el varón o la mujer que han sido iniciados en una Logia Justa y Perfecta."  (Javier Otaola, op. cit., p. 159)

Las normas de reconocimiento de la masonería inglesa y ésta definición de Logia Justa y Perfecta de la masonería liberal, principales sustentos jurídicos de lo que podríamos llamar la "regularidad" de estas dos importantes tendencias de la masonería, adolecen de una gran falencia: omiten la mención a los principios fundamentales de la masonería.

La masonería en general suele concebirse como una organización docente que tiene por propósito el perfeccionamiento del ser humano y de la humanidad. Para el cumplimiento de estos propósitos sustenta sus enseñanzas en una doctrina humanista y en un método docente, tradicional y simbólico. Sus propósitos y su doctrina constituyen sus fines, mientras que la metodología docente, tradicional y simbólica, constituye el medio que utiliza para el logro de sus finalidades.

Considerar en el máximo referente jurídico de la masonería, - que determina la esencia de sus distintas corrientes-, tan solo aspectos formales, muy importantes por cierto, pero que a lo sumo involucran sus medios, omitiendo las finalidades, propósitos y doctrina, constituye una grave omisión, que puede traer, a su vez, graves consecuencias. A manera de ejemplo, podemos afirmar que puede darse el caso, y parece que se ha dado en el pasado y aún en el presente, de logias que cumplan impecablemente con las más estrictas normas que rijan una determinada regularidad masónica, y que sin embargo, sin transgredir dichas normas, practiquen el racismo en la admisión de nuevos miembros. Allí se cumplirá la sentencia de los viejos maestros: "Ellos habrán pasado por la masonería, pero la masonería no habrá pasado por ellos".

En este punto, un adecuado equilibrio lo encontramos en esa corriente casi subterránea de la masonería que constituye el Rito Primitivo francés, que en sus Antiguos Límites de 1523 concilia la forma con el fondo y la doctrina con el método, rescatando tanto la organización tradicional de la masonería operativa, como un conjunto de principios que aún hoy conservan plena actualidad y pueden ser considerados como progresistas.

8. El Rito Francés Moderno y las mujeres

"Tanto la Masonería femenina como la mixta, han tenido su origen histórico en Francia." (Javier Otaola, op. cit., p. 207)

Hay referencias históricas de la pertenencia de mujeres a logias de la Masonería operativa, como es el caso de "... la hija del maestro de obra de la catedral de Estrasburgo, Sabina de Steinbach, [quien] trabajó en la logia de los masones de esta ciudad y esculpió las estatuas del portal meridional de esta catedral, y que con su marido, el maestro masón Bernard de Sunder, trabajó en grupos de estatuas de la catedral de Magdeburgo". (L. Lachat, "La Maçonnerie opérative" y "Le Magasin Pittoresque, 1845, citados por Jean Palou, "La Francmasonería", Buenos Aires, Dédalo, 1979. p. 246).

Además, "... existe un texto capital (silenciado generalmente por los historiadores masones) y conocido con el nombre de manuscrito inglés de 1693 que se halla en posesión de la logia de York Nº 236. A propósito de la iniciación de un nuevo miembro ese texto declara: "Uno de los ancianos toma el Libro; aquel o aquella que debe ser convertido en masón pone las manos sobre este Libro, y entonces son dadas las instrucciones. Todo masón debe prestar atención a esto"." (René Guénon, Aperçu sur l'initiation, 2ª ed., París, Les éditiones Traditionelles, 1953. Citado por Jean Palou, op. cit., p. 246).

Sin embargo, en la masonería especulativa de origen andersoniano ha primado la exclusión de las mujeres de los trabajos masónicos, justificada en variadas razones, más o menos elaboradas, que no han logrado encubrir el carácter esencial de esta discriminación, que son algunas de las lacras sociales que aún subsiste con vigor en nuestros tiempos y a nivel mundial: el machismo, el sexismo y la misoginia.

En los tiempos de la masonería moderna, frente a la necesidad de que la Masonería deje de excluir a las mujeres, han surgido una serie de alternativas. Una de las primeras, la del Venerable Maestro de la Logia La Constancia de París, que en 1747 creó la Orden de los Leñadores y las Leñadoras, la que no tuvo mayor relevancia.

Es en 1774 que el Gran Oriente de Francia crea la Masonería de Adopción, que con el carácter de Rito de Adopción subsiste hasta la actualidad y que pese a sus deficiencias, constituyó uno de los más importantes pasos para que la Masonería abriera sus puertas a la otra mitad de la humanidad.

Jean Palou nos narra: "En el siglo XVIII se creó una masonería llamada de adopción. Cada logia de mujeres estaba establecida sobre una logia de hombres y cada dignidad (venerable, primer supervisor, segundo supervisor, etc.) era poseedor de dos titulares: un hombre y una mujer. Con alguna afectación, O. Wirth hablando de esas logias de adopción existentes hacia 1770, escribe: "Los masones feministas de la época extrajeron de la Biblia los motivos de puesta en escena e hicieron de la logia un Paraíso donde Eva se deja seducir por la serpiente, después un Arca de Noé y finalmente una torre de Babel. Las iniciaciones femeninas no iniciaban a gran cosa..." (O. Wirth, "Le rituel féminin", en Le Symbolisme, Nº 219, julio 1937) A decir verdad, no se sabe mucho sobre las logias de adopción del antiguo régimen donde se hallaban "algunos rituales, diferentes de los rituales masculinos, pero visiblemente establecidos para recordar el carácter simbólico, misterioso y educador". (G. Martin, Manuel de Histoire de la Franc-Maçonnerie française, París, 1929) Las más grandes damas de la corte, tales como madame de Lamballe o la princesa de Chartres formaron parte de ellas. Se trataba, sin duda, como lo observa finalmente G. Martin, de una "masonería al margen". Adormecidas durante la Revolución, las logias de adopción conocieron una vida artificial durante el Imperio, para recaer en el letargo después de 1815. (G. Martin, op. cit.) (Jean Palou, op. cit. pp. 241-242).

Sin embargo, la Masonería de Adopción, a través de Logias como El Candor y El Contraro Social, desde sus comienzos demostró su preocupación por la realidad social, con el tratamiento de temas y propuestas concretas para su acción en la comunidad.

Así según Javier Otaola, "La actividad dominante de la Masonería de Adopción antes de la Revolución se movió animada de un deseo de virtud a contracorriente del ambiente de absoluta libertad de costumbres de la época, y por otro lado, por un sentimiento de culpa por el infortunio de muchos, así consta documentada en 1779 el primer estudio propuesto por la Logia "Candeur" a la reflexión masónica:"""¿Cuál es la manera más económica, sana y útil para la sociedad de criar y educar a los niños abandonados desde su nacimiento hasta la edad de 7 años?""(Javier Otaola, op. cit., p. 197)

Por otra parte, destaca ya en 1779 el surgimiento de una masonería feminista, que se manifiesta en el Ritual de la Amazona Inglesa.

Veamos algunas de las leyes o mandamientos que establece este ritual:

"P:. ¿Cuál es el primero?"

"R:. Ordena a las mujeres sacudirse el yugo de los hombres y considerar como tiranos a aquéllos que rechazan someterse a sus órdenes."

"P:. ¿Por qué esto?"

"R:. Porque es naturalmente vergonzoso para las mujeres obedecer a aquéllos que ellas mismas ponen en el mundo, amamantan y educan."

"P:. ¿Cuál es la segunda ley de las Amazonas?"

"R:. El manejo de las armas y el estudio de las ciencias."

(Doré, Verités et legendes de l'histoire maçonnique. La maçonnerie des dames. Essai sur les grades et les rituels d'adoption. 1747-1945. En hommage a la maçonnerie féminine. pags. 127 a 130. Citado por Javier Otaola, op. cit. pp. 198-199).

1882 es el año en que surge la Orden Mixta Internacional El Derecho Humano, la más importante corriente de masonería mixta, desde su nacimiento hasta la actualidad. En ese año, la Logia "Los Libre Pensadores" inició a una mujer, la feminista María Deraismes, y con ello comienza el surgimiento y desarrollo de esta Orden.

""El creador del rito mixto del Derecho Humano fue el Dr. Georges Martin que supo vencer numerosos obstáculos y merecer por su tenacidad entusiasta los resultados hasta entonces adquiridos. La organización del nuevo rito es muy próxima a la del rito escocés; como éste comporta dos categorías distintas de organismos directores, un supremo consejo encargado de la administración de los altos grados y de la vigilancia general de la orden, y una asamblea de logias simbólicas reunidas en un congreso anual, pero menos separadas de la autoridad del supremo consejo de como lo está, en el rito masculino, la Gran Logia Escocesa. Masonería de esencia racionalista y democrática, el Derecho Humano no ha acogido la fórmula del Gran Arquitecto del Universo."" (G. Martin, Manuel de l'histoire de la F.-M. française, P.U.F., 1929 Cf. Eliane Brault, La F.-M. et la émancipation des femmes, París, 1953. Citado por Jean Palou, op. cit., pp. 247-248) Por último, la Gran Logia Femenina de Francia, que dará nacimiento a una serie de Grandes Logias Femeninas de otros países, tiene el siguiente origen y desarrollo, según Jean Palou: "En 1907, un taller perteneciente a la Gran Logia de Francia, la Jerusalén Escocesa, pidió que se creara una logia de adopción. Tras de discusiones, comenzaron a funcionar en 1925 cuatro logias de adopción bajo la tutela de la Gran Logia de Francia. Inactivas, como todas las logias francesas de 1940, retomaron sus tareas en 1944. "mas ya (la Gran Logia de Francia) pensó en adherirse a la Gran Logia de Inglaterra. Sin embargo, una de las condiciones de ese acercamiento es la eliminación total de las mujeres de la francmasonería, ¿o de aquello que de cerca o de lejos afecta a la masonería? También en 1945 el consejo federal de la Gran Logia de France ordena la derogación de la fórmula ya perimida: logias de Adopción (M. Lepage, L'Ordre et les obediences, Derain, 1956) Después de haber formado una Unión Masónica Femenina de Francia, esos francmasones tomaron, tras su asamblea de 1953-1954, el título de Gran Logia Femenina de Francia, y renunciaron al ritual fantaseoso de las logias de adopción y trabajaron desde entonces en el rito escocés antiguo y aceptado." (Jean Palou, op. cit., p. 242).

En la actualidad, la Gran Logia Femenina de Francia practica los ritos Escocés, Antiguo y Aceptado; Francés Moderno, otros ritos de menor difusión, e incluso una de sus logias conserva el Rito de Adopción.

En general, las obediencias de la Masonería Liberal tienden a aplicar el llamado sistema de la "triple opción", planteada originalmente por la Gran Logia Simbólica Española, que deja que sean las logias de las respectivas obediencias las que determinen si desean ser masculinas, femeninas o mixtas. Entre estas logias se ha ido extendiendo cada vez más el Rito Francés Moderno, por su carácter amplio y tolerante.

En Ecuador, los talleres del Gran Oriente Latinoamericano tienen el carácter de mixtos y practican el Rito Francés Moderno, con pequeñas modificaciones. En la Gran Logia Equinoccial del Ecuador, la Logia Eugenio Espejo es la única de Rito Francés Moderno, según traducción de los rituales del Gran Oriente de Francia, y ha planteado, a través de un Manifiesto denominado "Hacia unos Nuevos Linderos de la Masonería", la necesidad de una apertura de nuestra obediencia hacia las mujeres, en base a la resolución democrática de la obediencia y de las logias.

9. El Rito Francés Moderno y la problemática social.

Existen tres características que determinan la preocupación social de las obediencias, logias y masones de Rito Francés Moderno: el carácter intelectual de los trabajos de este Rito, la pertenencia y hasta liderazgo de la corriente de la Masonería Liberal y el carácter filantrópico del rito.

El primer factor, muy propio de la masonería latina es ampliamente conocido por nosotros y difiere de las logias anglosajonas, que tienen una actividad fundamentalmente ritualística, por lo que han debido confiar la tarea intelectual a logias especiales de estudios e investigación. En la masonería latina, muchas logias, especialmente las que asumen con responsabilidad el desarrollo de sus programas de trabajo, como la nuestra, son verdaderas logias de investigación.

La preocupación por la problemática social, propia de la Masonería Latina, supone no solo una vinculación con la realidad del medio local y nacional, lo que desde la perspectiva tradicional ha sido considerado como una inadmisible intromisión de la masonería en asuntos políticos. Por esto, Jean Palou cita: "La francmasonería en Francia y en otros países conoció una gran actividad de 1914 a 1940, por desdicha cada vez más orientada hacia el estudio de los problemas políticos, sociales y económicos. El mundo profano invadió sus templos. Y A. Lantoine, con quien a menudo nos hallamos lejos de estar de acuerdo, ha podido escribir melancólicamente, pero con mucha justicia por una vez: "Si mañana la República se derrumbara, la francmasonería se hallaría entre sus ruinas. Esto sería para el país una pérdida irreparable. Es un desastre que conviene evitar" (Al Lantoine, Les Lézardes du Temple, ed. Symbolisme, 1939) Desgraciadamente la derrota de 1940 debía confirmar esos pronósticos pesimistas. Una ley (13 de mayo de 1940) promulgada por el gobierno de Vichy, suprimió "las sociedades secretas" y confiscó sus bienes."

"La persecución comenzó entonces. Los masones fueron arrestados, deportados. Algunos masones murieron por su ideal de vida espiritual y humana. Después de la tormenta, la francmasonería, como el fénix, resucitó de sus cenizas aún cálidas, pero teñidas por la sangre de sus mártires." (Jean Palou, op. cit., p. 249)

Pero la preocupación por la problemática social también supone la concertación de posiciones y acciones a nivel internacional, entre las obediencias y organizaciones no gubernamentales a través de las cuales se expresan las mismas o en las que tienen influencia.

Un ejemplo de esto es la XXXV Asamblea de CLIPSAS, desarrollada en Santiago de Chile en mayo de 1996, en que a más de elegir a su nuevo Buró Ejecutivo, presidido por la Q:. H:. Marie France Coquard, en ese entonces Gran Maestra de la Gran Logia Femenina de Francia, se emitió el siguiente: "Llamado de Santiago"

"Los Francmasones reunidos por primera vez en suelo americano, convocados por el XXXV aniversario del CLIPSAS y al alba del tercer milenio:"

"Estiman:"

"Que las Potencias Masónicas que participan en el CLIPSAS, han confirmado su carácter de organizaciones Tolerantes, respetuosas de la Libertad Absoluta de Conciencia, demostrando de esta manera que el impulso masónico nacido del Llamado de Estrasburgo es la expresión legítima de los principios contenidos en la carta fundadora de la Francmasonería de 1723."

"Que durante sus 35 años de existencia, el CLIPSAS se ha caracterizado por reunir los eslabones de la cadena y acoger las proposiciones masónicas que iluminan e iluminarán el mundo del Mañana, transformándose así en un instrumento con identidad propia destinado a desarrollar las relaciones fraternales intra e ínter Obedenciales."

"Consideran:"

"Que por la calidad permanente de los valores esenciales que proyecta la Francmasonería, por su carácter universal, por su lenguaje simbólico, por los resultados probados de su metodología, constituye un sistema abierto para un pensamiento libre, adaptado a las evoluciones y, consecuentemente con ello, se ha constituido en una herramienta privilegiada al servicio de la emancipación de la Humanidad."

"Que sería inexcusable tratar de construir una sociedad mejor sin el concurso de la mitad de la Humanidad representada por la Mujer; de allí que no negamos ni negaremos el acceso a nuestras prácticas y doctrinas a toda mujer que lo solicite, en el respeto de la Tradición y de la especificidad masónica de cada Logia y de cada Obediencia."

"Que seremos cada vez más universales en la medida que nuestra organización se extienda por los cinco continentes impulsando la solidaridad humana, luchando contra toda forma de opresión y de exclusión, combatiendo toda forma de oscurantismo, cuya expresión actual, son las sectas y el integrismo."

"Trabajando por el desarrollo armónico de los seres humanos en un marco de libertad de conciencia y de respeto mutuo."

"Que el próximo milenio colocará a la Humanidad ante nuevos desafíos. La Francmasonería, vector de ideas, debe estar abierta a la revolución biogenética, manteniéndose alerta ante sus eventuales excesos. En consecuencia lucharemos por el derecho del ser humano a ser tal y por preservar el patrimonio natural, cultural y social de la Humanidad."

"Llaman a todos los Francmasones y a todos los Hombres y Mujeres libres:"

"A unirse y reafirmar los principios y deberes contenidos en los Llamados de Estrasburgo y Lisboa, fortaleciendo el movimiento Masónico liberal, genuina expresión de la masonería humanista."

"A proyectarse hacia el tercer milenio con un mensaje y una acción humanistas que permita eliminar de la faz de la tierra la injusticia social, la alienación física, moral y espiritual."

"A luchar a través de una acción incesante y fecunda, por la instauración de una Humanidad más justa y solidaria, más fraterna e igualitaria, más tolerante; en suma más perfecta."

"A recordar el pensamiento de nuestros Hermanos Libertadores, que como Lafayette y Simón Bolívar, masones de ayer, emanciparon América; o como Louise Michel y Salvador Allende, en nuestro siglo, mantuvieron vigente la esperanza, señalándonos el camino, al realzar los estandartes de Libertad, Igualdad y Fraternidad."

"Santiago de Chile, Mayo de 1996." (http://www.msnr.org/gola, sitio web del Gran Oriente Latino Americano)

Pero en el momento actual del mundo y del país, no bastan las palabras y declaraciones, pues lo que cuentan son las acciones, los resultados y no las intenciones.

El carácter filantrópico de este rito puede ser entendido de diversas maneras, pero todas ellas llevan implícita la idea de amor a la humanidad, y amar implica dar y darse.

Y la forma de entregar nuestro aporte a los demás, a nuestra comunidad y sociedad, y sobre todos a los más necesitados, debe pasar necesariamente por un análisis de nuestra realidad social para ver qué se necesita hacer y qué podemos efectivamente hacer nosotros en su beneficio y cuál es la forma más adecuada de efectuarlo en este momento y lugar claramente determinados.

No se trata de seguir soñando en utopías, que por más hermosas que sean o más necesarios que consideremos sus objetivos, no están a nuestro alcance realizarlas si suponen un desconocimiento de nuestras reales posibilidades de acción y nuestras limitaciones.

Un proyecto concreto de acción, por más pequeño que sea, si se lo realiza efectivamente tiene más valor que mil estudios, propuestas, estadísticas o programas de gobierno que nunca se llevarán a cabo, porque no somos ni debemos ser un partido político y si lo fuésemos, o fuese estructurado uno nuevo formado por masones, constituiríamos una organización de cuadros, al más puro estilo conservador del siglo pasado, sin posibilidades de transformarnos en una organización democrática de masas y por consiguiente sin ninguna opción real de poder democrático.

Son una serie de pequeños proyectos de desarrollo comunitario autogestionario, concretos y factibles, los que considero necesita ese pueblo del que tanto hablamos pero no conocemos en su drama diario de pobreza.

Se necesita capacitación y el empuje financiero inicial para emprender con microempresas que den trabajo a nuestra gente.

Se necesita educación técnica y profesional de calidad y a costos razonables.

Se necesita medicina preventiva comunitaria puesto que desde hace mucho tiempo es un lujo enfermarse y hasta morirse.

En suma, se necesitan masones operativos, que dejen de construir templos lujosos al servicio de los potentados y trabajen con su pueblo en la construcción de lo que él necesita y decida.

10. Conclusión

Son características esenciales del rito francés: su sistema de gobierno democrático, electivo, responsable y alternativo, su carácter laico, tolerante y filosófico; su preocupación por la problemática social y también su paulatina apertura hacia la mujer.

Por esto, en la actualidad el Gran Oriente de Francia, sin necesidad de ejercer ningún poder o presión internacional, se ha convertido en líder de la llamada Masonería Liberal en todo el mundo, pese a haberse separado de la organización que agrupa a una buena parte de sus potencias, el CLIPSAS, y el Rito Francés se ha constituido en el vehículo más adecuado de expresión y práctica de este tipo de masonería democrática, comprometida con la problemática social y con el progreso de la humanidad, por lo que un autor como Lorenzo Frau Abrines ya afirmó de él que "...dígase lo que se quiera, el Rito Moderno o Francés, dado el espíritu filosófico y de reforma progresiva que inspira su doctrina, es el más racional y adecuado a nuestra época, de cuantos en el día se practican..."

Pero esto fue dicho ya hace muchos años y hemos avanzado bastante en ideas liberales pero no en acciones progresistas.}

Una vez más viene a mi mente aquella frase de Chesterton que en su integridad nos cuesta tanto trabajo llevarla a la práctica:

Las ideas que no se convierten en palabras ... son males ideas, y las palabras que no se convierten en acción ... son "malas palabras".

No quisiera que cuando se escriba la historia de la Orden se describa a la nuestra como la generación de los masones "malhablados".

Or:. de Ecuador, Vall:. de Quito, 3 de diciembre de 1998, e:. v:.

Biblioteca Maçônica Mauro Pinto
SUMARIO
EL HERALDO Nº 7

CARTA DE MI MADRE LOGIA

Querido hijo:

Con el sentido fraternal que debe caracterizar a todas las madres que, como yo, llevamos encerrados en nuestro fuero interno los verdaderos sentimientos de amor y fraternidad, nacidos al calor del más puro y acendrado cariño que imaginar pudiera el ser humano, me estoy dirigiendo a ti para recordarte tu ineludible deber como buen hijo que eres, de brindarnos la feliz oportunidad de darnos tu grata compañía durante los trabajos, aunque sea una o dos veces al mes.

Bien poco es lo que te pido, querido hijo mío, ¿ Serás tan insensato que te niegues a responder a la llamada cariñosa y fraternal que te hace tu madre?
Soy tu madre simbólica, soy aquella que te abrió su corazón un día, que te acogió en su regazo espiritual y te brindo la LUZ en nuestra amada Orden, para que pudieras seguir orientándote en el oscuro mundo profano, la que está dispuesta a salvaguardarte de la maldad y de la ignorancia, que tratan de cerrarte el paso por doquiera. Tu me juraste por tu libre y espontánea voluntad Fidelidad un día, ¿ Te acuerdas? … Y ya vez, me has abandonado. ¡ Cuánto y cuánto sufro en las noches de trabajo, cuando observo que solamente un grupo reducido de mis hijos viene a mi regazo! . . . se allegan a mí para escuchar los sabios consejos que, como buena madre debo impartirles, pero éstos no me bastan, me faltas tú. Dirás que soy exigente, pero . . . soy tu madre simbólica y, como tal, estoy en el deber de reclamarte lo que justamente me pertenece: La presencia constante de todos mis queridos hijos, y aunque estén todos presentes; té extraño y me haces falta tú.

Tus hermanos también te lo reclaman porque, como yo, sufren por el total abandono en que nos has sumergido; sin embargo, te seguimos queriendo, queriendo mucho, porque comprendemos que eres el hijo y el hermano bueno, sencillo, noble, cariñoso y fraternal que está atento siempre a las más leves palpitaciones del dolor humano; sin embargo, te has dejado llevar por la apatía y la indolencia, que te han hecho caer de plano en un extremo que tal vez no pensaste. No obstante, ya es tiempo de que reflexiones, no me abandones, ven a mí, a mi regazo, pues sigo esperándote con los brazos abiertos. Además, piensa qué contentos estarán tus hermanos cuando vuelvas a mí.

Te abraza cariñosamente


TU MADRE LOGIA

Fuente: Masones sin fronteras

Revista Hiran Abif

Revista Hiran Abif

Como un pequeño reconocimiento a la gran labor realizada por sus editores,  publicamos este sitio la colección completa ( hasta su edicion actual ) en formato pdf que puede ser directamente leído de la WEB e indexado por los buscadores.

Un fraternal saludo a su editor, nuestro QH:.  Ricardo E. Polo  por la excelente labor  y  nuestros agradecimientos a  DomainDlx por permitirnos alojar gratuitamente las revistas en su sitio. 

** Nota tecnica :  Debido al tamaño de las revistas ( 700K en promedio )  recomendamos bajarlas a disco ( hacer download con herramientas como FlashGet ) en vez de intentar leerlas en linea.

http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_74.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_73.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_72.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_71.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_70.Pdf

http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_69.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_68.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_67.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_66cf.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_65cf.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_64cf.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_63cf.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_62cf.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_61cf.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_60Cf.Pdf

http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_59sf.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_58sf.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_57sf.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_56Sf.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_55sf.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_54sf.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_53sf.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_52sf.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_51n.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_50cs.Pdf

http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_49c.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_48s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_47s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_46s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_45s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_44s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_43s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_42c.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_41s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_40s.Pdf

http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_39ls.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_38s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_37s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_36s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_35s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_34s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_33s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_32s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_31s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_30s.Pdf

http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_29s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_28s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_27s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_26s..Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_25s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_24s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_23.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_22.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_21.Pdf

http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_20.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_19.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_18.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_17.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_16.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_15.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_14.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_13.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_12.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_11.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_10s.Pdf

http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_09s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_08s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_07s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_06s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_05s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_04s.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_03.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_02.Pdf
http://users.domaindlx.com/Abif/Abif_01.Pdf

REALIDAD DE LA MASONERIA FEMENINA

Percival
 
 
A mis hijas
Martha Eugenia y Ana Laura
y a todas las mujeres que a lo largo de mi vida
me han dado la oportunidad de crecer.
 
 
Doncella, madre, sabia,
diosa, señora,
permite que tu triple gracia
envuelva nuestros espíritus
y concédenos una visión triple,
una verdad triple,
para que podamos alabar
el resplandor de la vida en tus modos de obrar.
Canta en nuestras mentes y espíritus.
Tráenos la canción...
 
(Fragmento del ritual pagano para la “fiesta de la musa”,
hoy de “Santa Cecilia”, 21- 22 de noviembre)
 
 

PROLOGO

 
La mujer constituye el 50% de la humanidad. En el mundo profano, a medida que la organización del tejido social ha evolucionado, la mujer ha ido ocupando cada vez mayores y mejores espacios, como partícipe y protagonista de la actividad económica, política, social y cultural de su comunidad, de su nación y del mundo.
 
Por el contrario, en lo esotérico, sobre todo desde la época del paradójicamente llamado Renacimiento ( 1.- Al respecto, ver: Fulcannelli, “El Misterio de las Catedrales”, Editorial Plaza y Janes, Barcelona, España, p. 81 y ss.), se ha visto limitada para ejercer e incrementar su potencial físico, mental y espiritual, hecho lamentable desde siempre, pero particularmente inadmisible en nuestro tiempo, justo en un momento en donde el ser humano, ante el materialismo y la descomposición de las tradiciones y estructuras filosóficas y morales, busca desesperadamente refugio en toda aquella institución o doctrina que le abra sus puertas, que le muestre aunque sea a lo lejos, una pequeña señal de luz y de esperanza trascendental.
 
En este contexto, tenemos que en el caso de la Francmasonería, curiosamente uno de los temas ésta guarda desde sus orígenes "Andersonianos" con el mayor recelo en el fondo de sus anales obscuros, es el de la Masonería femenina.
 
Y digo curiosamente, porque a pesar de que nació casi al mismo tiempo que la masculina, ha sido, sin embargo, víctima de un gran silencio de los dedicados a estudiar estos asuntos, sea esto posiblemente causado por desconocimiento del tema o por considerarlo un tabú que al develarse podría trastocar principios fundamentales de la organización, como el de Igualdad, arista indiscutible del triángulo democrático liberal.
 
Este oscurantismo, como todos los de su clase, hijo de la Ignorancia y la Intolerancia, ha provocado una gran laguna en los estudios masónicos, que hasta ahora no se ha querido, ni se ha sido capaz de llenar.
 
Hasta la fecha no se ha dado una justificación real y convincente al no reconocimiento formal de la mujer como elemento activo dentro de la Francmasonería. La principal causa de esto es un profundo desconocimiento del tema. La ausencia, entre otras cosas, de estudios históricos sobre la masonería femenina en México, ha impedido a los masones y masonas conocer y lo que es más, comprender, la realidad del trabajo que las mujeres progresistas de nuestro país han llevado a cabo en el ámbito masónico.
 
La ignorancia siempre engendra monstruos. En ciertos casos, es triste ver que en su error y podría decir, en su ingenuidad, algunos masones llegan a extremos tales como al desprecio, y adoptando una actitud que podríamos llamar "masónica-machista", consideran el tema de la masonería y la mujer cuando mucho como un tema de cafetín, pero en ningún caso digno de ser llevado una a reflexión y discusión profundas.
 
Por esta ocasión, me ocuparé de las dos primeras hipótesis, es decir, de la falta de conocimiento del tema por algunos y del problema de la igualdad, desechando desde luego la última por considerarla retrógrada, absurda e incompatible con la manera de pensar de muchos de nosotros.
 
Bajo esta tónica y recurriendo al ancestral método del Elohim, cabe preguntarse:
 
¿Cuándo y cómo surge la Masonería femenina y cuál ha sido su evolución al transcurrir del tiempo?
 
¿Cuál es su situación actual y cuál su posición en términos de legitimidad?
 
¿Cuáles son sus perspectivas hacia el futuro?
 
Más que tratar en este modesto ensayo de dar una respuesta completa a las interrogantes planteadas, mi finalidad primordial es -como se dice en la jerga masónica habitual- “sembrar la semilla de la duda filosófica” a efecto de que quienes se interesen, sobre todo las mujeres que creen en la masonería, que son las más directamente involucradas en este tópico y de quienes por desgracia todavía no hemos escuchado comentarios al respecto, profundicen y expongan sus ideas en trabajos posteriores sobre esta realidad, sobre esta preocupación de la libre masonería en el mundo actual, cuya definición dará sin duda un giro fundamental y contundente a los principios y fines perseguidos por la Orden desde su conformación como institución especulativa a partir de 1717, formalizada a partir de la promulgación de las Constituciones de Anderson en 1723.
 
Mi agradecimiento a los hermanos y hermanas que me apoyaron con sus comentarios y consejos, que me han sido de gran utilidad para afinar las ideas y objetivos de este ensayo, sobre todo a las CC:. SS:. Arianne Halle, Micha Clergeau y Michelle Bronnelle, quienes me introdujeron al tema cuando estuve residiendo en el Or:. de París, Francia, dándome la oportunidad de participar en los trabajos de sus logias y ofreciéndome un diagnóstico muy objetivo sobre el origen, evolución y perspectivas de la Mas:. femenina y mixta en su país; a Rosa María, mi hermana masónica y profana, y a María Cristina, mi hermana y compañera, quienes inspiraron la elaboración de este documento, al transmitirme su interés y preocupación sobre el tema, al motivarme a redactarlo y al apoyarme y colaborar en su realización, con el único propósito de impulsar el avance cualitativo de nuestra Orden.
 
 
Or:. de México, D. F.,
8 de marzo de 1991,
Día Internacional de la Mujer.
 

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

 
I.-
 
Actividad masónica y práctica ritual masculina y femenina han coexistido desde siempre, a grado tal que si aplicáramos la hasta cierto punto fantasiosa versión de Anderson de que "los orígenes de la Orden se remontan a las épocas de Adán" (sic), entonces por fuerza y por justicia Eva tendría que ser la co estelar en el gran drama histórico de los acontecimientos masónicos.
 
Pero tratando de ser un poco más serios que él, diremos que desde la más remota antigüedad, la mujer jugaba un papel preponderante en la mística y la ritualística de la humanidad.
 
No obstante, al mismo tiempo habría que anotar que estas prácticas rituales, en todos los tiempos y en todas las culturas, siempre las han llevado por separado hombres y mujeres y han sido de muy distinta naturaleza, aunque complementaria, dadas las condiciones particulares y la conformación esotérica de cada una de las dos partes que integran el conglomerado humano
 
(2.-  Ver Mikio Kushi “El Libro de la Macrobiótica. Op. Cit.). De ello, existe gran cantidad de testimonios claros e irrefutables, también de todas las épocas y en todas las culturas.
 
Ya en los tiempos de la masonería operativa, las mujeres participaban activamente en las fraternidades de talladores de piedra y de constructores. En efecto -y para sorpresa de muchos-, pueden verse nombres femeninos tanto en las listas de raya de las canteras como en las relaciones de asistencia de diversas "Logias", nombre con el que se designaba al pequeño local temporal destinado a la administración de las obras de construcción durante el tiempo que éstas duraban
 
(3.-   Este término se utiliza en Francés en ese mismo sentido: LOGE.-frq. Laubja. Habitación en la planta baja, cerca de la entrada, donde vive el conserje. En un teatro: camerino (Pequeño Larousse). Dichos documentos se conservan actualmente en los archivos de la Gran Logia Femenina de Francia.
 
Sin embargo, en ningún escrito masónico primitivo u operativo medianamente difundido, desde el llamado Manuscrito Regio de 1390 hasta los expedidos ya bien entrado el siglo XVIII, se tocó el tema de la mujer. Debería de estudiarse con seriedad si esta situación fue debida al sobreentenderse en esas épocas que la masonería, aunque de composición mixta en su manifestación externa, es decir, en las tareas de construcción material de inmuebles, básica aunque no exclusivamente para fines religiosos, en su constitución interna u oculta, se conformaba sólo por hombres, escenario viable, si se tiene en consideración que durante ese período también existían organizaciones de carácter iniciático integradas exclusivamente por mujeres, como los conventos de Brígida e Hilda en Inglaterra y las órdenes de bordadoras de la Europa continental
 
(4.- Ver Une Loge Revele, “L’Initiation Femminine, Une Voie Exceptionnelle pour la Réalisation de la Femme D’Aujourd’hui”. Ed. Le Rocher, Jean-Paul Bernard, Êditeur. París, Francia, 1986).
 
Por otra parte, debe tenerse en cuenta que la conformación jurídica de la masonería especulativa tomó como sustento técnico el sistema anglosajón, denominado Common Law, donde la tradición o la costumbre, al contrario del sistema romano germánico, que da sustento a los Derechos de corte latino como el nuestro, se sobrepone a la norma escrita.
 
Por esta razón, más que buscar en esta última el sustento filosófico que justifique la legitimidad del origen especulativo de la masonería femenina, habría de escudriñarse en las tradiciones y costumbres de la época. Fundados en lo anterior, es posible ubicar su antecedente más directo en la época de las cortes de Luis XIV, cuyos miembros -hombres y mujeres- dedicaban buena parte de su tiempo a la práctica y el estudio de las artes ocultas.
 
Esta costumbre muy pronto pasó a convertirse en una moda aristocrática y como tal, en un toque de distinción para todo aquel que, perteneciendo ya no sólo a la cortesía, sino también a las élites de la creciente y cada vez más poderosa burguesía y de la milicia, se ocupara de pasatiempos tan misteriosos, secretos y chics como la lectura del Tarot, los círculos espiritistas, etc., de los que por supuesto no se excluía a las mujeres; más aún, eran precisamente ellas quienes participaban con mayor fervor y asiduidad, sea por su curiosidad innata o tal vez por contar con más tiempo disponible para dedicarlo a estas actividades.
 
Ahí están de ejemplo las Sociedades de Cagliostro y la llamada “Masonería Egipcia” que al parecer funciona aún en la actualidad.
 
II.-
 
La introducción de otros sectores de la sociedad en la vida cortesana y la "Anglomanía", ambas surgidas en Francia a partir de la muerte del Rey Sol en 1715 y consentidas desde entonces por Luis XV, tomaron cada vez más fuerza.
 
Por esta razón, la idea de la masonería especulativa inglesa fue recibida con beneplácito entre la burguesía francesa casi inmediatamente después de su nacimiento, surgiendo también con ella la inquietud de las mujeres de la nueva corte ciudadana por participar en las actividades de la flamante organización.
 
 
No obstante, las sentencias anti feministas del pastor Anderson fueron implacables, tal como lo demuestra uno de los postulados de sus Constituciones, publicadas en 1723:
 
"... Las personas admitidas como miembros de una Logia deben ser hombres de bien, leales, nacidos libres, de edad madura y circunspectos, ni siervos, ni mujeres, ni Hombres sin moralidad o de conducta escandalosa, sino de buena reputación..."
 
La rigidez de este enunciado no es más que el reflejo de la situación en la que en ese entonces se encontraba la mujer dentro de la sociedad inglesa, tradicionalista y cerrada o más ligeramente dicho, ortodoxa. Con esta prescripción, Anderson pretendía seguramente evitar el escándalo, el qué dirán de la sociedad, al saber que hombres y mujeres se encontraban recluidos por lapsos considerables, al refugio de los locales secretos, o más bien discretos, de las logias masónicas.
 
Otro factor digno de tomarse en cuenta es que en la Europa de ese entonces, la condición social de la mujer se encontraba en un plano de inferioridad respecto del status masculino. Sus actos se encontraban en gran medida supeditados a los del hombre, por lo que no podía considerársele como un ser libre en toda la extensión de la palabra.
 
La misma Ley civil le negaba el ejercicio de ciertos derechos y prerrogativas, otorgándole hasta cierto punto -y desde luego, guardando toda proporción- una calidad jurídica comparable a la de un esclavo o un incapaz. A pesar de ello, las mujeres no cesaron en su lucha por conseguir una condición equiparable a la del hombre, tanto en el mundo profano como en el masónico.
 
 

ORIGENES ESPECULATIVOS

 
I.-
 
Es difícil saber cómo hicieron en realidad las mujeres para ingresar a la masonería especulativa, sobre todo porque la documentación existente sobre las Logias de Adopción durante los siglos XVIII y XIX es escasa y en particular en nuestro país, prácticamente nula. Por los libros de actas de algunas logias masculinas de Francia, se sabe que los masones aceptaban en ciertos trabajos a las mujeres, situándose en algunos casos al margen de las propias leyes de la institución.
 
El escándalo que Anderson trató de evitar con las disposiciones de su Constitución en la cerrada sociedad de Inglaterra, se dio en Francia con rapidez vertiginosa. Como ya mencionamos, las prácticas cortesanas importadas por la aristocracia monárquico burguesa a los templos masónicos, condujeron en algunos casos la comisión de ciertos excesos que los sectores puritanos de la sociedad francesa de aquélla época pre revolucionaria veían con malos ojos, pues para ellos, la naciente organización, en lugar de procurar entre sus afiliados “el progreso en la Ciencia de la Virtud”, servía más bien de excelente parapeto a masones y masonas que, cobijados por la discreción de los templos, daban rienda suelta a sus pasiones libertinas.
 
Como es de imaginarse, esta situación ponía en riesgo más que a la masonería como institución, a los miembros de la aristocracia de la nueva corte que se encontraban en sus filas. A ella se le hizo frente adoptando básicamente dos estrategias:
 
En primer lugar, la vía de la expulsión para legitimarse al exterior ante la opinión pública, como lo demuestra el documento más antiguo en el que se reconoce de manera expresa la existencia de las logias femeninas, fechado el 11 de agosto de 1760 y en el que la Gran Logia de Maestros de París emite sentencia expulsando definitivamente de la Orden a un Venerable Maestro de apellido Fellon por haber abierto y auspiciado logias femeninas (caro pagó su Felonía).
 
En segundo término, la reconciliación al interior, a través del reconocimiento a las mujeres por parte del Gran Oriente de Francia, basado "en la necesidad de tomarlas en cuenta dentro de la masonería especulativa, pero de una manera racional y organizada".
 
Este reconocimiento fue oficializado en 1774, cuando se excluye por fin a las mujeres de los talleres masculinos al crear las llamadas Logias de Adopción, también llamado “Masonería de Damas” cuya organización y funcionamiento se estableció por esa Gran Logia, que determinó su estructura litúrgica en 4 grados (aprendiz, compañera, maestra y maestra perfecta), llenando sus rituales de textos bíblicos y fijando como requisitos de cumplimiento indispensable para el desarrollo regular de sus trabajos:
 
1.    Funcionar siempre bajo los auspicios de una Logia masculina;
2.    Que sus luces fueran forzosamente maestros masones; y
3.    Ser necesariamente parientes de masones para poder ser admitidas.
 
A partir de ese momento, comenzó la proliferación de Logias de Adopción, presidida por la Duquesa de Borbón, prima del Rey y madre del duque de Enghien y a la sazón, amiga cercana de Voltaire. Dentro de las más connotadas, resalta la logia “Candeur”, donde fuera iniciada la esposa del famoso pensador Helvetius, reconocida como una mujer muy culta y de espíritu abierto, al igual que la princesa Lamballe y la duquesa de Chartres cuyo marido “Phillipe Egalité”, fuera gran maestre de la Orden.
 
A pesar de que los talleres de adopción fueron aceptados, en realidad los masones los consideraban más bien como reuniones de distracción y recreo que una logia masculina podía permitirse después de haber trabajado, digamos “en serio”, a fin de relajarse un rato y compartir con sus seres queridos del sexo opuesto (1.- Es muy seguro que la parte del juramento de ap:. en el que se hace referencia a las mujeres, date de esta época.9, actividades de interés científico, artístico, cultural y de recreación.
 
Así lo demuestra un documento fechado en 1779, procedente de la famosa Logia de las Nueve Hermanas, donde fuera iniciado Voltaire, un año antes de su muerte. Se trata de una orden del día, cuyo contenido es el siguiente:
 
·              “15 Hrs.: Tenida  Masónica, a la que asistirán exclusivamente los hermanos;
·              17 Hrs.: Introducción de las damas y Tenida de Adopción con iniciación de una candidata;
·              Lectura de diferentes fragmentos de elocuencia y de poesía;
·              Concierto y banquete con música militar;
·              Baile.”
 
No obstante los esfuerzos por darle orden a la participación femenina dentro de la Orden, la imagen negativa que de la institución se había formado la opinión pública no dejó de pesar sobre las espaldas de sus autoridades. Se pensó entonces en darle un nuevo giro al objeto de los trabajos de la masonería adoptiva, incluyendo en sus principios las ideas de Virtud y de Solidaridad hacia los desvalidos, que a partir de ese momento se erigieron en ejes de la actividad de las masonas.
 
De esta forma, se reestructuran las funciones del cargo de Hospitalario u Hôtesse, en francés (2.- HÔTESSE: fem. de Hôte, anfitrión, recepcionista. Quien recibe (Pequeño Larousse).), circulándose a partir de entonces el Saco que en la terminología de la Orden aún se llama de Beneficencia.
 
Las masonas adoptivas se encargarán de realizar tareas de apoyo a la comunidad masónica, otorgando recompensas por actos de valor y de fidelidad a la causa, becando a los hijos de masones venidos a menos, dando dotes a las muchachas casaderas que no contaran con recursos, etc.
 
Al conjunto de todas estas actividades se le llamó Filantropía Activa o sea, "la aplicación objetiva del amor a la humanidad por razones filosóficas", concepto muy acorde al pensamiento liberal burgués que imperaba en esos tiempos y pretexto retórico más que suficiente para justificar la actividad masónica femenina ante la naciente sociedad civil.
 
A partir de ese momento, el radio de acción de la masonería femenina se iría extendiendo poco a poco hacia el mundo profano: nacen los hospitales de patrocinio masónico, que compiten con los de las órdenes religiosas femeninas; comienzan a desarrollarse actividades de asistencia pública, como la ayuda a los indigentes, a los niños extraviados, etc (3.- Secuelas de esta clase de actividades femeninas en estos campos, las podemos ver en ciertas tareas de las Primeras Damas de países que, como el nuestro, recibieron esa influencia del sistema norteamericano).
 
II.-
 
A pesar de las importantes tareas que realizaban y de la notoria reivindicación de su imagen ante la sociedad, la actividad masónica femenina permaneció relegada a un segundo término.
 
Los esfuerzos de algunos masones como Condorcet o la propia Olimpia de Gouges por incitar a la ciudadanía a revalorizar el lugar vital que en ella ocupaba la mujer fueron vanos, pues todo siguió como hasta entonces. Hubo masonas que ante tal situación, llegaron a adoptar posiciones radicales, según consta en el ritual de una orden femenina llamada "La Amazonia Inglesa", que establecía la prescripción de
 
“... sacudirse el yugo de los hombres y mirar como tiranos a aquéllos que rehusen someterse a sus designios, porque es naturalmente vergonzoso para las mujeres obedecer a quienes ellas han traído al mundo, amamantado y criado...”,
 
posición feminista en efecto, pero que de alguna manera refleja la gran inconformidad de las mujeres contra el estado de cosas prevaleciente en aquella época.
 
III.-
 
Sólo para darse una idea de la fuerza que tomó la masonería femenina hasta momentos antes de que diera comienzo la Revolución Francesa, tanto en el Gran Oriente como en la Gran Logia de Francia las Logias de Adopción existentes contaban en conjunto con unos setecientos talleres. Sin perjuicio de que el criterio de selección era cada vez más estricto, aún más que el de los hombres, la cantidad de sus afiliadas no dejaba de aumentar, estimándose que llegó un momento en que un 80% de las mujeres que pertenecían al Jet-Set de aquellos tiempos, estaba dentro de la Orden.
 
Al llegar la Revolución a Francia, la masonería femenina suspendió sus trabajos, reanudándolos bajo los auspicios del Imperio Napoleónico. La misma Josefina, iniciada antes de la Revolución, fue Venerable Maestra de la logia Santa Catarina.
 
En aquellos días, las logias masónicas y de adopción eran los centros del Glamour deslumbrante, donde se daban cita los grandes personajes de la alta sociedad. Podría decirse que la Masonería llegó a ser algo así como la Corte Civil del Imperio Napoleónico y como tal, se fue debilitando junto con él, hasta que, para salvarse de la extinción durante el exilio del Corzo en Santa Elena, los masones decidieron acabar entre otras cosas, con la masonería de adopción.
 
En 1819, las logias italianas abren sus puertas a la participación femenina en adopción.
 
En 1848, durante la crisis preliminar al Segundo Imperio, la masonería masculina se desintegra de nueva cuenta, a fin de evitar la cacería de brujas. Surge entonces un movimiento feminista fuertemente apoyado por la masonería, tal vez con el fin de liberar de alguna suerte la presión que seguían ejerciendo las mujeres, frente a la reticencia de las autoridades de facto de la Orden para permitir su participación.
 
En 1860, el masón y abogado Riche Gordon, concibe un proyecto para democratizar la institución, poniéndola al alcance de todos al fundar la Orden "El Templo de las Familias", cuyo objeto principal era combatir la situación social tan difícil que prevalecía en esos momentos, instruyendo a la pareja en el conocimiento de la vida, del trabajo y de la educación moral de los hijos.
 
En 1871, el Gran Oriente de Francia se plantea de nuevo la cuestión de la admisión del sector femenino. Paralelamente, debido a la influencia de la Primera República, resurge en España la masonería y con ella, la de adopción. Entre las logias femeninas más importantes están “Las Hijas de la Regeneración” de Cádiz; “Las Hijas de los Pobres” de Madrid; y “Las Hijas de la Unión n° 5” de Valencia.
 
En 1882, el movimiento feminista en Francia iba cobrando auge. En ese momento, la logia “Los Libre Pensadores” de Pecq, comunidad cercana a París, decide iniciar a una mujer: María Deraisme, conocida periodista y feminista, lo que causó un gran revuelo en los círculos sociales y masónicos de la época, tanto, que los dirigentes de ese taller tuvieron que dar marcha atrás so pena de perder la carta patente.
 
En 1893, en un clima de lucha política en favor de los derechos de la mujer, Deraismes, distinguida por su pluma de perfil progresista, decepcionada por su expulsión de “Los Libre Pensadores” y en respuesta al rechazo total de las distintas obediencias a abrir sus puertas a las mujeres, funda en colaboración con el H:. George Martin la Orden mixta “El Derecho Humano”, cuyos principios basados en el escocismo no sólo tendían a reivindicar los derechos de la mujer, sino que además pugnaban por el restablecimiento de la República y por la separación de la Iglesia y el Estado.
 
Al paso del tiempo sus relaciones con otras obediencias fueron difíciles, pues como hemos dicho, éstas siempre se negaron a reconocerla como una organización auténticamente masónica. Más aún, el Gran Oriente de Francia hizo renacer la masonería femenina a principios de este siglo, a partir de 1907, en logias como “La Nueva Jerusalén”, fundamentalmente con la intención de crear un contrapeso que atenuara los efectos de la actividad de esta obediencia mixta.
 
De tal suerte, las Logias de Adopción fueron de nuevo aceptadas oficialmente en Francia a principios de los años 20, gozando de una libertad de acción sin precedentes. Esta actitud provocó un grave deterioro de las relaciones del Gran Oriente frente a sus homólogos extranjeros de tradición anglosajona y como ya vimos, ortodoxa, cuestión delicada si tenemos en cuenta la situación de pre guerra prevaleciente en Europa en aquellos años.
 
En consecuencia, el Gr:. Or:. de Francia decidió acabar otra vez con los talleres femeninos, pero a diferencia de las ocasiones anteriores, esta vez las mujeres tomarían la iniciativa y se reagruparían en una organización llamada "Unión Femenina de Francia."
 
Por su parte, los altos cuerpos de las Obediencias masónicas de Portugal, Argentina, Cuba, Brasil y otros países establecieron logias adoptivas.
 
Mientras tanto, desaparecen las logias de España, a causa de la dictadura de José Antonio Primo de Rivera, restableciéndose poco después en Barcelona y Madrid, al instaurarse la efímera Segunda República.
 
El 8 de julio de 1936 se lleva a cabo el Congreso de Logias de Adopción, bajo la presidencia del Gran Maestro de la Gran Logia de Francia y se crea una Gran Secretaría especializada en sus asuntos. A finales de ese año se nombra a una Presidente encargada entre otras cosas de dirigir los eventuales trabajos colectivos de las logias femeninas.
 
 

LA MASONERIA FEMENINA EN LA ACTUALIDAD

 
I.-
 
Durante la segunda guerra mundial, el fascismo propició la desaparición de la masonería en Europa continental. Se destruyeron los templos, se persiguió sin tregua y exterminó a todo aquel o aquella que fuera un simple sospechoso de pertenecer a la Orden. En Francia, los trabajos se suspendieron bajo el yugo del General Petain (1.- Recordamos tragedias como la de Vichy, capital de la Francia Nazi, donde cientos de hermanos y hermanas fueron perseguidos y ejecutados por las fuerzas fascistas, que consideraban a la masonería como un engendro de la obtusa mentalidad judía.), reanudándose hasta la liberación.
 
De esta manera, en octubre de 1945; la Gran Logia de Francia autoriza la creación de La Unión Masónica Femenina de Francia. Sin embargo, el rechazo a la participación femenina en los asuntos masónicos volvió a ser generalizado en todos los orientes masculinos.
 
Siete años después, en 1952, se fundó la Unión se transforma en Gran Logia Femenina de Francia, que desde entonces goza de gran independencia y autonomía respecto de las demás potencias masónicas, libre ya del caduco rito de adopción, al sustituirlo por el Escocés Antiguo y Aceptado. Cabe mencionar que en la actualidad esta obediencia es la más discreta de todas las que trabajan en Francia, pese a los esfuerzos del G:. O:. F:. por dar a conocer a la opinión pública los nombres de sus dirigentes, el objeto de sus trabajos, etc., lo que más bien les ha servido para hacerles publicidad, pues la organización ha crecido a un ritmo espectacular, ya que de nueve logias con las que contaba en sus orígenes, ha pasado a sumar 167 afiliadas, de las cuales una buena cantidad trabajan en otros países.
 
Hay que decir que este crecimiento constante se debe en buena medida a su Comité de Enlace e Información de la Masonería Femenina, organismo dependiente directo del Alto Cuerpo y caracterizado por su dinamismo y eficiencia.
 
Esta Obediencia tiene como postulado básico la idea de que al trabajar sólo entre ellas, no se trata de aislarse, sino que para poder estudiar todos los problemas propios de su género y llegar a los más profundo de sí mismas, deben trabajar sólo entre mujeres, aunque pueden reunirse con los hombres para abordar problemas comunes en un marco de absoluta igualdad.
 
Sin embargo, a decir de algunas masonas que trabajan en obediencias mixtas, su ideología se inclina hacia el feminismo, lo que la hace situarse ante la opinión pública masónica y profana en una posición radical o extremista, que redunda lógicamente en su imagen externa.
 
En otra ocasión nos ocuparemos de la Masonería mixta en especial, pero por el momento diremos solamente que la gran mayoría de las masonas con las que pudimos conversar en Francia, concuerdan en que para ellas es mejor pertenecer, por ejemplo, a la Gran Logia Mixta, ya que es más equilibrada en sus juicios, más democrática y tolerante en su acción y más enriquecedora en lo intelectual, ya que permite la complementación y el intercambio de ideas entre Hermanos y Hermanas, cosa que les resultaría imposible de estar afiliadas a la masonería exclusivamente femenina.
 
En España, a la muerte del dictador Franco, comienza el renacimiento de la Francmasonería y con ella, nuevamente la participación femenina, tanto en el Gran Oriente de España, como con logias auspiciadas básicamente por la Gran Logia femenina de Francia en las ciudades de Barcelona y Madrid, creándose además la Obediencia “Derecho Mixto e Internacional”.
 
En nuestros días, existe gran cantidad de Obediencias que trabajan regularmente y con mayor o menor seriedad, bajo la forma de logias de adopción, logias mixtas u organizaciones paramasónicas (2.- Existen Logias como “Las Hijas del Nilo” y “Las Hijas del Arcoiris” que al parecer se preocupan más por la extravagancia de su vestimenta que por las cuestiones iniciáticas), con dependencia de sus respectivos Grandes Orientes masculinos, a excepción de algunas realmente independientes, como las Grandes Logias Femeninas de Francia, Bélgica, Austria, e Italia y “Alma Mexicana, en México.
 
 
Un paréntesis para la Masonería Femenina Mexicana
 
En México, la historia de la masonería femenina se encuentra sepultada en la más profunda de las obscuridades. Entre el velo nebuloso del tiempo, recordamos acaso a distinguidas hermanas como Josefa Ortíz de Domínguez y Leona Vicario, sobre cuya participación en el seno de nuestra Institución no sabemos prácticamente nada.
 
Dentro de la época contemporánea, la constitución de la Logia Femenina “Alma Mexicana”, Núm:. 9 es impulsada a partir de 1935 por hermanos de la Logia “Reforma”, Núm:. 5, Jurisdiccionada a la Gr:. Log:. Unida de México, adhiriéndose en 1945 al Rito Nacional Mexicano, siendo reconocida oficialmente y expidiéndole su carta patente en 1958. Siete años después, en 1965, decide separarse de ese Rito y trabajar de manera independiente, adoptando el Escocés Antiguo y Aceptado.
 
El 24 de mayo de 1975, surge a la Luz la R:. L:. S:. “Leona Vicario”, Núm:. 17 en el Or:. de Cd. Acuña, logia pionera bajo los auspicios de la Gr:. Log:. Unida “Alma Mexicana”.
 
El 30 de marzo de 1977 la R:. L:. S:. femenina “Teoyocihuatl”, Núm:. 21 levanta columnas, entregándole su Carta Patente el 12 de abril de 1978 la Gran Logia Unida “Alma Mexicana”.
 
El 15 de octubre de 1978, tras una crisis de acuerdos internos, se separa de la jurisdicción de “Alma Mexicana” trabajando de manera independiente, aliándose con “Leona Vicario” 17 de esa misma jurisdicción, con lo que se constituye el 24 de febrero de 1980 la Gr: Log:. Femenina “Teoyocihuatl”, recibiendo el reconocimiento de la Muy Resp:. Gr:. Log:. “Valle de México” Este Gran Oriente cuenta en la actualidad con 13 Logias jurisdiccionadas, de las cuales 12 son simbólicas (8 en varias entidades del país y 4 en el D. F., estando en proceso de creación una más) y una es capitular, desarrollando sus trabajos en la capital del país.
 
PERSPECTIVAS
 
I.-
 
En estos momentos en los que se gesta la nueva cara del mundo, resulta por demás difícil especular sobre las perspectivas mismas de la humanidad. La velocidad de transformación de los esquemas políticos, económicos y sociales rebasa la capacidad de análisis de la mente más ágil. En este contexto, es lógico pensar en el grado de dificultad al que nos enfrentaríamos al pretender llevar nuestra reflexión hacia pronosticar el futuro de una organización como la masonería femenina. No obstante y de acuerdo a esta misma dinámica mundial, que nos obliga hoy más que nunca a actuar de manera rápida y eficaz, es factible vislumbrar algunas líneas generales sobre las que se debería poner el acento para evitar caer en la caducidad de la institución masónica femenil, que -como la historia sabiamente nos lo señala- podría conducirla inevitable y tristemente a una nueva y tal vez definitiva consunción:
 
a) Primero que nada, debe distinguirse entre los aspectos exotérico y el esotérico de la masonería femenina. En el primero, la mujer participa cada vez más en las actividades sociales, eso es indudable, pero en el segundo la mujer masona se encuentra encerrada en su propio laberinto al conformarse con copiar en un burdo acto mimético, la actividad ritual e iniciática masculina.
 
Como institución, por su dependencia permanente de la masonería masculina hasta fines de los años 50, la masonería femenina no ha contado con principios y objetivos propios, por lo que su existencia o desaparición se han visto directamente relacionados con las situaciones de auge o crisis de la primera, independientemente de que pudieran llegar a trabajar con cierto nivel de eficiencia.
 
En el ámbito social, existen actividades y aún responsabilidades que pueden realizar indistintamente hombres y mujeres. Pero hay otras en las que la mujer, por su propia condición, puede participar incluso con un impacto mucho mayor que el que podrían lograr los hombres.
 
Como escuela filosófica e iniciática, las fuentes de sabiduría de donde podrían extraerse los elementos constitutivos del alma verdadera de la masonería femenina permanecen aún vírgenes.
 
Lamentablemente, las mujeres, tal vez por comodidad o por falta de acuerdos para la unidad de acción, han preferido adoptar los modelos masculinos en vez de buscar su propia identidad institucional e iniciática, cosa que a mi modo de ver constituye el obstáculo más importante para el desarrollo de la Real, Libre y Legítima masonería femenina. Mientras no se logre avanzar en este aspecto, usando la metáfora bíblica, la semilla no morirá.
 
La oposición de algunos masones -cuando menos de los más inteligentes y doctos- no es hacia la participación de la mujer en la Orden, sino a que ésta se haga bajo los principios masculinos.
 
Las mujeres tienen derecho a acceder al conocimiento universal y a la práctica efectiva de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad masónicas. Pero ¿conviene que lo hagan bajo los preceptos del simbolismo y el conocimiento hermético masculino?
 
El derecho de los masones a no admitir en sus logias más que a hombres no es excluyente del derecho de las mujeres a buscar y estructurar su propia ley, doctrina y liturgia masónicas.
 
No se trata de considerar a la mujer como un ser infrahumano (1.- María de Letre. “La Masonería y la Mujer”. Editorial Herbasa, México, D. F., p.10.), sino al contrario, como una parte fundamental e indispensable de la humanidad que, dada su naturaleza -física y metafísica- simplemente debe tratarse de manera distinta a su complementaria masculina, a fin de conocer y comprender con objetividad su Real Esencia.
 
En lo exotérico, todo lo puede ser y hacer la mujer, como protagonista tanto en la vida política, económica, social y cultural de su comunidad, como en su calidad de Columna básica de la vida familiar, en donde su participación, a diferencia de lo que piensan algunos -y algunas-, está más que lejos de considerarse “un estéril lastre para el masón militante” (2.- Ref. “Incorporación de la Mujer en la Actividad Masónica”, ponencia presentada por la delegación Valle de México en el XII Congreso Masónico Nacional, celebrado en marzo de 1967 y leída por José Mª Carbojosa. De. Herbasa).
 
En lo esotérico, hay cosas que sólo la mujer puede ser y hacer. La mitología femenina universal, el rito lunar, la anatomía oculta femenina, el protagonismo femenino en los textos sagrados, el conocimiento del polo complementario, son sólo escasas muestras de la tela de donde se podría cortar.
 
b) A raíz de la aparente disminución actual del peso específico de la Francmasonería institucional masculina en tanto que vanguardia ideológica de eso que se denomina sociedad civil, se plantea de nueva cuenta el problema de la supervivencia de la masonería de las mujeres, sobre todo y por desgracia en algunos casos -como ya dijimos-, por su tendencia feminista radical.
 
Es evidente que en nuestros días, las posiciones extremistas, las actitudes catastrofistas, sectarias y excluyentes, están condenadas a desaparecer. Es por eso que si la masonería femenina, al igual que la masculina, desea ocupar un lugar digno como tripulante del barco de la modernidad, necesita primero que nada equilibrar sus posiciones, abrirse al diálogo y permitir su actualización, deshaciéndose de lo innecesario y tomando en cuenta las nuevas opciones y los nuevos retos que ofrece el siglo XXI. Si lo hace, todos triunfaremos.
 
c) El fondo es inmutable; la forma es la que se debe transformar. Coincidimos con la Hermana De Letre (3.- María de Letre, op. cit., p. 22) en que “la actualidad, las realidades sociales, el bálsamo espiritual y moral que la ideología masónica ha de aplicar en los dolores y males humanos, han de hacerse con las manos fraternas de hombres y mujeres”. Es el momento de analizar nuestros principios y fines para hacerlos más acordes a las necesidades de la vida actual, garantizando al mismo tiempo la pervivencia de la Orden al proyectarlos a futuro.
 
No obstante, disentimos de ella al considerar que la dualidad humana no la van a lograr las mujeres con la adopción de la masonería masculina, ni los hombres rechazando por sistema la actividad de las mujeres en la Orden. Hombres y mujeres tienen papeles importantísimos que desarrollar para llevar al terreno de los hechos los principios y fines de nuestra augusta institución, ofreciendo alternativas de solución viables, posibles y concretas, a muchas de las demandas que surgen actualmente en la familia, en la sociedad, en la nación y en el mundo.
 
Una vez que la masonería femenina encuentre como Colegio Iniciático su Esencia Real, deberá como Institución de la Sociedad Civil, adecuar sus estrategias de impacto social a las diversas realidades que se viven y se exigen actualmente. Esta doble recomposición esotérica y exotérica es la única manera que la masonería -masculina y femenina- tiene para garantizar su desarrollo y permanencia.
 
II.-
 
En el Tercer Mundo, la necesidad de Renovarse o Morir es igualmente imperiosa que en las otras regiones del planeta, donde el cambio ya ha comenzado; o tal vez más urgente que en aquellas, pues en su caso se corre el peligro de caer en las garras de neocolonialismo, que como fiera hambrienta, se agazapa detrás de los frondosos matorrales de la doctrina neoliberal.
 
Es necesario reflexionar sobre el papel que al respecto la masonería femenina ha jugado, juega y jugará en nuestro país en particular y en Latinoamérica en general. Con tristeza reconocemos que la información con la que se cuenta en la materia es nula, pero ya va siendo hora de descorrer el velo que se extiende ante esta realidad, cuyo conocimiento ayudaría incluso a la propia evolución de la masonería masculina.
 
No sobra decir que esta responsabilidad recae sobre todos los miembros de la Orden, pero el peso se encuentra en mayor medida sobre las espaldas de las masonas, quienes tienen la gran misión ante ellas, ante los demás y ante el G:. A:. D:. U:. de conocerse a sí mismas y de dar a conocer de dónde vienen, quiénes son y a dónde van.
 
LAS CONTRADICCIONES DE LA “IGUALDAD” MASONICA
 
La Masonería tiene como uno de sus principios morales fundamentales el respeto en primera instancia, a las Leyes del País. En este sentido, debemos recordar que la Constitución Política de nuestra República, proclama en su artículo 4º la igualdad del hombre y la mujer, postulado que rebasando la calidad de simple enunciado deontológico, garantiza la reciprocidad de oportunidades, derechos, obligaciones y responsabilidades del hombre y la mujer ante su familia, su sociedad, su nación y el mundo.
 
Sin embargo, de nadie es ignorado que las condiciones de la masonería femenina distan de ser igualitarias respecto de las que prevalecen en el seno de la masonería masculina. Los ejemplos vigentes en el ámbito jurídico, administrativo, político, etc., sobran. ¿Porqué los hombres sí pueden visitar una logia femenina y una mujer no puede asistir a trabajos de una logia masculina? Este es un ejemplo de las grandes contradicciones que la masonería tendrá que resolver forzosamente a estas alturas del siglo XX, pero en todo caso la parte fundamental del trabajo debe estar a cargo de nuestras hermanas.
 
Desde nuestro particular punto de vista, reconocer a la masonería femenina como Institución de la sociedad civil no tiene mayor problema. Esto puede lograrse en muy corto plazo, siempre y cuando entre las masonas se llegue a acuerdos democráticos y serenos sobre la estructura, organización, funcionamiento, principios y fines de sus correspondientes agrupaciones. Hay que tomar en cuenta que en nuestro país existen varias masonerías femeninas y que la opinión de todas es igualmente importante. Paralelamente, habría que pensar en la celebración de reuniones entre ellas, a fin de que, al margen de protagonismos estériles, que en muchos casos provocan divisiones, traten de reflexionar y conseguir acuerdos que puedan ser benéficos para todas y que tal vez puedan tender a la conformación de una verdadera potencia masónica institucional.
 
Muchos hombres y mujeres han luchado por la masonería femenina, levantando sus voces y demostrando con hechos, ante la cerrazón de las instituciones conservadoras, masónicas y profanas, su importancia como organización. Frente a la intolerancia, dentro y fuera de los templos, han triunfado con palabras y con hechos.
 
Pero a la par de su reconocimiento oficial por parte de la masonería masculina, que les daría la por siempre deseada legalidad, tanto o más importante resultaría que los masones y masonas de hoy, sin discriminaciones anacrónicas, trabajaran para conseguir el reconocimiento de la legitimidad de la masonería femenina, no sólo al interior de la Orden, sino también -y fundamentalmente- ante la sociedad civil, que es quien al final de cuentas garantiza la pervivencia de las instituciones, dependiendo de su utilidad y eficacia como parte integradora y transformadora del tejido social.
 
No basta decir que algunos preceptos contenidos en los Landmarks (Recordemos que los verdaderos Landmarks son reglas de derecho no escrito, y que por tal motivo no tienen por qué coincidir forzosamente con los escritos y difundidos por Anderson, que por un desafortunado defecto de transposición de sistemas jurídicos, se han tomado como Ley en países como el nuestro) deben desecharse porque han caído en desuso. Esto puede constituir un argumento ligero y hasta irresponsable, dado que esa supuesta caducidad puede deberse a la vulgarización del rito, más que al avance social o al simple paso del tiempo. No apartemos de nuestras mentes -no nos cansaremos de decirlo- que una cosa es la masonería como institución de la sociedad civil y otra la masonería como escuela iniciática.
 
Hay razones esotéricas de peso por las cuales no existen en el catolicismo, por ejemplo, ministros de culto minusválidos o del sexo femenino. La condición de los homosexuales -hombres y mujeres- dentro de la Orden es otro tópico relacionado y digno de reflexión. Es cierto también que en las diferentes culturas de nuestro mundo han surgido nuevas formas de esclavitud, tal vez más crueles que las que existían antes de la revolución liberal. En este sentido, la masonería de hoy no debe ser considerada elitista en estricto sentido, sino poseedora de rigurosos criterios de selectividad moral y material para el ingreso de sus miembros, que garanticen su pervivencia de carácter igualmente material y moral. Sin embargo, de todo esto no nos corresponde hablar en el presente documento.
 
A todos nos queda claro que, como éstos, existen muchos otros puntos de interés sobre la masonería femenina que tendrán que seguir siendo abordados, a fin de poder darle junto a su similar masculina y porqué no, junto a la mixta, la dimensión que necesitan para proyectarse unidas hacia el futuro, de una forma moderna y racional. De ahí la necesidad de profundizar en el tema y enriquecer el acervo de conocimientos y reflexiones sobre el mismo.
 
Queda abierta la invitación...
 
...y el reto.
 
 
BIBLIOGRAFIA
 
 
Fulcannelli, “El Misterio de las Catedrales”, Editorial Plaza y Janes, Barcelona, España.
 
Mikio Kushi “El Libro de la Macrobiótica. El camino universal de la salud y la felicidad”. East-West Foundation, Miami, Florida, USA. 2ª edición en español. Mzo, 1980.
 
Diccionario “Pequeño Larousse” Francés-Español, Edición 1990, México.
 
Héptagone, «Une Loge Révéle: L’Initiation Femminine, Une Voie Exceptionnelle pour la Réalisation de la Femme D’Aujourd’hui». Ed. Le Rocher, Jean-Paul Bernard, Êditeur. París, Francia, 1986.
 
María de Lêttre. La Masonería y la Mujer”. Editorial Herbasa, México, D. F.
 
Incorporación de la Mujer en la Actividad Masónica”, ponencia presentada por la delegación Valle de México en el XII Congreso Masónico Nacional, celebrado en Pachuca Hidalgo, en marzo de 1967 y leída por José Mª Carbojosa. Ed. Herbasa.
 
Gisèle et Yves Hivert-Messeca, «Coment la Franc-maconnerie Vint aux Femmes (deux siécles de Franc-Maconnerie d’adoption Féminine et Mixte en France 1740 – 1940)». Ed. Devry, Paris, 1997.
 
Enciclopedia Notre Histoire, No. 66, Numéro Spécial: “La Franc Maçonnérie. Publications Historiques, París, Francia, 1990.
 
 
 

LA MUJER Y LA MASONERIA

Ernesto Rafael Márquez Marín 
INTRODUCCION
Las mujeres tuvieron el acceso al sufragio, a competir en el mercado laboral, a recibir e impartir enseñanza superior, a la propiedad, a la política...  Están prácticamente equiparadas...  Pero siguen existiendo aún algunos dominios privados en los que la mujer no puede entrar en igualdad de condiciones que el varón.  Evidentemente no me voy a referir a aquellas actividades privadas que se auto definen como masculinas porque tienen la libertad y el derecho de constituirse con esa determinación, igual que podrían hacerlo las mujeres.  Me quiero referir, más bien, a aquellas instituciones que tienen un rol social importante y por ello intervienen más ó menos directamente en la construcción del mundo en que vivimos.  Pienso que la mujer tiene el derecho a estar presente en toda actividad que participa en esta construcción, no solo por ser usuaria y destinataria  igualmente de la misma, sino también porque el ejercicio de esa actividad proporciona un enriquecimiento y una experiencia que difícilmente pueden adquirirse de otro modo. 
Ejemplos de estas instituciones a las que me refiero son aquellas organizaciones cuyas formas y estructuras están fuertemente regidas por una tradición, como pueden ser algunas Iglesias y algunas sociedades iniciáticas.  Pero el caso concreto del que puedo dar testimonio es el de la Francmasonería.  La Masonería es una sociedad iniciática basada eminentemente en la Tradición.  Sus símbolos, su lenguaje, sus ritos y sus métodos, sus principios y sus fines están recogidos en una tradición que se respeta puntualmente.
 En estas sociedades parece que el elemento tradicional es un freno a la evolución, que cierra el paso a la mujer.  No obstante, un análisis más profundo de este concepto puede revelar que el conflicto entre Tradición y Cambio, se debe más bien a la interpretación que se hace de la Tradición, más que al concepto en sí mismo.  En efecto, tradición, si nos atenemos a las definiciones clásicas, no es otra cosa que la transmisión, generalmente oral, de generación en generación, de hechos históricos, doctrinas, leyes, obras literarias, costumbres, etc., que un pueblo ó colectivo determinado realiza de lo más representativo y particular de su sistema de conocimientos y creencias.  Poco sería lo que tendría que transmitir si los sucesivos enriquecimientos a lo largo de su historia no hubieran ido abultando y matizando ese «corpus» ¡cultura¡ que es la tradición.  Así, la incorporación de nuevas soluciones a nuevos problemas, es la forma en que nuestro pasado resuelve nuestro futuro.  0 sea, el respeto de nuestra historia, por una parte, y la añadidura de los nuevos contenidos, por otra, son los dos elementos constituyentes de toda tradición.  Ahora bien, es igualmente importante saber interpretar la tradición para que ésta no sea una letra muerta sin ninguna utilidad. 
Lo que quizás nos haga perder un poco la perspectiva de los cambios que van conformando la tradición, es la tremenda lentitud con que se gestan y se incorporan al sistema.  Esta prudencia no es gratuita.  De ella depende la supervivencia de la institución.  Por eso el proceso de incorporación de lo nuevo debe cumplir ciertos requisitos.  Primero debe verificar que la innovación sea beneficiosa para el grupo o la institución.  Segundo, es necesario depurar la expresión del elemento que se introduce.  Y, por último, hay que esperar...  Hay que esperar que el tiempo verifique la utilidad, la posibilidad y la necesidad del cambio. 
Vemos pues, que la tradición no está reñida con el cambio, siempre que se entienda éste como el producto dialéctico entre el grupo o institución en cuestión y su entorno.
Sin embargo, para una actitud «tradicionalista», la tradición es una especie de lealtad hacia un pasado único, hacia un acontecimiento revelador y definitivo del que el tiempo no hace sino alejarnos.  Este tradicionalismo, vuelve la mirada hacia el pasado, donde brilla en todo su esplendor la tradición revelada.  Para él, todo cambio implica la corrupción del contenido original, por lo que se opondrá sistemáticamente al mismo.  No es suficiente, pues, para el tradicionalista, defender la incorruptibilidad de los elementos esenciales que determinan, en su raíz, al grupo.  Es vital, además, impedir cualquier modificación.  Esta forma de tradicionalismo sí puede constituir un elemento de inmovilismo institucional. 
También en la Masonería vamos a encontrar estas dos tendencias a la hora de interpretar la tradición y, por ello, veremos una Masonería tradicionalista y otra Masonería que, derivando de la primera, se convierte en «liberal», después propicia la Masonería Femenina y más tarde la Masonería Mixta.
 Aunque los ritos, símbolos, usos y costumbres son exactamente los mismos en una Masonería tradicionalista que en una liberal, el elemento diferenciador más importante es el de la aceptación de la mujer en sus templos.
No podemos negar que la Masonería es una vía iniciática creada por el hombre y que por lo tanto reconoceremos en ella determinados caracteres realizados desde su impronta, pero estos no constituyen en absoluto los elementos esenciales del método Masónico y por lo tanto son susceptibles de acomodación a las nuevas situaciones que plantea la presencia de la mujer en los talleres.  Si el objetivo final del trabajo iniciático consiste en un viaje que emprendemos desde nuestro YO hacia nuestro SER, en busca de nuestra autenticidad, de nuestra Piedra Cúbica, esto sólo lo podemos conseguir, y un estudio atinado del método lo demuestra, si somos capaces primero de descubrir y luego superar todos, y digo bien TODOS, los apriorismos sobre los que asienta nuestro YO.  Si el masculinismo o el feminismo es un último velo que encubre nuestro ser de ser humano, también deberá ofrecer el método iniciático unos elementos de trabajo que nos permitan tomar conciencia de este encubrimiento.  Ahora que la mujer ha sido descubierta, se ha evidenciado, por contraste, el masculinismo y se ha hecho inaplazable restituir la unidad en los templos Masónicos con la presencia de todas las partes que constituyen el microcosmos. 
Una de las revoluciones de nuestra sociedad en el siglo pasado ha sido, sin duda, el logro social de la equiparidad de derechos y deberes del hombre y de la mujer, derechos que a ella se le limitaron durante mucho tiempo.  No se puede, sin embargo, cantar victoria por completo, pues aún en muchos lugares del mundo se somete a la mujer a la más bárbara de las discriminaciones.
Hasta fines del siglo 19, si nos acotamos sólo al estudio moderno de la Masonería, el acceso al conocimiento y rituales Masónicos le estaba prohibido por completo a la mujer, limitándolas a un trabajo de colaboración en las obras sociales que realizaban las Logias y los Hermanos.  A partir de las primeras constituciones Masónicas, el año 1723, se estableció que la mujer no podía participar en los trabajos Logiales y esta costumbre se ha trasmitido invariablemente en algunas Logias de raigambre inglesa hasta nuestros días.  Muchas pueden haber sido las razones, en esa época en que en general la mujer era rechazada en todas las actividades económicas, productivas y sociales y no se le permitía el acceso a la educación o la participación en los debates cotidianos.  No obstante, la situación ha variado considerablemente y en esta época no podemos argumentar, sino llevados por una oscura ignorancia, ni siquiera una razón para justificar la exclusión de la mujer en las diferentes actividades sociales y particularmente en la Masonería. 
La mujer durante siglos ha luchado por su emancipación y la conquista de sus derechos, y hay que reconocer que, día tras día, va imponiéndose en todos los ámbitos.  Es natural que la Masonería, por sus Principios y sus Rituales, le haya interesado.  En 1717 fue creada la Gran Logia de Inglaterra, y el Pastor Anderson les rehusó a las mujeres el derecho a la iniciación por esta razón: que era necesario ser libre y de buenas costumbres; en efecto, en esa época las mujeres vivían bajo la tutela masculina y no se las consideraba libres. 
 Si acudimos a los orígenes de la Masonería moderna, y nos situamos en su momento histórico, la sociedad europea de los siglos XIV y XV, vemos que, salvo excepciones, la mujer tenía un papel secundario en la sociedad, la familia, la iglesia y el Estado.  Por lo tanto, no es de extrañar que en los documentos antiguos, los "Old Charges" de las hermandades de canteros y talladores de piedra, la mujer estuviera excluida de la Logia, lugar donde se discutían las cosas del oficio.  A pesar de todo esto, también es cierto que no en todas partes y de la misma manera se materializó esta exclusión.  Hay constancia de las mujeres que participaron y compartieron la dureza del trabajo de las canterías, normalmente viudas o hijas de canteros. 
En el s.  XVII, en el periodo final de la Masonería operativa se desarrolla la Masonería especulativa, y se introduce el componente iniciático de influencia hermética y alquímica.  Los primeros documentos constitutivos de esta Masonería especulativa establecen que para ser Masón, es preciso ser "hombre libre y de buenas costumbres".  (Constituciones de Anderson, 1723).  Aparte de la consideración de ser hombre o mujer, se establece así que el candidato debe ser "libre" en cuanto que debe tener ingresos que le den una independencia económica.  En términos sociales, para la mujer esta independencia económica no llega hasta su incorporación masiva al mundo laboral, a mediados de este siglo XX.    
Sin embargo, las mujeres pronto se sintieron atraídas por la Masonería.  En Francia, ya en tiempos de Luis XIV y Moliere, las mujeres cultas se reunían en sus salones para debatir, solas o con hombres, los temas intelectuales de su tiempo.  A comienzos del XVIII, cuando los albores de la Masonería especulativa reunía a los Hermanos en las Logias, ni Roma, ni las mujeres pudieron soportar la idea de estos hombres hablando a puerta cerrada.  Por lo que respecta a Roma, decidió excomulgarles.  Las mujeres, en cambio, ejercieron la presión suficiente para que naciera la Masonería de adopción, la Masonería mixta y la Masonería femenina. 
 Sin embargo, - como ya se comento en párrafos anteriores- es obvio que describir la historia secular de la Orden, es describir a una época en la que la mujer quedaba explícitamente excluida, lo que dio paso en la actualidad a dos tipos de Masonería.  Una que ha superado esa exclusión, y la tradicional, todavía no adaptada a la evolución natural de la sociedad y a lo que es más grave: la consideración de la mujer como una persona humana, libre y con igualdad de derechos, incluido la pertenencia a la Masonería. 
Acertadamente, se puede decir que no será difícil aceptar que el principal descubrimiento de los últimos tiempos, el que más ha impactado a la sociedad occidental y el que más está transformando los usos y costumbres, es, sin duda alguna, el descubrimiento de la mujer como persona libre y de igualdad de derecho con respecto al hombre. 
UN POCO DE HISTORIA 
A principios del siglo XVIII se establecieron en Francia varias Sociedades secretas que trataron de imitar a la Masonería en su forma exterior, caracteres y Ritos diferenciándose de ésta en la admisión de las mujeres.  Entre dichas Sociedades podemos citar la de Cagliostro La Masonería Egipcíaca, que aún sigue funcionando hoy día. 
 Las primeras noticias que se tienen sobre la entrada de las mujeres a las Logias es en 1744, cuando el Gran Oriente de Francia creó un nuevo Rito, llamado de Adopción o "Masonería de Damas", trabajaban bajo la tutela y supervisión de los hermanos varones y al cual sometió a su jurisdicción, estableció reglas y leyes para su gobierno; prescribió que sólo los Maestros Francmasones pudiesen concurrir a sus reuniones; que cada Logia de Adopción estuviese a cargo y bajo la sanción y garantía de una Logia Masónica regularmente constituida y que el Venerable Maestro de esta última, o los Vigilantes a falta de él, fuese el Oficial encargado de presidirla, acompañado de la "Maestra Presidenta" de la Logia de Adopción.   
Esta Masonería de Adopción consta de cuatro grados: 1º Aprendiza, 2º Compañera, 3º Maestra, 4º Maestra Perfecta.  Está basada en la "Virtud" y se ha juzgado conveniente cimentarla, no sólo sobre los principios que inspiran amor al bien y horror al vicio, sino también sobre la práctica de las buenas costumbres.  Sus Rituales están llenos de textos bíblicos que no deben tomarse al pie de la letra; la interpretación simbólica de esos textos y alegorías constituye la instrucción Masónica de la mujer en los distintos grados del Rito de Adopción. 
Conforme a estas reglas se establecieron a partir de 1775, varias Logias de Adopción.  La más famosa fue La Candeur, en la que se admitió a burguesas como la señora Helvetius, mujer cultísima y con un espíritu muy abierto, y a miembros de la Aristocracia, como la Princesa de Lamballe, la Duquesa de Chartres cuyo marido, el futuro Philippe Egalité, era Gran Maestre de la Orden, y además a un gran número de damas de la Corte. 
 La Duquesa de Borbón, prima del Rey y madre del Duque de Enghien, fue la Gran Maestra de la Francmasonería de Adopción.  En 1778, Voltaire le envía versos a la gloria del Templo. 
 Con la Revolución desaparecen las Logias de Adopción y sus miembros fueron esparcidos por la emigración, el encarcelamiento o la acción política.   
Bajo el Primer Imperio renacen las Logias de Adopción, siendo la Emperatriz Josefina, Gran Maestra, durante un corto tiempo.  Poco a poco, durante el siglo XIX las Logias de Adopción irán desapareciendo o subsistirán en un estado vegetativo, con un desarrollo muy lento, y siempre tuvo menos miembros que la Masonería masculina, pero a finales del XIX llegó a tener unas 150 Logias.   
El 14 de enero de 1882, la Logia Los Libre pensadores del Pecq (localidad próxima a París), decidió iniciar a una mujer; María Deraisme, periodista y gran feminista.  La emoción que provocó el acto de insubordinación de la Logia del Pecq fue enorme.  Se entabló una viva polémica y cuatro meses después de este acontecimiento, la Logia del Pecq tuvo que abandonar la obra emprendida.  Superando su decepción, María Deraisme decidió entonces crear una nueva Obediencia, y el 4 de abril de 1893 nació el "Derecho Humano", Obediencia mixta, bajo la dirección del Doctor Georges Martin.  Hoy día, el Derecho Humano, con el título de "Derecho Humano Mixto e Internacional", posee Logias en todos los continentes.
La Masonería de Adopción o de "Damas", se halla presente en muchos países europeos o del Continente americano.  Todas las Logias trabajan según los Rituales franceses del siglo XVIII. 
 
Curiosamente, los primeros datos que se pueden encontrar en los Archivos españoles, son de 1885 aproximadamente, es decir, que aparecen o renacen las Logias de adopción en España en un momento en el que en Francia, la Masonería de Adopción había casi desaparecido. 
Hay que considerar que en los años 1874-80, existe en España un resurgimiento de la Masonería, debido a la influencia de la Primera República Española.  La mujer española solicitará su ingreso en la Masonería y empezarán a florecer Logias de Adopción.  Entre las Logias de adopción del Gran Oriente Español, se pueden citar Las Hijas de la Regeneración de Cádiz, Las Hijas de los Pobres de Madrid, Las Hijas de la Unión nº 5 de Valencia.  El Anuario de 1894 a 1895 del Gran Oriente Español, consta de siete Logias de Adopción. 
También por esos años, podemos ver en los Cuadros de Logia masculinos, es decir, en las Listas de los miembros de una Logia, como por ejemplo en Los Hijos de Riego de Madrid, o Nueva Cádiz, nombres de mujeres.  Lo que nos permite comprobar que, a pesar de la Constitución de Anderson, se iniciaban a mujeres en el Rito masculino (quizás para crear Logias de Adopción), y que éstas, asistían regularmente a los trabajos de la Logia masculina, como se puede leer en los libros de Actas.  Todas esas Logias pertenecían al Gran Oriente Español.  Ya a fines del siglo XIX, también se tiene noticias de que en algunas Logias del Rito Escocés Antiguo y Aceptado trabajaban también mujeres (según lo asentado en sus libros de actas). 
En Francia como ya se dijo, la mujer empieza a participar con los mismos derechos y obligaciones que el hombre en la Logia del Derecho Humano (“Le Droit Humain”). 
Los cuerpos directivos de las Obediencias Masónicas de Portugal, Argentina, Cuba, Brasil y otros países establecieron Logias del Rito de Adopción a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.  En cuanto a las Logias italianas, éstas abrieron sus puertas a las mujeres en 1819.

LA MASONERÍA FEMENINA EN EL SIGLO XX

En tanto María Deraisme luchaba por una Masonería mixta, en la cual hombres y mujeres podían trabajar juntos, los Masones de la Gran Logia de Francia, a pesar de la Constitución de Anderson, deciden crear de nuevo Logias de Adopción.  Estas no se parecen en nada a las de los siglos XVIII y XIX. 
Las Logias masculinas podían, después de haber pedido la debida autorización al Consejo Federal de la Gran Logia de Francia, fundar una Logia de Adopción.  Esta Logia llevaba el nombre de la Logia masculina de la que había surgido.  Además, los trabajos en la Logia femenina eran idénticos a los de las Logias masculinas.  La Gran Maestra de la Logia, es decir, la Presidenta, dirigía las Tenidas y establecía libremente el Orden del día.  Se admitían en las reuniones a los Masones de todas las Obediencias reconocidas por la Gran Logia de Francia, siempre que fueran Maestros Francmasones.  No había más que tres grados: 1º Aprendiza, 2º Compañera, 3º Maestra.  A pesar de este nuevo éxito, el ritual femenino seguía siendo diferente al de los hombres. 
El 29 de mayo de 1901, El Libre Examen, de la Gran Logia de Francia, crea la primera Logia de Adopción en Francia. 
El 8 de julio de 1936, se constituye el Congreso anual de las Logias de Adopción bajo la presidencia del Gran Maestro de la Gran Logia de Francia, y se crea una gran Secretaria.  A finales de 1936, se designó una Presidenta para dirigir las Tenidas Colectivas.  Se puede considerar esta Secretaría como el embrión del futuro Consejo Federal. 
De esta forma siguieron trabajando las Logias de Adopción hasta 1940.  Durante el período de la Segunda Guerra mundial, las Masonas fueron perseguidas y deportadas. 
En el Convento de 1945, los Masones de la Gran Logia de Francia les permitieron a las Masonas crear una Obediencia femenina independiente.  El 21 de octubre de 1945, la Unión Masónica femenina de Francia celebró su primera Asamblea General, y en 1952, tomó el nombre de Gran Logia Femenina de Francia, adoptando en 1959 los Rituales y los signos del Rito Escocés Antiguo y Aceptado que utilizaban los hombres. 
La Gran Logia Femenina posee un Consejo Federal y un Supremo Consejo.  Se compone de unas ochenta Logias en Francia, tres en Suiza y tres en Bélgica, con más de tres mil miembros. 
Si hemos creído conveniente dar estos antecedentes históricos de la Masonería femenina francesa, es que ella fue en el siglo XVIII y luego en el siglo XX, la primera en luchar con tenacidad por su independencia y por su evolución espiritual y moral. 
En España durante la Dictadura de Primo de Rivera, desaparecieron todas las Logias de Adopción y durante la Segunda República empezaron a establecerse de nuevo en Barcelona y en Madrid, pero no les dio tiempo a extenderse por toda España.  Después de 1980, además de la Obediencia Derecho Humano Mixto e Internacional, existen varias Logias únicamente femeninas: una Logia independiente Isis Sabiduría en Barcelona, y en espera que puedan constituirse en Obediencia española independiente, la Gran Logia Femenina de Francia, ha creado dos Logias, una en Barcelona y otra en Madrid.  El Gran Oriente Español posee algunas Logias de Adopción. 
En 1891 se instala en nuevo Laredo Tamaulipas una Logia Femenina llamada “Josefa C.  de Cantón”, perfectamente reconocida por la Masonería del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, incluso por Logias de Texas.  En 1898, se forman en el norte de México, cuatro (4) Logias integradas por mujeres.  En 1935 algunos hermanos de la Logia “Reforma 33” Nº 5, inician en la Masonería escocesa un grupo de mujeres progresistas, medicas algunas de ellas, formando la Logia “Alma Mexicana” Nº 9.  En 1945 pasan a formar parte del Rito Nacional Mexicano y años después se constituyen en Gran Logia Femenina.  En 1965 se establecen como Gran Logia Independiente practicando el Rito Escocés Antiguo y aceptado con el nombre de Gran Logia Unida Femenina “Alma Mexicana”, el que conserva aun.  Esta Gran Logia esta conformada por más de 30 Logias Femeninas, dos (2) de las cuales están en el extranjero.  Otras Grandes Logias que funcionan en México son: la Gran Logia “Teoyocihuatl”, Gran Logia “Alma de Anahuac”, Gran Logia “Mujeres Insurgentes”, Gran Logia Femenina de Michoacán, Gran Logia Femenina de Veracruz, Gran Logia Femenina de San Luís Potosí. 

En la actualidad existen en el mundo varias Obediencias estrictamente femeninas independientes, de Rito Escocés Antiguo y Aceptado en 24 naciones: Francia, Inglaterra, Bélgica, Suiza, España, Luxemburgo, Canadá, Isla Mauricio, Guadalupe, Martinica, Togo, Costa Marfil, Gabón, Venezuela, Brasil, México, Italia, Portugal, Chile, Estados Unidos, Alemania, Hungría, Rumania y Turquía, con Logias en otros 6: Puerto Rico, Polonia, Rusia, la República Checa, Perú y Bolivia.  Ninguna de ellas de adopción.  Y faltan datos de otros municipios.  Para un total de 30 países con Masonería femenina practicando el Rito Escocés Antiguo y Aceptado de idéntica manera como lo hacen las Grandes Logias masculinas y mixtas que lo han adoptado para sus Liturgias.

En Inglaterra se encuentra la Gran Logia Femenina más grande del mundo con más de 15.000 miembros con el nombre de “Order of Women Freemasons”. 
En la Republica de Chile, esta la Gran Logia Femenina de Chile.  Sus orígenes se remontan al 11 de enero de 1970 con la fundación de la primera Logia Femenina “Araucaria” Nº 3 que junto con otras tres (3) Logias Masculinas que constituían la Gran Logia Metropolitana, pertenecían al Benemérito Rito Nacional Mexicano.  Desaparece la Gran Logia Metropolitana de Chile, pero las mujeres continúan trabajando y en 1971 la Logia “Araucaria” se convierte en la Nº 1 y así fundan otras Logias como la Logia “Acacia” Nº 2 en 1983, y la Logia del Valle de Rancagua que seria la Nº 3. 
En los demás países, las organizaciones son Logias de Adopción, mixtas o paramasónicas, como en EE.UU., Las Hijas del Nilo, o Las Hijas del Arco Iris.
PERSPECTIVAS
Grande ha sido la lucha de la mujer por conquistar espacios que le habían sido vedados durante muchas centurias por justificaciones artificiosas que nada tenían que ver con supuestas incapacidades y limitaciones; sino con una lucha por el poder, basada en la violencia física, ideológica y psicológica.  Hoy la mujer en casi todo el mundo ha ido recuperando derechos que le habían sido arrebatados.  En Venezuela, así como en otras naciones, Nuestra carta magna establece la igualdad jurídica de mujeres y hombres y eso se traduce en un sinnúmero de oportunidades para educarse y recibir capacitación para acceder a los mas variados puestos de trabajo, obteniendo así independencia económica, para tener voz y voto en los foros nacionales e internacionales, donde se presentan y discuten asuntos de importancia para la economía, el bienestar social, la paz, etc., para alcanzar posiciones políticas que conllevan tomas de decisiones, etc.  Se ha conquistado en otras palabras, el espacio exterior; pero hay un espacio mas importante que hay que conquistar, porque de eso depende nuestra excelencia humana: el espacio interior, el que abarca los aspectos sentimentales o afectivos, morales y espirituales y ese es el mas difícil de conquistar, tanto para hombres como para mujeres, porque vivimos inmersos en una cultura utilitaria, consumista, competitiva, enajenante y de rampante corrupción.  Sin embargo, no todo son sombras, porque hoy la Masonería cuenta con un lugar para las mujeres que quieran trascender sus ancestrales limitaciones a través de sus enseñanzas, aunque esto no sea bien visto por algunas personas, hermanos y parcelas que viven anclado en el pasado o sugestionados por normas y limites realizados en un pasado que no es el presente, ni es el nuestro.

¿POR QUÉ UNA MASONERÍA FEMENINA?


 

Durante siglos la mujer no fue libre; vivía bajo la tutela de su padre o de su marido; era normal que al liberarse de dicha tutela, haya pensado en liberarse completamente.  También, excluida de todos los movimientos de pensamiento, se comprende que en nuestra época en que reivindica con empeño el derecho a tener plena actividad recabe además la posibilidad de progresar espiritual y moralmente. 
Una de las objeciones que hacen los Masones partidarios de la aplicación estricta de la Constitución de Anderson, es que la Francmasonería procede de una profesión de hombres.  A lo que replican las Masonas, que hoy día las mujeres ejercen las profesiones de arquitecto, ingeniero, médico, abogado, etc...  y que sus actividades no se centran sólo en los quehaceres del hogar y en la procreación. 
Según la Gran Logia Femenina de Francia, la finalidad de una Logia estrictamente femenina, no consiste en aislar a las mujeres.  No hay que olvidar que la mujer ha vivido en un mundo elaborado por y para el hombre.  Para poder estudiar todos los problemas y llegar hasta lo más profundo de sí misma, sólo puede trabajarse entre mujeres, ya que lo que se necesita es repensar los problemas desde el ángulo específico femenino.  Así pues, las mujeres trabajan solas, para reunirse después con los hombres, abordando los problemas comunes en un plano de absoluta igualdad.  Estos pueden asistir a las reuniones de las Logias de la Gran Logia Femenina de Francia, como visitadores. 
En cuanto a las Masonas del Derecho Humano, consideran que la presencia de hombres que exponen sus pareceres, y la presencia de mujeres que después de escuchar, opinan a su vez, permite que la mujer progrese más rápidamente.  La otra diferencia, entre la Obediencia femenina y la Obediencia mixta, consiste en que la Obediencia y los trabajos de aquélla, están dirigidos sólo por mujeres, mientras que en ésta última, hombres y mujeres se reparten los puestos; y de ahí que en la práctica puedan plantearse algunos problemas no difíciles de superar. 
En realidad, sea cual fuere la Obediencia, al trabajar por su propio perfeccionamiento, en el ambiente particular de su Logia, las Masonas están persuadidas de que por la educación que pueden dar a sus hijos, por su comportamiento, la humanidad podrá progresar y conocer merced a la tolerancia: la Libertad, la Paz y la Justicia.
EL DEBATE
Cuando el tema de la mujer en Masonería sale a colación, se pone en marcha un debate (a menudo apasionado) entre dos tendencias existentes dentro de nuestra Fraternidad. 
Sinceramente, nunca pude comprender del todo la oposición de una de ellas puesto que, a estas alturas y a los inicios del siglo XXI, resulta un tanto anacrónico seguir debatiendo este asunto con los mismos argumentos de antaño.  El inmovilismo argumental de algunos HH, es lo que más me preocupa.
No quiero poner en duda la intención de algunos de los argumentos esgrimidos para rechazar la iniciación de la mujer pero, a pesar de ello, como deseo ser coherente con los principios que siempre, según mi buen saber y entender, he defendido, deseo insistir en que el "problema" (si en realidad lo es), se debata a la luz y conocimientos de nuestro tiempo.  Para hacerlo con la necesaria templanza y objetividad, debería tenerse en cuenta nuestro actual entorno social abandonando obsoletas concepciones.
Debemos enfrentarnos a esta nueva situación de la justa emancipación plena de la mujer en todos los ámbitos, con coherencia y veracidad.  Coherencia con los postulados que propugnamos como Masones para todo el Género Humano. 
Veracidad para con nosotros mismos, a la hora de preguntarnos la razón o razones de nuestra oposición: ¿es ésta puramente visceral, o realmente producto de un proceso objetivo de reflexión?
Bien a mi pesar, tengo que asumir que este debate aún seguirá por algún tiempo.  Los cambios, incluso en organizaciones con principios democráticos innatos, siempre resultan lentos y difíciles...
Con todos los argumentos a mi alcance, además de una pizca de pasión de hijo, padre y compañero, me veo en la obligación moral de continuar en el intento.  He de apelar también al corazón (algo más de sensibilidad no nos vendría nada mal) para intentar convencer a muchos de mis QQ.·.  HH.·.  de lo obsoleto de sus posturas al respecto. 
Muchos de ellos, como únicos argumentos, se apoyan unas veces en la "Tradición", otras en las Constituciones de 1.723, y algunos van mucho más allá recurriendo a teorías antropológicas de nula base científica y de fascistas reminiscencias. 
Todos estos esfuerzos (dignos, a mi entender, de mejor causa) están encaminados a impedir que más del 50% de la Humanidad beba en las mismas fuentes del Conocimiento que nosotros, varones "libres" y nacidos de mujer.
El derecho, que algunos dicen les asiste, para rechazar la Iniciación e integración de la mujer en Masonería, debe ser forzosamente el punto de partida para mis argumentos para defender lo contrario.
Constituciones de Anderson (1.723)
Estas Constituciones, salidas de la imprenta de Willian Hunter, Londres, en el año Masónico de 5.723 (1.723 E.·.V.·.), son como diría un castizo: "la madre del cordero".  En su extensa Sección Primera se dedican a desgranar la cronología "Masónica", desde el año I (4.000 A. C.) hasta el año de 1.723 D.C., según la redacción que de la misma hizo el pastor protestante ANDERSON.
Es en su Sección Segunda (Obligaciones de un Francmasón), apartado III, está el origen de lo que aún hoy sigue sembrando la polémica: "Los candidatos admitidos como miembros de la Logia, deben ser buenos y leales, nacidos libres, de edad madura y discreta, no esclavos, ni mujeres, no inmorales o escandalosos sino de excelente reputación".
Las personas con taras físicas, en los tiempos en que se redactan las Constituciones, no podían ser miembros de la Masonería.  Esta limitación, muy pronto fue ignorada, afortunadamente.  Mientras, la que hoy nos ocupa, sigue vigente, en algunas Obediencias de talante "regular", lamentablemente.
Llegados aquí, hemos de recordar que la inclusión de las mujeres de los Gremios de Constructores (viudas e hijas de Masones), se había llevado a cabo en tiempos avanzados de la Masonería Operativa, bastante antes de redactarse las Constituciones. 
Hasta entonces, había existido presencia femenina en los Gremios, según consta en escritos medievales que se refieren a la construcción de grandes templos (Estrasburgo o Magdeburgo), en Europa.
Por otro lado, y antes de pasar a otro tipo de argumentaciones, he de confesar muy sinceramente que no logro comprender la oposición frontal de algunos HH al ingreso de la mujer en nuestra A O o, lo que aún me sorprende más, la defensa "numantina" de la exclusividad de nuestros Talleres para el sector masculino.
Dejando a un lado la incomprensible "fidelidad" de algunos a la literalidad del citado párrafo de las Constituciones de 1.723, creo que pocos de los que no admiten la integración de la mujer en Masonería se han parado a pensar en el hecho simple pero rotundo: lo "dogmático" que resulta apelar a las Constituciones, solamente cuando nos conviene y muy especialmente en este caso concreto de la mujer. 
Resulta, por lo menos para muchos de nosotros, incomprensible que una Fraternidad que ha tenido a gala luchar contra todo tipo de "dogmas", termine por "crear" y "mantener" uno, para justificar la no participación de la mujer.  Este "dogma" está fundamentado en un párrafo de un Documento escrito en 1.723, producto de la mentalidad de aquellos años y elaborado por hombres de iglesia (no olvidemos la calidad de pastores protestantes de Anderson y Désaguliers), puritanos y con un concepto sobre la inteligencia y aptitudes de la mujer de su época totalmente diferente al nuestro. 
Deberíamos tener muy claro, a estas alturas, que Anderson excluye a las mujeres, no por una cuestión iniciática o relacionada con la Tradición; sino por un hecho histórico constatable en aquella época: las mujeres vivían y morían bajo la tutela masculina y a casi nadie se le ocurría considerarlas libres ¿Cómo podían tomarlas en cuenta?
Curiosamente, y en el Articulo XXXIX (último de ellos) de los Reglamentos Generales, recopilados por George Payne (Segundo Gran Maestre de la Logia de Londres) en el año 1.720 (tres años antes de las Constituciones de Anderson), se dice: "Cada sesión anual de la Gran Logia, tiene poder inherente y autoridad para hacer nuevas reglamentaciones o alterarlas, para el beneficio real de esta antigua Fraternidad..."
¿Se refiere solamente a los Reglamentos o, por el contrario, la filosofía de apertura futura a la "modificación o "alteración", en caso necesario y con la aprobación de los miembros de la Gran Logia, podría entenderse extrapolable a las propias Constituciones? Nada en ellas nos dice que sean "intocables" o "inmutables" en el tiempo. 
El "dogmatismo" al respecto, aparece mucho más tarde para preservar, mucho me temo, la pretendida "única" y hegemónica autoridad Masónica de nuestros HH.·.  de La Gran Logia Unida de Inglaterra.
En el último Artículo de los Reglamentos (el XXXIX), se parece dejar una puerta abierta para futuras modificaciones, alteraciones o adaptaciones de las líneas maestras de actuación (lo cual seria lógico e inteligente).
Hoy, a pesar de las dificultades de orden práctico para la aplicación del pleno derecho de la mujer a acceder a los mismos puestos laborales que el hombre, a nadie en su sano juicio se le ocurriría decir en voz alta (por lo menos en nuestro entorno occidental), que las mujeres no son libres.  Luego, si lo son, admitámoslo con todas las consecuencias, también en Masonería.  Hora va siendo de que, sin argumentaciones que ya no tienen más valor que el de la anécdota, digamos lo que pensamos con valentía.
Es curioso reseñar –como ya se expreso en la sección UN POCO DE HISTORIA del presente trabajo -, solamente como anécdota histórica, que allá por el siglo XVIII, aparecen en Francia varias Sociedades Secretas que tratan de imitar a la Masonería en su forma externa, caracteres y Ritos. 
Se diferencian, entre otras cosas, de la Masonería, por la admisión de las mujeres.  Entre estas pseudo - Masonerías podemos encontrar –como ya se dijo- la fundada por Cagliostro (aún hoy sigue funcionando en varios países).
Volviendo a las Constituciones de Anderson, sinceramente pienso que deberían ser leídas e interpretadas teniendo en cuenta su contexto histórico.  La interpretación y aplicación práctica de las mismas (incluido el párrafo discriminatorio para la mujer), en nuestros días, tiene que pasar forzosamente por su adaptación, con la necesaria valentía, a la realidad social de nuestro tiempo.
El aferrarse, aún hoy, a la prohibición de la pertenencia a la Masonería de la mujer en aquella época, es poner la zancadilla al progreso que, por otra parte, como Masones, propugnamos siempre para "toda" la Humanidad.  Seguir insistiendo sobre la "vigencia" de semejante párrafo de las Constituciones, en pleno siglo XXI, es (a mi juicio) como querer perpetuar la constitución fundadora de un país, sin enmiendas o reformas para adaptarlas a los entornos actuales o pretender que nuestras mujeres, muchas de ellas profesionales, no ejerzan lo aprendido en un empleo honorable.
Sinceramente, tengo la impresión de que algunos sectores de la Masonería, han quedado anquilosados por su empecinamiento en mantener un cierto "poder" masculino que, quieran o no, está perdiendo fuerza, afortunadamente. 
Para poder comprender mejor la postura discriminatoria de los "fundadores" de la Masonería Especulativa, deberemos hacer un pequeño ejercicio de "bilocación" a aquellos tiempos, en los que la inmensa mayoría de las mujeres eran analfabetas, amén de "esclavas", por la legalidad vigente y la voluntad de sus maridos.
Más adelante, allá por el año 1.774, cincuenta y un años después de promulgadas las Constituciones de Anderson, en Francia muchos de los que habían defendido a capa y espada la no integración de la mujer, creen llegado el momento de una adaptación a los tiempos. 
Ante el despertar de una sensibilidad social diferente, surgida de las ideas revolucionarias, optan (claro ejemplo de que todo puede y debe adaptarse a cada época y las Constituciones también) por fundar la "Masonería de Adopción". 
Con la creación de esta Masonería, se puede canalizar la entrada en ella de muchas mujeres, si bien por la puerta de atrás, que empiezan a demostrar la suficiente inquietud social e intelectual y se interesan por la afiliación a nuestra Orden. 
Las razones fundamentales de este interés femenino por nuestra Orden, está en los postulados Masónicos de: Libertad, Igualdad y Fraternidad, en los que ven el camino de futuro para sus aspiraciones de emancipación.  ¿Qué razones de fondo existieron para este importante cambio en la mentalidad de los miembros del Gr.·.  Or.·.  de Francia?
Para mejor poder comprender este cambio de postura (sin duda radical para su tiempo) de la Masonería francesa, deberemos situarnos en el contexto histórico de la Francia de Luis XV (1.715-1.774). 
Francia está volcada y comprometida de lleno en la ayuda económica y militar a los independentistas de lo que, pasado algún tiempo, serian los EE.UU.  de América del Norte.  Esta postura comprometida, tiene mucho que ver con la vieja enemistad entre los dos vecinos del Canal de La Mancha.  A ambas orillas, además de las diferencias ideológicas, están surgiendo otras generadas por dos conceptos distintos de entender la Masonería y que permanecen vigentes hasta nuestros días.
El éxito de los patriotas americanos en la consecución práctica de sus ideales de independencia, despierta en la sociedad francesa (por un fenómeno de "empatía") las ideas liberales que serán el caldo de cultivo de un próximo y radical cambio, no solamente en Francia, sino en toda Europa.  En realidad, y mientras los patriotas americanos declaraban su Independencia de Inglaterra (año 1.783), en el otro lado del Atlántico Norte se estaba fraguando la Revolución Francesa y, con ella, el derrocamiento (sangriento en muchos de los casos) de las estructuras feudales y clericales aún vigentes en gran parte de Europa.
Un Francmasón, George Washington, es elegido primer Presidente de los EE.UU.  de América.  En el año 1.789, bajo el reinando de Luis XVI, el pueblo de París toma la Bastilla y comienza una nueva Era para Europa Occidental.  A partir de este momento, nada será igual en el mundo.
En este ambiente, en el que la mujer marcha al frente de los pelotones que atacan la Bastilla y donde el nuevo himno nacional (La Marsellesa) tiene nombre femenino...  ¿Cómo no iba a cambiar la Masonería francesa sus concepciones andersonianas, respecto al derecho de la mujer a ser libre? ¿Qué "tradición" estaban siguiendo nuestros HH.·.  Franceses? ¿No estaban acaso respondiendo, empujados por la realidad social y bajo el peso de la razón, a las exigencias del momento y dejando a un lado obsoletas concepciones?
Eso sí, como muestra de la debilidad de sus convicciones liberales recién estrenadas, las mujeres estarán aún "bajo" la tutela de los Masones varones y sometidas a la presidencia en Logia de un V.  M.·.  Pero, aún así, ¿no se había producido ya un salto cualitativo extraordinario y revolucionario en la Masonería?
Han transcurrido ya muchos años desde la creación de la Masonería de Adopción y a pesar de las múltiples "revoluciones" (y no me refiero exclusivamente a las sangrientas, sino también a las de tipo cultural) que se han sucedido durante estos prodigiosos años, muchos de nuestros HH.·.  parecen sufrir un importante "daltonismo" social.  Una buena parte de ellos parecen ignorar los cambios operados en su entorno, y tampoco reconocen las señales de cambio que por doquier se pueden observar. 
Siguen aferrados a unas ideas que no se sostienen y a una "tradición" interesada y lejos de todo ideario realmente Masónico.  Pretenden seguir ignorando que la mujer, a pesar de alguna corriente de opinión aún existente que parece lamentar su emancipación, es libre (en realidad lo fue siempre a pesar de nosotros ignorarlo).
Masones han sido los que colaboraron activamente en la redacción de los Derechos Humanos; Masones han sido los que han creado movimientos de Solidaridad Internacional pero, a pesar de todos estos hitos importantes en la reciente historia de la Humanidad y de la Masonería moderna, muy pocos Masones ilustres se han comprometido en la causa pendiente de la emancipación total de la mujer, de manera individual.
¿Será por temor a una perdida de protagonismo en las estructuras de "poder" hechas por y para varones?
Diversidad de Pensamiento y Actuación
Si realmente el argumento de algunos está basado en las supuestas carencias de las mujeres para ser iniciadas, hay datos estadísticos recientes (reportaje sobre la Masonería inglesa del Sunday Times, Agosto 99) que parecen poner en tela de juicio sus argumentos. 
Durante las dos últimas décadas, en las Logias de la Gran Logia Unida de Inglaterra, la cifra de los Masones varones ha descendido en el impactante número de ¡¡ 60.000 !!
En los últimos diez años, en extraña contraposición al anterior fenómeno, la cifra de mujeres Masones en el Reino Unido, cuna del conservadurismo Masónico, es de 14.000 o más. 
Según los portavoces de las Obediencias Femeninas implantadas en aquel país, hay muchos miles más de postulantes esperando ser aceptadas.  Se trata de Obediencias no ligadas, naturalmente, a la Gran Logia Unida de Inglaterra.
¿Cómo reaccionará la Masonería Inglesa conservadora ante este hecho innegable? ¿Serán capaces de seguir ignorando la realidad?
Posiblemente como reaccionaron los franceses, durante los tiempos de la Revolución, al comprobar que la mujer tomaba las riendas de su destino. 
Naturalmente, hoy la mujer ya no se conforma con la "tutela" del varón y exige la igualdad que le corresponde por derecho, también en las Logias. 
Las Logias de "Adopción", en nuestros días, serian una pobre aportación a la realización de la trilogía Masónica: Libertad, Igualdad y Fraternidad y, por supuesto, un insulto aún mayor a la capacidad de la mujer para tomar sus propias decisiones, incluso en el terreno de lo iniciático.
En Francia, la Obediencia conservadora más numerosa y que hasta hoy rechazaba de pleno la iniciación de mujeres, está debatiendo desde hace algún tiempo este "espinoso" tema al nivel nacional.  Algo se está moviendo y no dudo que muy pronto podremos ver los resultados.
La mujer, QQ.·.  HH.·.  no piensa de manera diferente al varón.  Si deseamos reflejar toda la verdad tendríamos que decir que, además de interesarse por los mismos problemas que él, se preocupa por otras parcelas de la vida que le atañen más directamente, en su calidad de madre y esposa.
La mujer, hasta hoy, debe luchar mucho más que nosotros por cada centímetro de libertad y justicia que le va arrancando a la sociedad.  No solo tiene que demostrar lo que vale, sino que se le exige mucho más que al varón para poder alcanzar las mismas metas.
Seguir explicando las cualidades o defectos de la mujer, seria seguir el juego a los que la discriminan.  La mujer, y esta es la realidad constatable en el día a día, tiene virtudes y defectos como el hombre.  Las diferencias, si existen, se deben a una cuestión cultural y no a estructuras cerebrales diferenciadas.  ¿No será que nuestra "igualdad" como sucede en la física con los polos del mismo signo, se repele?
Quizá esta "igualdad", reconocida tardíamente por nosotros, sea una de las razones de la lucha que algunos sectores de la sociedad (no solamente Masones) pretenden prolongar en el tiempo.  Si es igual, pensarán algunos, tendremos que compartir nuestro "poder" o protagonismo con ellas.
No existen argumentos realmente racionales para rechazar a la mujer en Masonería.  Así lo han visto muchos Masones y Obediencias que hoy las admiten en su seno con fraternal igualdad.  El problema se perpetua por la oposición de unos pocos que, vuelvo a repetir, eligieron el "dogma" y no la evolución acorde con los tiempos.
Hoy en día la mujer esta presente en todos los trabajos y los realiza en general tan bien o mejor que los hombres con sus diferencias físicas lógicas.  No existe pues ninguna razón para negarle los enormes beneficios de su ingreso y progreso en Masonería.
Otro gran argumento proviene de los LANDMARKS y en concreto el llamado Landmark Nº 18 de Albert G.  MacKey,  Quien afirma que “deben ser hombres no mutilados y de edad madura (¿60 años?).  Las mujeres y esclavos (¿Gente de color?) nacidos en cautiverio están descalificados para la iniciación”. ¿Por qué inventó MacKey esto sobre las mujeres?
Desde entonces los LAND MARKS originales (La famosa tradición) e inmutables han sufrido distintas modificaciones, pero la mas fuerte es la del 4 de Septiembre de 1.929 en que la Gran Logia Unida de Inglaterra, incluyo por su cuenta, la obligatoriedad de la creencia en la inmortalidad del alma.....  (Fuerte dilema para muchos Masones librepensadores y de lo que se habla poco en las Logias auto llamadas regulares)  ¿Por qué será?
Con la gente de color se ha empezado a arreglar el tema ya que la Gran Logia Unida de Inglaterra ha reconocido muy recientemente a las Logias PRINCE HALL de USA (Mas de medio millón de HH), que se formaron hace mas de 150 años por negros. 
Con los lisiados y minusválidos se conocen hermanos que fueron iniciados en Talleres Regulares, en silla de ruedas, otro cojo y algún otro manco, se han dado casos también de que han pasado a esta condición, después de iniciados, es decir que también de hecho se ha transgredido este Landmark.
Hasta están comenzando a parecer recientemente en Inglaterra y Holanda, Logias exclusivas con homosexuales.
Sin embargo, en algunos países, con las mujeres no ha habido este “mirar hacia otro lado” a pesar de que se puede entender que la palabra hombre, se puede referir de una forma genérica al Genero humano y por tanto dar cabida a las mujeres en algunas Obediencias.  ¿Por qué de ese trato desigual? ¿De que se tiene miedo?
Qué argumentos racionales se pueden ofrecer por parte de un recién iniciado a su esposa que le pregunta ¿porque ella no puede entrar en la obediencia de su marido?
¿Seguro que entendemos el significado de llamarnos hijos de la viuda?
Tradición
Como ya se dijo anteriormente, si por "tradición" quiere entenderse la no existencia de mujeres en los antiguos Gremios de Constructores, estamos errando. 
Las hubo.  Existen referencias escritas sobre mujeres (viudas o hijas de Masones Operativos) que trabajaron en la construcción de algunas catedrales del Medioevo.
Si como tradición queremos tomar la que se remonta a los Misterios de Egipto, Grecia, Cultura Celta, Roma, etc., mal hemos escogido nuestros argumentos.
Digo mal, puesto que incluso los que se oponen a la iniciación de las mujeres en la Masonería, tendrán que reconocer la importancia, en el terreno de lo trascendente y "sagrado", que las mujeres tuvieron en las citadas culturas.  La sociedad de entonces si las consideraba "iniciables".
En el santuario de Menfis había doncellas iniciadas en los más importantes secretos de los Misterios y tomaban parte en todas las ceremonias sagradas.
Los Misterios de Ceres, estaban dirigidos por sacerdotisas (iniciadas por supuesto) que, además, transmitían a los sabios de aquellos tiempos instrucciones con las que ellos formaban después a sus discípulos.
Las sacerdotisas, Pitonisas, Oráculos, etc., de aquellas culturas "estaban" en contacto "directo" con la divinidad.  Ellas, eran el vehículo entre los dioses y los hombres ¿Alguien duda de la importancia de su misión y del reconocimiento y respeto social de que gozaban?
Los Celtas, guerreros temidos por su ferocidad en el combate, otorgaban a la mujer la misma posibilidad que al hombre para alcanzar el grado iniciático de Druida, después de un largo periodo de aprendizaje.  Ellos, fueron los precursores del actual Derecho de Familia Germánico y Sajón, en los que la mujer (no los hijos como sucede en nuestro Derecho Romano) hereda a su marido con todas las prerrogativas y derechos.
Si deseamos referirnos a la "tradición" Masónica, desde 1.723, ya hemos comprobado como el Gr.  Or.·.  de Francia, y después de un intenso debate, optó por dar a la mujer la posibilidad de la Masonería de Adopción en 1.774.  Desconozco los argumentos esgrimidos en ese debate para poner en marcha una Masonería de Adopción, que atacaba frontalmente lo plasmado en las Constituciones. 
Haciendo un poco de ciencia-ficción, me atrevería a pensar que fueron del mismo tipo de los aquí esgrimidos: "la mujer ha alcanzado su mayoría de edad".  El paso, aún siendo corto para nuestra mentalidad del siglo XXI, fue enorme para aquella época.
Estamos ante uno de los momentos históricos más importantes para el futuro de la Humanidad.  Está germinando una Revolución que trastocará el orden social hasta entonces establecido. 
A partir de la Revolución Francesa, nada será igual en una Europa dominada, hasta entonces, por tiranos déspotas y clérigos con un inmenso poder terrenal.
Nuestros HH.  Franceses, quizá un poco asustados ante la innovación que la Masonería de Adopción representaba, fueron lo suficientemente adelantados de su tiempo al ver la necesidad de abandonar "dogmas" basados en la "fidelidad" a ultranza de la "letra". 
Fue el primero y tímido paso para avanzar en el camino de la igualdad que, más tarde, seria una de las bases de nuestra Trilogía Masónica por excelencia: Libertad, Igualdad, Fraternidad.
Diversidad en Modos de Pensar y Actuar.  Cuando algunos HH.·.  se dedican a sentar cátedra con argumentos que consideran acertados para justificar la no aceptación de la mujer en Masonería, basándose en ciertas "diferencias", tenemos que sonreír y en especial LA MUJER.
Es evidente que la mujer es diferente ¡Faltaría más! Pero lo son en lo morfológico, que no es en lo intelectual.
A estas alturas, demostrada ya con creces la capacidad intelectual de la mujer en todos los ámbitos de la cultura y del trabajo, seria de muy mal gusto (además de patético) seguir argumentando diferencias "cerebrales", hemisferios con diferentes habilidades a los nuestros, etc.
Como miembro del Género Humano, la mujer ha pasado por diversas etapas evolutivas (en cuanto a lo intelectual), no siempre idénticas a las del hombre.  Esto es demostrable y evidente. 
La discriminación de la mujer respecto al acceso a la enseñanza, siquiera elemental, dejó de ser una realidad no hace tanto tiempo.  Su derecho al sufragio universal, fue conseguido gracias a muchas batallas, algunas incluso sangrientas, para poder arrancárselo al legislador varón.
Su acceso a los distintos puestos de trabajo, a cualquier carrera o a la milicia, si así lo desea, son logros de finales de este siglo.
El acceso masivo de la mujer (en nuestro mundo occidental) al mundo de la cultura, no es tan antiguo.  Podemos retroceder un siglo como máximo. 
¿Cómo podemos pretender que las mujeres estuvieran preparadas en ramas del saber humano a las que nunca tuvieron acceso? ¿Qué canales tenían a su alcance para demostrar de lo que eran capaces en otros terrenos distintos a las tareas del hogar?
No se trata aquí de un problema de hemisferios cerebrales dotados para distintas habilidades que los nuestros, sino la imposibilidad real de adquirir conocimientos y habilidades, distintos a los que tenían que ver con las labores de la casa o, en la sociedad rural, con las del campo.
Es necesario hacer hincapié en un detalle (muy importante) a favor de la mujer: Ella, además de su capacidad demostrable y demostrada para cualquier tarea intelectual o laboral, tiene una dotación "especifica" para llevar a cabo la mayor y más importante "iniciación" en la vida de un Ser Humano: la maternidad.  El simple hecho de "poder ser" o ser madre, hace que la mujer posea, además de su innegable capacidad de lógica y raciocinio, una especial carga de sensibilidad y ternura que, por desgracia, nosotros nunca podremos tener.  Esta capacidad, la convierte en apta no solo para ser "iniciable", sino para comprender y vivir lo "trascendente" desde puntos de vista mucho más amplios y elevados que nosotros.
Pretender que la mujer tiene una "psique" distinta o que su capacidad de comprender y "vivir" lo trascendente, el simbolismo o cualquier otra manifestación semejante es inferior a la del varón, seria introducirnos en teorías elaboradas por algunos para menoscabar la realidad y siempre en provecho del macho dominante.  De una vez por todas, el artificial antagonismo generado por prejuicios sin fundamento lógico, tiene que dejar paso a la razón y a los hechos constatables.  Tenemos, en una palabra, que ser valientes.  El varón, con mayor acceso a la cultura y participación directa en el poder decisorio de los Estados, fue formándose en multitud de disciplinas vetadas a la mujer. 
Son muchos miles de años en una situación de "segundona" que, como era de esperar, no podía mantenerse eternamente. 
Como únicos detentadores del poder, nos cuesta mucho compartirlo y, ésta, realmente, quizá sea la única razón por la que seguimos ofreciendo una resistencia numantina al avance hacia la total igualdad de nuestra compañera. 
De hecho, dicen algunos, todas las aportaciones al pensamiento y a la ciencia, desde la antigüedad conocida, fueron hechas por varones ¿Acaso ello demuestra que la mujer no era apta para ello? Desde luego que no.  Lo único que demuestra, QQ.·.  HH.·.  es la nula participación de la mujer en el mundo de la cultura. 
Las únicas habilidades que podía desarrollar eran las relacionadas con el hogar.  Todo ello no por incapacidad, sino por "imperativo" de la legalidad vigente (pensada y promulgada por el varón). 
Cuando el lado femenino de la Humanidad comienza a hacerse notar en las Ciencias y las Artes, es precisamente a partir del siglo XVIII (Independencia de América, Revolución Francesa, Ilustración).  A partir de ese momento histórico desencadenante del pensamiento liberal, es cuando nombres femeninos comienzan a aparecer en ámbitos hasta entonces vedados.  Irrumpen con fuerza y, a regañadientes, y muchos varones tienen que reconocer su valía.
Respecto a otras opiniones sobre "diferentes" maneras de pensar o "actuar" de las mujeres, realmente se está entrando en un terreno que nada tiene que ver con la cuestión: "iniciable", no "iniciable".  ¿No será que deseamos llevar el problema a un terreno que solamente tiene relación con la eterna lucha por seguir ostentando, el varón, el poder "absoluto" en la sociedad? ¿No estaremos discriminando a la mujer por su pensamiento "diferente" en algunos ámbitos de la vida que a ella más le atañen y que hasta ahora han sido coto cerrado de varones? La educación de los hijos, la denuncia de la estupidez de las guerras, el derecho a estar presentes (en igualdad de condiciones) en todos los ámbitos de la sociedad donde se decida su futuro y el de sus hijos... 
De desear mantener una actitud coherente con esa tradición a la que algunos apelan, deberíamos reclamar bastantes "anulaciones" o "reformas" llevadas a cabo por Supremos Consejos, Grandes Logias, etc.  Sin embargo, muchas de estas "innovaciones", son incluso bien aceptadas por los más conservadores, como acordes con los tiempos y la natural evolución de la sociedad.  ¡ Curiosa dualidad de pensamiento !
Si como Masones aceptamos y suscribimos los Derechos Humanos y nuestra propia Constitución, en donde se consagra la igualdad de todos los Seres Humanos, sin discriminación de ningún tipo, estamos practicando una doble moral, no acorde con las líneas maestras de nuestra Fraternidad Masónica.
Enlazando un poco con el inicio, antes de nada tendríamos que aclarar a cual de las tradiciones nos referimos.  ¿Estamos hablando de la procedente de las fuentes más antiguas o de la que se inicia en un tiempo más cercano a nosotros (1.723)?
¿Estamos hablando de la Tradición Primordial, de la que salieron las múltiples ramas de un árbol que ha dado diversos frutos hasta nuestros días?
Si nos referimos a la primera, todo lo que sabemos de las culturas en que bebemos muchos de nuestros conocimientos actuales, nos da pie para pensar que el papel de la mujer (o de algunas mujeres privilegiadas, quizá), no siempre fue el de sumisión al varón. 
En algunas de estas culturas fueron consideradas y respetadas, como "Mater" y como poseedoras de capacidades "trascendentes" especiales.
Si por tradición entendemos la que parte de una fecha más cercana (1.723), hora es, casi 300 años después, de que la razón triunfe sobre el "fundamentalismo" de algunos. 
Es conveniente insistir, aún siendo repetitivos, que la mujer del año 1.723 no era "libre" y por lo tanto, ni siquiera podía ser considerada la posibilidad de su iniciación, a la hora de redactar las Constituciones.
Aquí, llegados a este punto, es obligante no solamente a apelar a la razón, sino también al corazón. 
¿Es posible conjugar nuestras continuas apelaciones, como Masones, a la Libertad, Igualdad y Fraternidad del Género Humano y, al mismo tiempo ignorar a la mitad del mismo?
¿Realmente y en conciencia se puede hablar de coherencia?
¿Es posible conjugar un lenguaje de solidaridad, justicia e igualdad para todos y, al mismo tiempo, aducir "razones" que no lo son para cerrar las puertas de nuestras Logias a las que son nuestras madres, compañeras e hijas?
Sinceramente, si queremos permanecer anquilosados en tradiciones que impiden el desarrollo integral del Género Humano, meta que la Francmasonería persigue desde siempre, personalmente no puedo apuntarme a estas corrientes, ni por coherencia Masónica estar de acuerdo con ellas.  Como Masón que cree firmemente en la necesidad de luchar por la eliminación de prejuicios atávicos que impiden el avance de la justicia, para todos y en todos los ámbitos, no puedo admitir la "inmovilidad" de nuestra Fraternidad (o parte importante de ella) en el tema de la mujer. 
Lo único que nos exige la "nueva" situación, QQ.·.  HH.·.  es ser naturales y ver a las mujeres como debemos verlas: como Seres Humanos iguales, sin complejos ni prejuicios previos.  Lo demás, vendrá por añadidura.
CONCLUSIONES
No todas las asignaturas pendientes son acreedoras de los hombres.  Una vez las puertas de estos colegios iniciáticos abiertas para todos, debe también la mujer dar un paso adelante en esta tarea antropogénica de conquistar su ser original lo que requiere superar los mitos subrepticiamente infiltrados en todas las culturas pero que hay que desenmascarar, precisamente con y desde la disciplina iniciática.
A través de la unión de los complementarios es como se llega a la síntesis del Orden Universal, siendo que de esta unión surge la vida en todos sus órdenes de realidad.  La Masonería es una vía iniciática que mantiene vivos sus ritos y su código simbólico.  Por ende, a la mujer le corresponde hoy en día incorporarse al camino del Conocimiento, sin que los símbolos Masónicos que se refieren al oficio de la construcción, suponga una condicionante a su realización, sino un modo nuevo de adaptación a la realidad de los tiempos.  Indiscutiblemente la mujer siempre ha estado preparada para cualquier tarea que se proponga y por eso la Masonería le muestra el camino que la llevará hacia la regeneración de su individualidad y a la conquista de la universalidad del ser.
Fue necesaria la concurrencia de hombres y mujeres visionarios y abiertos y la participación activa de varias mujeres, que tomaron la bandera de lucha y la antorcha de luz que les entregara la primera iniciada, para que esta semilla arrojada en el surco se multiplicara y las Logias femeninas y mixtas se expandieran por todos aquellos países en que hombres y mujeres comprendieron que el desarrollo humano sería imposible sin el concurso de ambos sexos, en que cada uno es el complemento y no la supremacía del otro.   
Las Grandes Logias, debe alinearse a la tendencia en que se encuentran gran parte de los Masones latinoamericanos y europeos, partidarios de una Masonería adogmática, que represente y encarne las fuerzas dinámicas frente a las tendencias estáticas que sostienen que la Masonería es un culto fundado en bases religiosas y cuyos dubitables principios originales –– los Landmarks –– son inmutables hasta el fin del mundo, en consecuencia, no se pueden introducir modificaciones en los principios y fundamentos de la Masonería Original sin cesar de ser Masonería.  Esto en contra del principio PROGRESISTA de nuestra Orden.
Se debe tomar en consideración que los Landmark fueron empleados desde tiempos muy antiguos por los Masones operativos ingleses para referirse a las prácticas, costumbres, leyes, y usos de la Masonería y que la migración de Masonería operativa a Masonería especulativa ha transformado muchas de esas costumbres, leyes y usos, así como se ha transformado la humanidad.
Igualmente se debe considerar que no solo existen Las constituciones de Anderson y los Landmarks de Mackey, también existen los Landmarks de Mac Bride, que solo son doce; los de Pound que son ocho; los de Pike que son tres; los de Lecerff que son veinticuatro; los 54 de Grant de Louisville; los 24 de Lawrence; 27 son los que se desprenden de lo actuado y aceptado en la Asamblea General de Francmasones llevada a cabo en Paris en el año 1523 y ocho son los que conserva la Gran Logia Unida de Inglaterra.
Algunos de los linderos antes mencionados  son comunes, otros son bastante diferentes y en algunos casos se encuentran en total contradicción.   Determinar: ¿Cuáles son entonces los verdaderos linderos? ¿Cuál es la forma de establecer esto? ¿Cuáles son los patrones de referencia que debemos emplear para identificar los genuinos linderos? Son interrogantes que debemos darle respuesta.  Seguramente no lo serán solamente los 25 linderos de Mackey, ni Las constituciones de Anderson
Pareciera que la existencia de tantos y diferentes linderos obedeciera a intereses sectoriales, políticos y religiosos que existieron en nuestro pasado, respondiendo principalmente a propósitos de ejercer con exclusividad el gobierno de la Orden e introducir una orientación definida, contraria a los principios de universalidad y progresividad que nos han caracterizado.  Resulta por demás importante determinar cuales de estos linderos son auténticos y en consecuencia imprescindibles para la conservación de la naturaleza y vigencia de la Fraternidad y en función de la clase de Masonería que queremos para el futuro.
Mantener que la mujer, los cojos, los lisiados, y los mutilados deben permanecer apartados de la Masonería o de cualquier otra institución por motivos históricos, es vivir de una manera virtual, anclado en un pasado que no es el nuestro, pues sólo somos responsables del aquí y el ahora.  Las únicas condiciones para pertenecer a la Francmasonería son ser libres y de buenas costumbres.  Entiendo que a mediados del siglo XVIII era muy difícil para los antes nombrados cumplir la primera, y con tareas operativas, no solo por incapacidad intrínseca, sino por imposición "histórica" y social.
Con referencia a la situación de la mujer, hoy en día la situación ha cambiado, por lo menos en algunos países, donde el acceso de la mujer a la educación, incluida la universitaria y el acceso al mundo del trabajo, ha dado a muchas mujeres aquella libertad personal de la que antes no disfrutaban.
Impedir que la mujer, así como los impedidos físicamente (pero no intelectualmente) al acceso a cualquier institución por razón de sexo o situación física, es colocar automáticamente a dicha institución al margen de la legalidad.  Dado a que ellos son derechos que quedan recogidos en los Principios Universales de los Derechos Humanos, de los cuales la mayoría de las legislaciones de países la han adoptados, entre ellos Venezuela. 
Creemos pues, que es cuestión de tiempo y madurez aceptar al ser humano que busca mejorar como persona y también mejorar la sociedad dentro de la Francmasonería, sin importar sexo, raza, nacionalidad, edad, ni nada que separe.  Lo demás es sencillamente discriminación.
Se debe considerar que los derechos de la Mujer constituyen parte esencial de los Derechos Humanos.  A estas alturas del desarrollo de la humanidad, cualquier intento por defender prácticas discriminatorias hacia la mujer sólo pueden basarse en la posibilidad de negarle a ella su condición de ser humano.  La lucha por los Derechos Humanos ha sido una lucha Masónica, ya que fue inspirada en los principios de la orden y realizada por HH.·.
La Masonería es la institución para la reflexión y la acción en torno al desarrollo de la Humanidad.  Si la mujer es parte de ella, tiene también el derecho de asumir ese desafío junto a nosotros, los varones, aquellos que injustamente la hemos excluido por tanto tiempo.
Recordemos QQ.·.  HH.·.  que no podemos detener la evolución misma, atándola a los límites infranqueables de un pasado muerto.  La naturaleza no es estacionaria.  “Las instituciones envejecen mientras la Humanidad rejuvenece sin cesar; los métodos pueden gastarse, las exigencias de los tiempos y del espíritu modificarse, las doctrinas corromperse, solo el “fin” permanece eternamente idéntico a sí mismo porque nosotros estamos “en el valle” y él está “en la cima”.
Inspirado en Maria Deraismes, Primera mujer iniciada en Masonería en la era moderna (año1882 ev)
Recopilación, Adaptación y Creación del:
Q H Ernesto Rafael Márquez Marín
Resp:.  Log:.  “Ilustre Americano” Nº 150
Or:.  de Antimano, G:.  O:.  de Caracas, Venezuela
Eliud, 5 de 5.764 (V:.L:.)
 
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:
 
GRAN LOGIA SIMBOLICA ESPAÑOLA, La Mujer en la Gran Logia Simbólica Española.
ASCENSIÓN TEJERINA, Serenísima Gran Maestra Adjunta de la Gran Logia Simbólica Española, conferencia sobre la MUJER Y MASONERÍA, dictada en la Asociación de Zaragoza, 3 de mayo de 2005. 
MILLY FRITZ REYES, Mujer y Masonería.
IVÁN HERRERA MICHEL, Historia de la Masonería.  Diciembre de 2004
FERNANDO J.  M.  DOMÍNGUEZ, Francmasonería Femenina, 26 de Septiembre de 1999.
 

LA MUJER EN EL ARTE REAL

Vivimos en un mundo de grandes transformaciones que se operan día a día, minuto a minuto. El siglo XX y el que empezamos a recorrer han sido vertiginosos en ese sentido. En este ambiente de grandes cambios, también irrumpe un hecho social que no por conocido, deja de impactar en el mundo social, económico, político y de los valores: la conquista por parte de las mujeres de la igualdad de los derechos cívicos con los hombres, con excepciones, como en el mundo islámico, por ahora.

En Latinoamérica y también en los Estados Unidos se están viviendo momentos con nuevos liderazgos: Mujeres en el poder. La aparición de líderes femeninas con posibilidades de competir por cargos de gobierno está transformando de norte a sur la política del hemisferio. Esta tendencia, se refleja en Europa con el triunfo de Angela Merkel para ocupar el cargo de canciller, la primera mujer en la historia de Alemania.

La femineidad en el tiempo
La mujer era tanto o más importante que el hombre en los cultos y creencias antiguos. Y ello adquirió también significado en la vida social e incipientemente comunitaria, hasta llegar a las diversas formas de matriarcado.

De la Antigüedad, en la Mesopotamia y Egipto, el culto a la diosa Naturaleza pasó a la Europa mediterránea. Durante millares de años la religión del área mediterránea y Europa desde Anatolia hasta el Próximo Oriente, expresó el culto a la Diosa, metáfora de la naturaleza, y sus ciclos representaron la vida, la muerte y la regeneración.

Respecto a los ritos de iniciación y las formas de sacerdocio, desde los más elementales a los culturalmente mejor elaborados, la mujer ocupaba un lugar de preferencia. En los tiempos pre-históricos, la mujer tenía activa participación en los cultos agrarios de fertilidad. Recordemos el culto a los “Diosas Madres" ya vigente en la etapa auriñacense (33.000 AC).

En el Antiguo Egipto, las mujeres tenían activa participación en los Misterios de Isis y Osiris, al igual que en Grecia en los Misterios de Eleusis y de Ceres.Pero las invasiones de los indoeuropeos impusieron una estructura social patriarcal, y un panteón de dioses predominantemente masculinos, y la sumisión de la mujer se consolidó con las religiones de Libro Sagrado: el judaísmo, el islam, el cristianismoEl cristianismo primitivo, y el judaísmo fueron religiones patriarcales, y a pesar de que Mahoma predicaba un ideal de igualdad entre hombres y mujeres, sus seguidores tomaron la posición primitiva de inferioridad de la mujer, que persiste hasta hoy.

San Agustín deja a las mujeres un legado difícil (la mujer es causa del pecado del hombre, y de todos los males, decía). Las cartas de san Jerónimo demuestran una antipatía por las mujeres que parece, a veces, demente. Tertuliano trata a las mujeres como tentadoras y perversas, un eterno peligro para el género humano.Este conjunto de factores: comportamientos innatos y adquiridos, normas de derecho, usos y costumbres tradicionales y preceptos religiosos erróneos, mantuvieron a la mujer en grado de inferioridad en relación al hombre.

Los primeros pasos de la equidad
En la Edad Media, las corporaciones de arquitectos y picapedreros, en la gran mayoría de los casos estaban integradas por hombres. En la gran mayoría, lo que no significa que no existieran mujeres que cumplieran estos Oficios, pues no todas las corporaciones medievales excluyeron a la mujer.

En el “Libro de los Oficios del Preboste de Paris”, que data del año 1270, se detallan los oficios y corporaciones exclusivamente femeninas, las que presentaban en su construcción y funcionamiento, marcadas semejanzas con las de los masones operativos de la época. En este sentido, es particularmente destacable la cofradía de las Hilanderas.En el sistema de aprendizaje de oficios de las cofradías del Compañonage (una institución muy vieja en Europa), en el viaje que ha efectuado todo compañero desde el medievo, el llamado “Tour de France”, la “Madre” ha sido la encargada o dueña de la posada o albergue en que pasan los “compañeros” su período de prueba del oficio, y la que organiza sus vidas, vela porque reine el orden, la justicia y el entendimiento fraternal entre todos.

La Guilda (corporación) inglesa de los Carpinteros de Norwich, que data de 1375, guilda a la que también pertenecían los albañiles de York, recuerda que: “Todos los años, el sábado siguiente a la Ascensión, los Hermanos y Hermanas se reunirán en un lugar determinado para recitar oraciones en honor de la Santa Trinidad, por la paz y la unión del país...si muere algún miembro de la guilda, sus Hermanos y Hermanas deben rezar por él ...”

Entre los constructores de Catedrales encontramos el nombre de una mujer, Sabine de Pierrefonds, hija de Hervé de Pierrefonds, más conocido por su nombre germánico de Erwin de Steinbach, constructor principal de la Catedral de Strasburgo. Sabine esculpió algunas de las notables estatuas de Notre Dame de París, y a su vez en tanto que Maestra de Obra, formó Aprendices en su oficio. Y es probable que no fuera la única mujer en ser Maestra del Oficio.

Con el Renacimiento y el Humanismo, se revaloriza la personalidad humana, su capacidad racional, su libertad y su historia.Ahora la verdad es buscada y encontrada, también fuera de la revelación.Desde el Renacimiento se fomenta la libre investigación en el ámbito de la historia, del espíritu y de las ciencias y se defiende el derecho a criticar las instituciones establecidas y sus tradiciones. El renacentista no espera favores divinos, sino que procura perfeccionar su trabajo personal aplicando su talento y habilidades. El individualismo se opone al misticismo medieval.

También se puede pensar en la recepción de las esposas de los Maestros, pues en las ”Antiguas Constituciones de los masones francos y aceptados, tomadas de un manuscrito escrito hace 500 años” de J. Roberts, escrito en 1722, en la parte del Reglamento de los Aprendices, dice: “No revelaréis los secretos o proyectos de vuestro Maestro o de vuestra Maestra ...”En los archivos de la Logia de York N° 236, que perteneció a la antigua Gran Logia de toda Inglaterra, existe un manuscrito de 1693, por el que nos enteramos que durante una recepción en el Siglo XVII: “Uno de los antiguos toma el Libro, y aquél o aquella que debe ser hecho masón posa las manos sobre el Libro, y le son dadas las instrucciones”. Incluso la iniciación femenina a la francmasonería aceptada se extendió a una soberana, Ana Estuardo, hija de Jacobo II, que reinó sobre Gran Bretaña e Irlanda de 1702 a 1714.

La mujer en la masonería moderna
Cuando surgió la masonería especulativa, o moderna, en el Siglo XVIII, la mujer no estaba ni económica, ni social, ni políticamente emancipada, y las Constituciones de Anderson de 1723 que dieron el puntapié inicial de la Francmasonería Moderna no las tuvieron en cuenta.

Tal vez porque su redactor, el Hermano Masón Anderson, además era pastor anglicano, y, en esa doble condición, pudo haber pesado los prejuicios religiosos de la época. Felizmente, hoy la Iglesia Anglicana acepta el sacerdocio femenino. Sin embargo, la masonería inglesa aun no ha incorporado a la mujer, aunque tenga a una reina como jefe de la nación inglesa.

Por el contrario, en Francia, en 1730, sólo cinco años después de la aparición de la masonería especulativa en este país, comienzan a realizar gestiones para ser aceptadas en la Institución.Mientras, forman parte de Asociaciones de tipo masónico, tales como la “Orden de los Caballeros y Caballeras del Ancla”, creadas en 1747, de los “Leñadores y leñadoras”, creadas también en 1747.

El 10 de junio de 1774, el Gran Oriente había tomado bajo su protección, en una Asamblea General, la Masonería de Adopción. En el año 1775, el marqués de Saisseval, ayudado por otros hermanos no menos ilustres, forman la Logia “El Candor”. Fue su primera Venerable la Duquesa de Bourbon, a quienes siguieron la Princesa de Lamballe (1780), la Emperatriz Josefina (1805), Madame de Vaudemont (1807), Madame de Villete (1819), amiga personal de VoltaireEn 1837, la revista “El Universo Masónico” sostuvo que madame de Xaintrailles, fue iniciada en ese año por la Logia masculina “Los Artistas”, de París.

Flora Tristán, hija de un peruano, nacida en París, combatiente por los derechos de la mujer, fue iniciada en 1830, y sus Hermanos le escribían en lenguaje ritual y la ayudaban moral y materialmente (en su lápida está grabado: “Libertad Igualdad - Fraternidad - Solidaridad” y firmado con tres puntos)El 4 de enero de 1882, en la localidad de Pecq, Francia, la Logia “Los Librepensadores” inicia a una escritora y conocida militante a favor de los derechos de la mujer, Marie Desraimes y ella es la que creará luego la “Orden Masónica Mixta Internacional-El Derecho Humano”, el 14 de abril de 1893, ayudada en su labor por Maria Georges Martin.

Dicha logia mixta se definió como republicana y laicista. El Derecho Humano extendió rápidamente su acción en el mundo, y perteneció al mismo Annie Besant, célebre feminista inglesa y secretaria de la Sociedad Fabiana antecesora del Partido laborista hoy en el gobierno de Inglaterra.

En 1935, la Gran Logia de Francia decide dar a sus Logias de Adopción completa independencia, y ayudarlas a crear su propia Obediencia o federación. Debido a los acontecimientos bélicos que vive Europa en los años posteriores, esto no se lleva e efecto hasta 1945. En 1952 la Unión Masónica Femenina de Francia adopta su nombre definitivo: La Gran Logia Femenina de Francia., y en 1959 abandona en Rito de Adopción, trabajando desde entonces en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.Hoy existen Obediencias femeninas en gran parte del mundo.

La vuelta al inicio de la historia
Hoy en el mundo occidental, y cada vez más en el resto del mundo, la presencia y participación de la mujer se consolida en todos los ámbitos, y cada vez más se entiende, a pesar de lo difícil de la transición, que el mundo se construye a partir de las dos columnas humanas sobre las que se asienta el futuro: el hombre y la mujer, con sus diferencias, y con su complementariedad, porque ambos por igual forman parte de aquello más grande que es la humanidad.

Mujer-Hombre, Hombre-Mujer: las 2 columnas humanas sobre las que se asienta el presente y el futuro de la Humanidad.

Fuente:  http://losarquitectos.blogspot.com/

 

LA EQUIDAD DE GENERO EN LA MASONERIA URUGUAYA

Diario La República, suplemento La república de las mujeres
28 de febrero de 2004
MYRIAM TARDUGNO

GRAN MAESTRA DE LA MASONERIA URUGUAYA

Mito o leyenda, verdad o mentira... ¿Hay mujeres masonas en nuestro país?.  LA REPUBLICA DE LAS MUJERES dialogó con Myriam Tardugno Garbarino, gran maestra de una de las organizaciones de la masonería uruguaya. Según la entrevistada, la participación femenina en ella se debe a la adopción de las más modernas y progresistas concepciones masónicas basadas en la igualdad de género. “No es ocultismo ni practica la magia. La masonería es un estado de espíritu, una manera de concebir la vida”, define Tardugno, negando que se trate de una sociedad secreta, “quizá sí reservada”.
 
La escribana Myriam Tardugno Garbarino tiene 48 años y fue electa Gran Maestra del Gran Oriente de la Francmasonería Mixta Universal (GOFMU) en diciembre de 2002 y reelecta en el mismo mes de 2003. En extenso y ameno diálogo, Tardugno no sólo habla de los principios de la masonería: también del avance social de las mujeres, del Mercosur, de la educación y particularmente de la importancia de la laicidad.

¿Qué es la masonería?
 
“La masonería o francmasonería, es un estado de espíritu, una manera de concebir la vida, la invitación que nos hacemos unos a otros de conocernos a nosotros mismos y mejorarnos, para así mejorar a la sociedad donde vivimos y de esa manera a la humanidad. Realizarnos plenamente como seres individuales y sociales, basándonos en los principios fundamentales de Libertad-Igualdad-Fraternidad y Tolerancia. Cree en el progreso de las sociedades y en la perfectibilidad de las personas. Busca la Justicia y la Dignidad Humana. No es una religión ni una secta, no es un grupo de poder, ni un partido, ni una ideología; por ello es absolutamente adogmática y los francmasones son ante todo, librepensadores.
Brevemente podemos decir que la masonería es una filosofía, un método y un compromiso. Para nosotros es también un modo de vida”.

¿Porqué es una filosofía?
 
“Es una Filosofía en tanto que trata de resolver nuestra ambigüedad circunstancial mediante un proceso de reflexión. Este proceso de “búsqueda de la verdad”, es una de las aspiraciones mayores de la francmasonería.
Pero también es un Método, pues, en tanto que se propone unas pautas que si son practicadas tal como él lo especifica, conducirán al masón progresivamente a la toma de posesión de sí mismo.
El compromiso aparece en la medida en que la transformación que se opera en el masón, desemboca en la asunción de responsabilidad consigo mismo y con la sociedad toda”.

¿Como se concreta ese compromiso?
 
“En tres finalidades: constructiva, educativa y de progreso.
Constructiva, por que la masonería actual es heredera de la masonería operativa de los gremios de constructores de la Edad Media. Su propio nombre lo indica: “mason” en inglés, significa “albañil - constructor”.  Tradicionalmente está íntimamente ligada al concepto de construcción; al arte de construir y por ello la actividad del masón ha de ser invariablemente constructiva.
Educativa, ya que un fin fundamental de la masonería es educar a la persona y hacerla mejor, ofreciéndole elementos de reflexión y escenarios de convivencia en los que tiene que poner a prueba sus virtudes humanas. Es una escuela donde se utiliza la razón y se cultiva el conocimiento.
Progreso, porque la dedicación del masón al estudio y a la obra constructiva, repercute en el progreso individual y colectivo, trasciende a la sociedad en que se desenvuelve, haciendo, a su vez, que ésta progrese”.

JERARQUIA Y DEMOCRACIA

Ud. dice ser “Gran Maestra” de la masonería ¿Eso implican poderes especiales, el manejo de las “ciencias ocultas” por ejemplo?
 
“No, no, nada de eso. La masonería no es ocultismo, ni practica la magia.  Siempre ha estado contra las supersticiones y concepciones que esclavizan a la conciencia. Pero la iniciación masónica tiene una fuerte componente espiritual, y el trabajo masónico un fuerte componente racional. El masón no niega ni la una ni la otra. Intenta de manera perseverante una síntesis creadora que lo lleve a planos superiores del conocimiento.
Y respondiendo a su pregunta, un Gran Maestro en la Masonería, es el masón o masona a quien, por un determinado tiempo (en general en la masonería universal son unos tres años), se le ha otorgado la responsabilidad de guiar los destinos de la institución”.

Pero la masonería se dice que es fuertemente jerarquizada...
 
“Si, tiene una jerarquía fuerte. Por ejemplo, en una institución masónica sólo el Gran Maestro/a puede hacer declaraciones públicas, como en este caso. Pero también es fuertemente democrática: todos los cargos son elegidos democráticamente y por un año, reelegibles hasta por dos veces más, es decir, un total de tres años. Sería muy interesante que las instituciones de un país pudieran inspirarse en algo en estas prácticas de gobierno masónicas. Pero aparte de esto, un Gran Maestro es un ciudadano más, que ejerce sus tareas en los más diversos ámbitos sociales y profesionales”.

COMPROMISO CON EL MERCOSUR

¿Existen varias organizaciones masónicas en Uruguay?. Si es así ¿qué diferencias tienen?
 
“Existen en nuestro país la Gran Logia de la Masonería del Uruguay, la más antigua, el Gran Oriente del Uruguay, y nuestra Institución, el Gran Oriente de la Francmasonería Mixta Universal.
Obviamente tenemos diferencias, pero comencemos primero por aquello que nos une: la práctica de la Tolerancia, la búsqueda de ser un Centro de Unión, la Fraternidad y la Libertad de opinión y de pensamiento, junto al camino iniciático, que son las bases comunes de la Francmasonería Universal. Nos une una tradición común, ancestral, que se remonta a la cultura egipcia. La masonería es heredera de la mejor tradición de sabiduría que ha dado el oriente próximo y occidente.
Luego, los masones se reúnen entre ellos por afinidades de diversos tipos.  Es así que hay entidades sólo masculinas, otras sólo femeninas, otras mixtas, como nosotros. Algunas exigen la aceptación de un principio superior, que llaman el Gran Arquitecto del Universo, y otras, como es la nuestra, donde los temas metafísicos son de dominio exclusivo de la conciencia individual. Las hay con más propensión al estudio y a la reflexión intelectual. Otras están más vinculadas a las actividades filantrópicas. Y otras, al fin, están más inclinadas al accionar social y cívico”.

¿Y cuales son los elementos distintivos en lo que usted llama GOFMU?
 
“En particular y lo más obvio, el haber proyectado hacia nuestro país las más modernas y progresistas concepciones masónicas basadas en la igualdad de género admitiendo a la mujer en absoluto pie de igualdad con el hombre. Esto es una innovación para nuestro país, ya que no para el mundo. Pero además, una fuerte inclinación hacia los aspectos sociales y cívicos, una defensa militante de la laicidad, un fuerte compromiso con la integración, la libertad, la democracia, y la unión de los hombres y mujeres de América Latina y en particular del MERCOSUR. Mucho antes de que fuera un debate, ya insinuábamos los masones del GOFMU la necesidad de avanzar hacia una integración que no fuera solo económica, sino también política, social y cultural.
Pero, más allá de las diversas corrientes u organizaciones, nos sentimos y respetamos todos fraternalmente, y de hecho reina entre nosotros la concordia más fecunda”.

HOMBRE Y MUJER: DIFERENTES Y COMPLEMENTARIOS

¿Desde cuando hay mujeres en masonería?
 
“Hoy en el mundo occidental, y cada vez más en el resto del mundo, la presencia y participación de la mujer se consolida en todos los ámbitos, y cada vez más se entiende, a pesar de lo difícil de la transición, que el mundo se construye a partir de las dos columnas humanas sobre las que se asienta el futuro: el hombre y la mujer, con sus diferencias, y con su complementariedad, porque ambos por igual forman parte de aquello más grande que es la raza humana, de donde provenimos y a la cual nos debemos.
Cuando surgió la masonería especulativa, o moderna, en el Siglo XVIII, la mujer no estaba ni económica, ni social, ni políticamente emancipada. Las Constituciones de Anderson de 1723, que dieron el puntapié inicial de la Francmasonería Moderna, no las tuvieron en cuenta.
Pero las mujeres no quisieron permanecer indiferentes a las realizaciones de las asociaciones masónicas. Desde el comienzo, y con la ayuda de hombres preclaros que veían a las mujeres como sus iguales, se inició un largo camino de participación, que está desembocando hoy en la presencia femenina cada vez más importante en nuestra institución masónica”.

¿Se puede hablar de una revolución en ese sentido?
 
“Bueno, la francmasonería es evolucionista, progresista. Pero, independientemente de los términos, podemos hablar de un proceso profundo de cambios en la masonería universal, uno de cuyos ejes es el protagonismo femenino”.

¿Podría darnos algunos nombres de mujeres masonas?
 
“Por lo que expresábamos antes, las mujeres históricamente estamos en desventajas respecto a los hombres. Y siendo la incorporación masiva de la mujer un fenómeno reciente no es tan fácil señalar personajes femeninos masones. Pero, le voy a mencionar algunas de estas mujeres: Josefina Bonaparte, esposa de Napoléon; Ivanova, Emperatriz de Rusia, quién facilitó la introducción de la Masonería en aquella nación a partir de 1731; Annie Besant, (quien fuera secretaria de la Sociedad Fabiana, antecesor inmediato del Partido Laborista ingles, hoy en el gobierno). Flora Tristán, franco-peruana, quién hizo conocer en Europa, a comienzos y mediados del siglo pasado, las luchas indigenistas americanas y se dice que fue la creadora de la célebre frase popularizada por Marx “proletarios de todos los países unios”. Un dato interesante, es que nuestra Hermana Flora fue la abuela del pintor Gauguin. También tenemos a Louise Michel, la célebre feminista y combatiente libertaria durante la Comuna de París. Y más cerca en el tiempo, podemos mencionar a Joséphine Baker, la célebre artista del music-hall y del cine y a Gabriela Mistral, educadora, diplomática y célebre poetiza chilena; Premio Nobel de Literatura 1945.
Vemos entonces, a la vez la presencia de la mujer conquistando sus derechos en los ámbitos social y político, y participando cada vez más en la Institución masónica. Mujer-Hombre, Hombre-Mujer: las 2 columnas humanas sobre las que se asienta el presente y el futuro de la Humanidad”.

UNA SOCIEDAD RESERVADA

¿Porqué se cataloga de “secreta” a la masonería?
 
“Las sociedades secretas están prohibidas desde hace mucho tiempo en los países democráticos. Los Estatutos de nuestra Institución fueron aprobados por el Poder Ejecutivo, y sus cargos directivos están claramente identificados exactamente igual que cualquier otra asociación. Tenemos una página Web, a la que puede acceder quien quiera, y en la que figuran nuestros principios, organización, y los nombres de los integrantes del Consejo de la Orden, nuestra junta directiva.
Es más si Ud. va a cualquier librería céntrica encontrará documentos y libros sobre masonería a los que puede acceder sin problemas.
Por tanto, la Masonería no es, en la actualidad, una sociedad secreta, quizás sí reservada. En el pasado, en distintos lugares y tiempos, debió eludir las persecuciones de la Inquisición y de todos los regímenes totalitarios, a las que fue sometida por sus ideas liberales.  Lamentablemente, aún hoy, en algunos países, el ser francmasón comporta riesgos de vida o de pérdida de la libertad.
Y también existen los prejuicios vulgares, que ha llevado a que algunos francmasones hayan tenido dificultades laborales, por el solo hecho de serlo.
Y por último, y quizás la razón más importante para esta “reserva”, es que la Francmasonería es una sociedad de pensamiento, lo que hoy se llamaría un laboratorio de ideas, en la que se analiza la sociedad y el mundo. Y en este ámbito, asegurar la libertad de pensamiento es una condición necesaria al progreso y elaboración de las ideas”.

DEFENSA MILITANTE DE LA LAICIDAD

Estamos en un año de elecciones nacionales. ¿Tiene algún mensaje la masonería mixta para el sistema político?
 
“La masonería no participa en política partidista, y por tanto no ambiciona obtener cuotas de poder, por lo que no creo que debamos dar un mensaje particular. Pero sí podemos señalar algunas cosas que, pensamos, significarían factores de progreso para nuestro país como comunidad de cara al futuro. Y esto atañe particularmente al sistema político, más acá y más allá de la coyuntura electoral, pues a él le cabe la responsabilidad de administrar el bien común. Y en este campo tenemos algunas inquietudes. En primer lugar la enseñanza y capacitación, y la defensa de la Laicidad.
La inversión social tiene muchas áreas, algunas sirven a resolver situaciones sociales difíciles, y son paliativos coyunturales. Pero otras tienden a preparar el futuro, y por ello todo lo que se haga en materia de capacitación, es una inversión que hace la sociedad para su propio desarrollo. El conocimiento siempre ha sido un elemento clave para vincular a los grupos, las clases sociales y los individuos al poder. El acceso lo más igualitario posible al conocimiento, hará ciudadanos más libres, más responsables y más conscientes en el ejercicio de sus derechos. Existe, también, la necesidad de fortalecer el conocimiento en áreas vinculadas a los sectores que pueden ser fuertes en materia de desarrollo futuro. La enseñanza pública gratuita y laica, debe seguir teniendo el rol motor generador de igualdad de oportunidades, y para ello debe fortalecerse con innovaciones e incorporaciones de nuevas áreas formativas”.

¿Considera que la laicidad está siendo atacada?
 
“Independiente de la coyuntura, si es atacada o no, defender y propagar y consolidar las ideas e instituciones laicas, es una necesidad siempre actual, pues ellas son garantía de tolerancia, imparcialidad del estado frente a asuntos de índole privado, como es la libertad de conciencia y de adoptar la religión que se desea o de no adoptar ninguna. Todo lo cual es garantía de armonía y paz civil. Creemos en el rol esencial de la enseñanza gratuita, obligatoria y laica, como garantía de acceso a la educación en igualdad de condiciones para todos los niños de nuestros país. Este es un pilar de la República, y ha sido una de las claves de su progreso indiscutido como nación. Se puede modernizar, actualizar, tecnificar, pero sus valores de base, filosóficos, éticos, morales y cívicos deben perdurar.  La laicidad es lo que garantiza también la libertad que tienen los padres, dentro de los programas nacionales, de elegir los centros educativos, públicos o privados que más les convenga a sus propósitos. Pero además, y respondiendo su pregunta: cada vez que se baja la guardia, surgen los ataques contra la laicidad...
En segundo lugar, se debe reforzar la integración. Tener en cuenta que más allá del mercado ampliado, la que está naciendo es una sociedad civil nueva, con mentalidad de región integrada. Y esta será la sociedad del futuro, a la que debemos apostar, pues será la mejor garantía de la consolidación de una nueva ciudadanía, más abierta, más universalista, más comprometida con el futuro común. Pero, como aspecto complementario y articulado, será necesaria estimular aun más nuestra propia integración interna como sociedad, evitando las discriminaciones, exclusiones y marginaciones, e impidiendo el accionar de quienes por soberbia, poder o riquezas se consideren fuera de las fronteras del derecho y la ley general”.

CONDICIONES DE INGRESO

¿Cuales son los requisitos para ingresar a lo que usted llama GOFMU? ¿Está abierto a todo el mundo, o solo a algunos privilegiados, bien situados en la sociedad, por ejemplo?
 
“La masonería, y por lo tanto el GOFMU, no discrimina a nadie. Cualquier ciudadano puede llegar a ser masón si cumple con algunas condiciones a las que le damos mucha importancia. Los candidatos deben ser hombres o mujeres probos, honestos, que sinceramente deseen su progreso personal y el progreso colectivo. Debe amar el estudio y ser de una moral intachable. Debe estar dispuesto a poner en dudas sus certezas, para construir en sí mismo una persona de pensamiento libre, liberándose de los dogmas que nos atenazan a unos y otros. Debe tener el espíritu y la mente abiertas. Quienquiera que desee sinceramente trabajar en su superación personal y construir una sociedad más impregnada de los ideales básicos de Libertad, Igualdad y Fraternidad que pregonan desde hace siglos los masones, tiene las puertas abiertas para vivir esta aventura, que es a la vez espiritual e intelectual, fraternal y vivencial. Una experiencia irrepetible”.


¿Como hace un lector del suplemento para conocer más sobre la francmasonería o tomar contacto con ustedes?

“Aconsejamos visitar nuestras páginas en INTERNET, que están operacionales
en la siguiente dirección: www.gofmu.org
Puede escribirnos a nuestra dirección de correo electrónico: gofmu@gofmu.org
Puede comunicarse telefónicamente al 575 01 94; o enviarnos una carta a nuestra dirección postal: GOFMU, Casilla de Correos 6492, Correo Central - Montevideo. Cualquiera de estas vías son buenas para contactarse con nosotros, y con mucho gusto intentaremos satisfacer la necesidad de información de quienes nos la soliciten”.

REENCARNACIONES

Por: Jenny Londoño M:.M:.
Gran Logia Simbólica de España

Vengo desde el ayer, desde el pasado oscuro y olvidado con las manos atadas por el tiempo, con la boca sellada desde épocas remotas.

Vengo cargada de dolores antiguos, recogidos por siglos, arrastrando cadenas largas e indestructibles.

Vengo desde la oscuridad del pozo del olvido, con el silencio a cuestas, con el miedo ancestral que ha corroído mi alma desde el principio de los tiempos.

Vengo de ser esclava por milenios, esclava de maneras diferentes, sometida al deseo de mi raptor en Persia, esclavizada en Grecia, bajo el poder romano. Convertida en vestal, en las tierras de Egipto, ofrecida a los dioses de ritos milenarios, vendida en el desierto o canjeada como una mercancía.

Vengo de ser apedreada por adúltera en las calles de Jerusalén, por una turba de hipócritas, pecadores de todas las especies, que clamaban al cielo mi castigo.

He sido mutilada en muchos pueblos para privar mi cuerpo de placeres y convertida en animal de carga, trabajadora y paridora de la especie.

Me han violado sin límite, en todos los rincones del planeta, sin que cuente mi edad madura o tierna o importe mi color o mi estatura.

Debí servir ayer a los señores, prestarme a sus deseos, entregarme, donarme, destruirme, olvidarme de ser una entre miles.

He sido barragana de un señor de Castilla, esposa de un Marqués y concubina de un comerciante griego, prostituta en Bombay y filipinas y siempre ha sido igual mi tratamiento.

De unos y de otros siempre esclava, de unos y de otros dependiente, menor de edad en todos los asuntos, invisible en la historia mas lejana, olvidada en la historia más reciente.

Yo no tuve la luz del alfabeto durante largos siglos. Aboné con mis lágrimas la tierra que debí cultivar desde mi infancia.

He recorrido el mundo en millares de vidas que me han sido entregadas una a una.

Y he conocido a todos los hombres del planeta: los grandes y pequeños, los bravos y cobardes, los viles, los honestos, los buenos, los terribles.

Mas casi todos llevan la marca de los tiempos. Unos manejan vidas como amos y señores, asfixian, aprisionan, succionan y aniquilan.

Otros manejan almas: comercian con ideas, asustan o seducen, manipulan y oprimen.

Unos cuentan las horas con el filo del hambre, atravesado en medio de la angustia. Otros viajan desnudos por su propio desierto y duermen con la muerte en la mitad del día.

Yo los conozco a todos. Estuve cerca de unos y de otros, sirviendo cada día, recogiendo las migajas, bajando la cerviz a cada paso, cumpliendo con mi karma.

He recorrido todos los caminos. He arañado paredes y ensayado cilicios, tratando de cumplir con el mandato de ser como ellos quieren, mas no lo he conseguido.

Jamás se permitió que yo escogiera el rumbo de mi vida. He caminado siempre en una disyuntiva, ser santa o prostituta.

He conocido el odio de los inquisidores que a nombre de "la santa madre iglesia" , condenaron mi cuerpo a su sevicia o a las infames llamas de la hoguera.

Me han llamado de múltiples maneras : bruja, loca, adivina, pervertida, aliada de Satán, esclava de la carne, seductora, ninfómana, culpable de los males de la tierra.

Pero seguí viviendo, arando, cosechando, cosiendo, construyendo, cocinando, tejiendo, curando, protegiendo, pariendo, criando, amamantando, cuidando, y sobre todo amando.

He poblado la tierra de amos y de esclavos, de ricos y mendigos, de genios y de idiotas, pero todos tuvieron el calor de mi vientre, mi sangre y mi aliento, y se llevaron un poco de mi vida.

Logré sobrevivir a la conquista brutal y despiadada de Castilla en las tierras de América, pero perdí mis dioses y mi tierra y mi vientre parió a gente mestiza, después de que el castellano me tomara por la fuerza.

Y en este continente mancillado proseguí mi existencia, cargada de dolores cotidianos. Negra y esclava en medio de la hacienda, me vi obligada a recibir al amo cuantas veces quisiera, sin poder expresar ninguna queja.

Después fui costurera, campesina, sirvienta, labradora, madre de muchos hijos miserables, vendedora ambulante, curandera, cuidadora de niños y de ancianos, artesana de manos prodigiosas, tejedora, bordadora, obrera, maestra, secretaria o enfermera.

Siempre sirviendo a todos, convertida en abeja o sementera, cumpliendo las tareas más ingratas, moldeada como cántaro por las manos ajenas.

Y un día me dolí de mis angustias. Un día me cansé de mis trajines, abandoné el desierto y el océano, bajé de la montaña, atravesé las selvas y confines y convertí mi voz dulce y tranquila en bocina del viento, en grito universal y enloquecido.

Y convoqué a la viuda, a la casada, a la mujer del pueblo, a la soltera, a la madre angustiada, a la fea, a la recién parida, a la violada, a la triste, a la callada, a la hermosa, a la pobre, a la afligida, a la ignorante, a la fiel, a la engañada, a la prostituta.

Vinieron miles de mujeres, juntas, a escuchar mis arengas. Se habló de los dolores milenarios, de las largas cadenas que los siglos nos cargaron a cuestas.

Y formamos con todas nuestras quejas un caudaloso río que empezó a recorrer el universo, ahogando la injusticia y el olvido.

El mundo se quedó paralizado. ¡los hombres sin mujeres no caminan!

Se pararon las máquinas, los tornos, los grandes edificios y las fábricas, ministerios y hoteles, talleres y oficinas, hospitales y tiendas, hogares y cocinas.

Las mujeres, por fin, lo descubrimos. ¡somos tan poderosas como ellos y somos muchas más sobre la tierra ! ¡ más que el silencio y más que el sufrimiento ! ¡ más que la infamia y más que la miseria !

Que este canto resuene en las lejanas tierras de indochina, en las arenas cálidas del África, en Alaska o en America latina, llamando a la igualdad entre los géneros, a construir un mundo solidario -- distinto, horizontal, sin poderíos -- a conjugar ternura, paz y vida, a beber de la ciencia sin distingos.

A derrotar el odio y los prejuicios, el poder de unos pocos, las mezquinas fronteras. A amasar con las manos de ambos sexos el pan de la existencia.