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Pensamiento Masonico

LA EQUIDAD DE GENERO EN LA MASONERIA URUGUAYA

Diario La República, suplemento La república de las mujeres
28 de febrero de 2004
MYRIAM TARDUGNO

GRAN MAESTRA DE LA MASONERIA URUGUAYA

Mito o leyenda, verdad o mentira... ¿Hay mujeres masonas en nuestro país?.  LA REPUBLICA DE LAS MUJERES dialogó con Myriam Tardugno Garbarino, gran maestra de una de las organizaciones de la masonería uruguaya. Según la entrevistada, la participación femenina en ella se debe a la adopción de las más modernas y progresistas concepciones masónicas basadas en la igualdad de género. “No es ocultismo ni practica la magia. La masonería es un estado de espíritu, una manera de concebir la vida”, define Tardugno, negando que se trate de una sociedad secreta, “quizá sí reservada”.
 
La escribana Myriam Tardugno Garbarino tiene 48 años y fue electa Gran Maestra del Gran Oriente de la Francmasonería Mixta Universal (GOFMU) en diciembre de 2002 y reelecta en el mismo mes de 2003. En extenso y ameno diálogo, Tardugno no sólo habla de los principios de la masonería: también del avance social de las mujeres, del Mercosur, de la educación y particularmente de la importancia de la laicidad.

¿Qué es la masonería?
 
“La masonería o francmasonería, es un estado de espíritu, una manera de concebir la vida, la invitación que nos hacemos unos a otros de conocernos a nosotros mismos y mejorarnos, para así mejorar a la sociedad donde vivimos y de esa manera a la humanidad. Realizarnos plenamente como seres individuales y sociales, basándonos en los principios fundamentales de Libertad-Igualdad-Fraternidad y Tolerancia. Cree en el progreso de las sociedades y en la perfectibilidad de las personas. Busca la Justicia y la Dignidad Humana. No es una religión ni una secta, no es un grupo de poder, ni un partido, ni una ideología; por ello es absolutamente adogmática y los francmasones son ante todo, librepensadores.
Brevemente podemos decir que la masonería es una filosofía, un método y un compromiso. Para nosotros es también un modo de vida”.

¿Porqué es una filosofía?
 
“Es una Filosofía en tanto que trata de resolver nuestra ambigüedad circunstancial mediante un proceso de reflexión. Este proceso de “búsqueda de la verdad”, es una de las aspiraciones mayores de la francmasonería.
Pero también es un Método, pues, en tanto que se propone unas pautas que si son practicadas tal como él lo especifica, conducirán al masón progresivamente a la toma de posesión de sí mismo.
El compromiso aparece en la medida en que la transformación que se opera en el masón, desemboca en la asunción de responsabilidad consigo mismo y con la sociedad toda”.

¿Como se concreta ese compromiso?
 
“En tres finalidades: constructiva, educativa y de progreso.
Constructiva, por que la masonería actual es heredera de la masonería operativa de los gremios de constructores de la Edad Media. Su propio nombre lo indica: “mason” en inglés, significa “albañil - constructor”.  Tradicionalmente está íntimamente ligada al concepto de construcción; al arte de construir y por ello la actividad del masón ha de ser invariablemente constructiva.
Educativa, ya que un fin fundamental de la masonería es educar a la persona y hacerla mejor, ofreciéndole elementos de reflexión y escenarios de convivencia en los que tiene que poner a prueba sus virtudes humanas. Es una escuela donde se utiliza la razón y se cultiva el conocimiento.
Progreso, porque la dedicación del masón al estudio y a la obra constructiva, repercute en el progreso individual y colectivo, trasciende a la sociedad en que se desenvuelve, haciendo, a su vez, que ésta progrese”.

JERARQUIA Y DEMOCRACIA

Ud. dice ser “Gran Maestra” de la masonería ¿Eso implican poderes especiales, el manejo de las “ciencias ocultas” por ejemplo?
 
“No, no, nada de eso. La masonería no es ocultismo, ni practica la magia.  Siempre ha estado contra las supersticiones y concepciones que esclavizan a la conciencia. Pero la iniciación masónica tiene una fuerte componente espiritual, y el trabajo masónico un fuerte componente racional. El masón no niega ni la una ni la otra. Intenta de manera perseverante una síntesis creadora que lo lleve a planos superiores del conocimiento.
Y respondiendo a su pregunta, un Gran Maestro en la Masonería, es el masón o masona a quien, por un determinado tiempo (en general en la masonería universal son unos tres años), se le ha otorgado la responsabilidad de guiar los destinos de la institución”.

Pero la masonería se dice que es fuertemente jerarquizada...
 
“Si, tiene una jerarquía fuerte. Por ejemplo, en una institución masónica sólo el Gran Maestro/a puede hacer declaraciones públicas, como en este caso. Pero también es fuertemente democrática: todos los cargos son elegidos democráticamente y por un año, reelegibles hasta por dos veces más, es decir, un total de tres años. Sería muy interesante que las instituciones de un país pudieran inspirarse en algo en estas prácticas de gobierno masónicas. Pero aparte de esto, un Gran Maestro es un ciudadano más, que ejerce sus tareas en los más diversos ámbitos sociales y profesionales”.

COMPROMISO CON EL MERCOSUR

¿Existen varias organizaciones masónicas en Uruguay?. Si es así ¿qué diferencias tienen?
 
“Existen en nuestro país la Gran Logia de la Masonería del Uruguay, la más antigua, el Gran Oriente del Uruguay, y nuestra Institución, el Gran Oriente de la Francmasonería Mixta Universal.
Obviamente tenemos diferencias, pero comencemos primero por aquello que nos une: la práctica de la Tolerancia, la búsqueda de ser un Centro de Unión, la Fraternidad y la Libertad de opinión y de pensamiento, junto al camino iniciático, que son las bases comunes de la Francmasonería Universal. Nos une una tradición común, ancestral, que se remonta a la cultura egipcia. La masonería es heredera de la mejor tradición de sabiduría que ha dado el oriente próximo y occidente.
Luego, los masones se reúnen entre ellos por afinidades de diversos tipos.  Es así que hay entidades sólo masculinas, otras sólo femeninas, otras mixtas, como nosotros. Algunas exigen la aceptación de un principio superior, que llaman el Gran Arquitecto del Universo, y otras, como es la nuestra, donde los temas metafísicos son de dominio exclusivo de la conciencia individual. Las hay con más propensión al estudio y a la reflexión intelectual. Otras están más vinculadas a las actividades filantrópicas. Y otras, al fin, están más inclinadas al accionar social y cívico”.

¿Y cuales son los elementos distintivos en lo que usted llama GOFMU?
 
“En particular y lo más obvio, el haber proyectado hacia nuestro país las más modernas y progresistas concepciones masónicas basadas en la igualdad de género admitiendo a la mujer en absoluto pie de igualdad con el hombre. Esto es una innovación para nuestro país, ya que no para el mundo. Pero además, una fuerte inclinación hacia los aspectos sociales y cívicos, una defensa militante de la laicidad, un fuerte compromiso con la integración, la libertad, la democracia, y la unión de los hombres y mujeres de América Latina y en particular del MERCOSUR. Mucho antes de que fuera un debate, ya insinuábamos los masones del GOFMU la necesidad de avanzar hacia una integración que no fuera solo económica, sino también política, social y cultural.
Pero, más allá de las diversas corrientes u organizaciones, nos sentimos y respetamos todos fraternalmente, y de hecho reina entre nosotros la concordia más fecunda”.

HOMBRE Y MUJER: DIFERENTES Y COMPLEMENTARIOS

¿Desde cuando hay mujeres en masonería?
 
“Hoy en el mundo occidental, y cada vez más en el resto del mundo, la presencia y participación de la mujer se consolida en todos los ámbitos, y cada vez más se entiende, a pesar de lo difícil de la transición, que el mundo se construye a partir de las dos columnas humanas sobre las que se asienta el futuro: el hombre y la mujer, con sus diferencias, y con su complementariedad, porque ambos por igual forman parte de aquello más grande que es la raza humana, de donde provenimos y a la cual nos debemos.
Cuando surgió la masonería especulativa, o moderna, en el Siglo XVIII, la mujer no estaba ni económica, ni social, ni políticamente emancipada. Las Constituciones de Anderson de 1723, que dieron el puntapié inicial de la Francmasonería Moderna, no las tuvieron en cuenta.
Pero las mujeres no quisieron permanecer indiferentes a las realizaciones de las asociaciones masónicas. Desde el comienzo, y con la ayuda de hombres preclaros que veían a las mujeres como sus iguales, se inició un largo camino de participación, que está desembocando hoy en la presencia femenina cada vez más importante en nuestra institución masónica”.

¿Se puede hablar de una revolución en ese sentido?
 
“Bueno, la francmasonería es evolucionista, progresista. Pero, independientemente de los términos, podemos hablar de un proceso profundo de cambios en la masonería universal, uno de cuyos ejes es el protagonismo femenino”.

¿Podría darnos algunos nombres de mujeres masonas?
 
“Por lo que expresábamos antes, las mujeres históricamente estamos en desventajas respecto a los hombres. Y siendo la incorporación masiva de la mujer un fenómeno reciente no es tan fácil señalar personajes femeninos masones. Pero, le voy a mencionar algunas de estas mujeres: Josefina Bonaparte, esposa de Napoléon; Ivanova, Emperatriz de Rusia, quién facilitó la introducción de la Masonería en aquella nación a partir de 1731; Annie Besant, (quien fuera secretaria de la Sociedad Fabiana, antecesor inmediato del Partido Laborista ingles, hoy en el gobierno). Flora Tristán, franco-peruana, quién hizo conocer en Europa, a comienzos y mediados del siglo pasado, las luchas indigenistas americanas y se dice que fue la creadora de la célebre frase popularizada por Marx “proletarios de todos los países unios”. Un dato interesante, es que nuestra Hermana Flora fue la abuela del pintor Gauguin. También tenemos a Louise Michel, la célebre feminista y combatiente libertaria durante la Comuna de París. Y más cerca en el tiempo, podemos mencionar a Joséphine Baker, la célebre artista del music-hall y del cine y a Gabriela Mistral, educadora, diplomática y célebre poetiza chilena; Premio Nobel de Literatura 1945.
Vemos entonces, a la vez la presencia de la mujer conquistando sus derechos en los ámbitos social y político, y participando cada vez más en la Institución masónica. Mujer-Hombre, Hombre-Mujer: las 2 columnas humanas sobre las que se asienta el presente y el futuro de la Humanidad”.

UNA SOCIEDAD RESERVADA

¿Porqué se cataloga de “secreta” a la masonería?
 
“Las sociedades secretas están prohibidas desde hace mucho tiempo en los países democráticos. Los Estatutos de nuestra Institución fueron aprobados por el Poder Ejecutivo, y sus cargos directivos están claramente identificados exactamente igual que cualquier otra asociación. Tenemos una página Web, a la que puede acceder quien quiera, y en la que figuran nuestros principios, organización, y los nombres de los integrantes del Consejo de la Orden, nuestra junta directiva.
Es más si Ud. va a cualquier librería céntrica encontrará documentos y libros sobre masonería a los que puede acceder sin problemas.
Por tanto, la Masonería no es, en la actualidad, una sociedad secreta, quizás sí reservada. En el pasado, en distintos lugares y tiempos, debió eludir las persecuciones de la Inquisición y de todos los regímenes totalitarios, a las que fue sometida por sus ideas liberales.  Lamentablemente, aún hoy, en algunos países, el ser francmasón comporta riesgos de vida o de pérdida de la libertad.
Y también existen los prejuicios vulgares, que ha llevado a que algunos francmasones hayan tenido dificultades laborales, por el solo hecho de serlo.
Y por último, y quizás la razón más importante para esta “reserva”, es que la Francmasonería es una sociedad de pensamiento, lo que hoy se llamaría un laboratorio de ideas, en la que se analiza la sociedad y el mundo. Y en este ámbito, asegurar la libertad de pensamiento es una condición necesaria al progreso y elaboración de las ideas”.

DEFENSA MILITANTE DE LA LAICIDAD

Estamos en un año de elecciones nacionales. ¿Tiene algún mensaje la masonería mixta para el sistema político?
 
“La masonería no participa en política partidista, y por tanto no ambiciona obtener cuotas de poder, por lo que no creo que debamos dar un mensaje particular. Pero sí podemos señalar algunas cosas que, pensamos, significarían factores de progreso para nuestro país como comunidad de cara al futuro. Y esto atañe particularmente al sistema político, más acá y más allá de la coyuntura electoral, pues a él le cabe la responsabilidad de administrar el bien común. Y en este campo tenemos algunas inquietudes. En primer lugar la enseñanza y capacitación, y la defensa de la Laicidad.
La inversión social tiene muchas áreas, algunas sirven a resolver situaciones sociales difíciles, y son paliativos coyunturales. Pero otras tienden a preparar el futuro, y por ello todo lo que se haga en materia de capacitación, es una inversión que hace la sociedad para su propio desarrollo. El conocimiento siempre ha sido un elemento clave para vincular a los grupos, las clases sociales y los individuos al poder. El acceso lo más igualitario posible al conocimiento, hará ciudadanos más libres, más responsables y más conscientes en el ejercicio de sus derechos. Existe, también, la necesidad de fortalecer el conocimiento en áreas vinculadas a los sectores que pueden ser fuertes en materia de desarrollo futuro. La enseñanza pública gratuita y laica, debe seguir teniendo el rol motor generador de igualdad de oportunidades, y para ello debe fortalecerse con innovaciones e incorporaciones de nuevas áreas formativas”.

¿Considera que la laicidad está siendo atacada?
 
“Independiente de la coyuntura, si es atacada o no, defender y propagar y consolidar las ideas e instituciones laicas, es una necesidad siempre actual, pues ellas son garantía de tolerancia, imparcialidad del estado frente a asuntos de índole privado, como es la libertad de conciencia y de adoptar la religión que se desea o de no adoptar ninguna. Todo lo cual es garantía de armonía y paz civil. Creemos en el rol esencial de la enseñanza gratuita, obligatoria y laica, como garantía de acceso a la educación en igualdad de condiciones para todos los niños de nuestros país. Este es un pilar de la República, y ha sido una de las claves de su progreso indiscutido como nación. Se puede modernizar, actualizar, tecnificar, pero sus valores de base, filosóficos, éticos, morales y cívicos deben perdurar.  La laicidad es lo que garantiza también la libertad que tienen los padres, dentro de los programas nacionales, de elegir los centros educativos, públicos o privados que más les convenga a sus propósitos. Pero además, y respondiendo su pregunta: cada vez que se baja la guardia, surgen los ataques contra la laicidad...
En segundo lugar, se debe reforzar la integración. Tener en cuenta que más allá del mercado ampliado, la que está naciendo es una sociedad civil nueva, con mentalidad de región integrada. Y esta será la sociedad del futuro, a la que debemos apostar, pues será la mejor garantía de la consolidación de una nueva ciudadanía, más abierta, más universalista, más comprometida con el futuro común. Pero, como aspecto complementario y articulado, será necesaria estimular aun más nuestra propia integración interna como sociedad, evitando las discriminaciones, exclusiones y marginaciones, e impidiendo el accionar de quienes por soberbia, poder o riquezas se consideren fuera de las fronteras del derecho y la ley general”.

CONDICIONES DE INGRESO

¿Cuales son los requisitos para ingresar a lo que usted llama GOFMU? ¿Está abierto a todo el mundo, o solo a algunos privilegiados, bien situados en la sociedad, por ejemplo?
 
“La masonería, y por lo tanto el GOFMU, no discrimina a nadie. Cualquier ciudadano puede llegar a ser masón si cumple con algunas condiciones a las que le damos mucha importancia. Los candidatos deben ser hombres o mujeres probos, honestos, que sinceramente deseen su progreso personal y el progreso colectivo. Debe amar el estudio y ser de una moral intachable. Debe estar dispuesto a poner en dudas sus certezas, para construir en sí mismo una persona de pensamiento libre, liberándose de los dogmas que nos atenazan a unos y otros. Debe tener el espíritu y la mente abiertas. Quienquiera que desee sinceramente trabajar en su superación personal y construir una sociedad más impregnada de los ideales básicos de Libertad, Igualdad y Fraternidad que pregonan desde hace siglos los masones, tiene las puertas abiertas para vivir esta aventura, que es a la vez espiritual e intelectual, fraternal y vivencial. Una experiencia irrepetible”.


¿Como hace un lector del suplemento para conocer más sobre la francmasonería o tomar contacto con ustedes?

“Aconsejamos visitar nuestras páginas en INTERNET, que están operacionales
en la siguiente dirección: www.gofmu.org
Puede escribirnos a nuestra dirección de correo electrónico: gofmu@gofmu.org
Puede comunicarse telefónicamente al 575 01 94; o enviarnos una carta a nuestra dirección postal: GOFMU, Casilla de Correos 6492, Correo Central - Montevideo. Cualquiera de estas vías son buenas para contactarse con nosotros, y con mucho gusto intentaremos satisfacer la necesidad de información de quienes nos la soliciten”.

REENCARNACIONES

Por: Jenny Londoño M:.M:.
Gran Logia Simbólica de España

Vengo desde el ayer, desde el pasado oscuro y olvidado con las manos atadas por el tiempo, con la boca sellada desde épocas remotas.

Vengo cargada de dolores antiguos, recogidos por siglos, arrastrando cadenas largas e indestructibles.

Vengo desde la oscuridad del pozo del olvido, con el silencio a cuestas, con el miedo ancestral que ha corroído mi alma desde el principio de los tiempos.

Vengo de ser esclava por milenios, esclava de maneras diferentes, sometida al deseo de mi raptor en Persia, esclavizada en Grecia, bajo el poder romano. Convertida en vestal, en las tierras de Egipto, ofrecida a los dioses de ritos milenarios, vendida en el desierto o canjeada como una mercancía.

Vengo de ser apedreada por adúltera en las calles de Jerusalén, por una turba de hipócritas, pecadores de todas las especies, que clamaban al cielo mi castigo.

He sido mutilada en muchos pueblos para privar mi cuerpo de placeres y convertida en animal de carga, trabajadora y paridora de la especie.

Me han violado sin límite, en todos los rincones del planeta, sin que cuente mi edad madura o tierna o importe mi color o mi estatura.

Debí servir ayer a los señores, prestarme a sus deseos, entregarme, donarme, destruirme, olvidarme de ser una entre miles.

He sido barragana de un señor de Castilla, esposa de un Marqués y concubina de un comerciante griego, prostituta en Bombay y filipinas y siempre ha sido igual mi tratamiento.

De unos y de otros siempre esclava, de unos y de otros dependiente, menor de edad en todos los asuntos, invisible en la historia mas lejana, olvidada en la historia más reciente.

Yo no tuve la luz del alfabeto durante largos siglos. Aboné con mis lágrimas la tierra que debí cultivar desde mi infancia.

He recorrido el mundo en millares de vidas que me han sido entregadas una a una.

Y he conocido a todos los hombres del planeta: los grandes y pequeños, los bravos y cobardes, los viles, los honestos, los buenos, los terribles.

Mas casi todos llevan la marca de los tiempos. Unos manejan vidas como amos y señores, asfixian, aprisionan, succionan y aniquilan.

Otros manejan almas: comercian con ideas, asustan o seducen, manipulan y oprimen.

Unos cuentan las horas con el filo del hambre, atravesado en medio de la angustia. Otros viajan desnudos por su propio desierto y duermen con la muerte en la mitad del día.

Yo los conozco a todos. Estuve cerca de unos y de otros, sirviendo cada día, recogiendo las migajas, bajando la cerviz a cada paso, cumpliendo con mi karma.

He recorrido todos los caminos. He arañado paredes y ensayado cilicios, tratando de cumplir con el mandato de ser como ellos quieren, mas no lo he conseguido.

Jamás se permitió que yo escogiera el rumbo de mi vida. He caminado siempre en una disyuntiva, ser santa o prostituta.

He conocido el odio de los inquisidores que a nombre de "la santa madre iglesia" , condenaron mi cuerpo a su sevicia o a las infames llamas de la hoguera.

Me han llamado de múltiples maneras : bruja, loca, adivina, pervertida, aliada de Satán, esclava de la carne, seductora, ninfómana, culpable de los males de la tierra.

Pero seguí viviendo, arando, cosechando, cosiendo, construyendo, cocinando, tejiendo, curando, protegiendo, pariendo, criando, amamantando, cuidando, y sobre todo amando.

He poblado la tierra de amos y de esclavos, de ricos y mendigos, de genios y de idiotas, pero todos tuvieron el calor de mi vientre, mi sangre y mi aliento, y se llevaron un poco de mi vida.

Logré sobrevivir a la conquista brutal y despiadada de Castilla en las tierras de América, pero perdí mis dioses y mi tierra y mi vientre parió a gente mestiza, después de que el castellano me tomara por la fuerza.

Y en este continente mancillado proseguí mi existencia, cargada de dolores cotidianos. Negra y esclava en medio de la hacienda, me vi obligada a recibir al amo cuantas veces quisiera, sin poder expresar ninguna queja.

Después fui costurera, campesina, sirvienta, labradora, madre de muchos hijos miserables, vendedora ambulante, curandera, cuidadora de niños y de ancianos, artesana de manos prodigiosas, tejedora, bordadora, obrera, maestra, secretaria o enfermera.

Siempre sirviendo a todos, convertida en abeja o sementera, cumpliendo las tareas más ingratas, moldeada como cántaro por las manos ajenas.

Y un día me dolí de mis angustias. Un día me cansé de mis trajines, abandoné el desierto y el océano, bajé de la montaña, atravesé las selvas y confines y convertí mi voz dulce y tranquila en bocina del viento, en grito universal y enloquecido.

Y convoqué a la viuda, a la casada, a la mujer del pueblo, a la soltera, a la madre angustiada, a la fea, a la recién parida, a la violada, a la triste, a la callada, a la hermosa, a la pobre, a la afligida, a la ignorante, a la fiel, a la engañada, a la prostituta.

Vinieron miles de mujeres, juntas, a escuchar mis arengas. Se habló de los dolores milenarios, de las largas cadenas que los siglos nos cargaron a cuestas.

Y formamos con todas nuestras quejas un caudaloso río que empezó a recorrer el universo, ahogando la injusticia y el olvido.

El mundo se quedó paralizado. ¡los hombres sin mujeres no caminan!

Se pararon las máquinas, los tornos, los grandes edificios y las fábricas, ministerios y hoteles, talleres y oficinas, hospitales y tiendas, hogares y cocinas.

Las mujeres, por fin, lo descubrimos. ¡somos tan poderosas como ellos y somos muchas más sobre la tierra ! ¡ más que el silencio y más que el sufrimiento ! ¡ más que la infamia y más que la miseria !

Que este canto resuene en las lejanas tierras de indochina, en las arenas cálidas del África, en Alaska o en America latina, llamando a la igualdad entre los géneros, a construir un mundo solidario -- distinto, horizontal, sin poderíos -- a conjugar ternura, paz y vida, a beber de la ciencia sin distingos.

A derrotar el odio y los prejuicios, el poder de unos pocos, las mezquinas fronteras. A amasar con las manos de ambos sexos el pan de la existencia.

MUJER Y MASONERÍA

Ascensión Tejerina
Gran Maestra (2000 – 2006)
Gran Logia Simbólica Española
 
A menudo se me pide que aporte mis puntos de vista y mis vivencias en el seno de la Masonería en tanto que mujer. La verdad es que este ejercicio no me resulta nada fácil. Primero porque me veo obligada a hablar de nuestra Institución, no como un ente ante mis ojos del que puedo dar datos objetivos, contar las cosas que me rodean en mi vida Masónica o hablar de su historia, etc., sino como una experiencia de la que deberé transmitir aquellos sentimientos e ideas suscitados en lo cotidiano de mis relaciones con mis hermanos, con mi Logia o con el propio método Masónico, distinguiendo de entre esos aspectos los que son exclusivamente relevantes de mi condición específicamente femenina.  Y segundo, porque la aventura de la mixticidad en la Gran Logia Simbólica Española es aún muy joven y no puede compararse con las de otras Obediencias europeas que tienen más de cien años de experiencia como Masonería mixta o como femenina.
 
Esta juventud implica una constante evolución de esta opción de trabajo que va permitiendo relecturas e interpretaciones nuevas a cada paso que damos y no podemos pretender sacar conclusiones definitivas haciendo un estudio de la situación en un momento dado. Además, la libertad que tiene cada Logia de determinarse en sus modos, sus proyectos y sus sensibilidades, produce una variedad tan rica en relación con la inserción de la mujer en los talleres, que mi experiencia no es en absoluto extrapolable o generalizable.
 
Estas explicaciones previas no las hago porque me niegue a relatar mis sentimientos en mi ejercicio Masónico, que en absoluto. Más bien lo que intento es evidenciar lo fútiles que serían estos intentos para abordar seriamente los aspectos verdaderamente trascendentes de la cuestión.
 
Un acercamiento más responsable al tema que nos convoca hoy: LA MUJER EN LA MASONERÍA, exigiría examinar previamente al menos los siguientes aspectos:
 
1) la cuestión iniciática: ¿Por qué la cuestión iniciática? ¡Pues porque si la mujer reclama su derecho a participar en la Masonería, y el aspecto iniciático en ella es el fundamental, deberemos entender con total comprensión qué cosa estamos mentando cuando hablamos de Iniciación, para saber si este camino le va o no le va a la mujer.
 
2) las consecuencias antropológicas de las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer: Si la Tradición Iniciática es un rasgo característico del desenvolvimiento de la especie humana sobre la Tierra y, por lo tanto, un requisito antropológico, nos interesará averiguar si este requisito es distinto entre los géneros en razón de sus diferencias biológicas o, por el contrario, es el mismo porque ambos géneros sufren de la misma precariedad existencial.
 
3) la valoración cultural del proceso civilizador: Si la Tradición Iniciática es un requisito antropológico, deberemos hallar su rastro en toda sociedad humana aunque resulte muchas veces difícil descubrirlo porque se encuentre compartiendo otras funciones con otras instituciones. Dado que toda Tradición Iniciática es portadora y fuente de valores, no cabe duda que un examen de los valores asentados en una determinada cultura nos puede revelar el grado de influencia que aquella ha ejercido.
 
Quizás, con esta base previa podríamos dar una mejor respuesta a las preguntas que subyacen en esta temática de la incorporación de la mujer al mundo Masónico. Teniendo en cuenta que este mundo Masónico es tremendamente heterogéneo, se han elaborado toda clase de explicaciones: desde las que niegan a la mujer su capacidad para ser iniciada hasta las que no conciben que una iniciación pueda ser verdadera si no se contempla el trabajo desde la más absoluta complementariedad. La mayoría de estas explicaciones han intentado dar respuesta a una serie de preguntas que podríamos resumir en la siguiente lista:
 
1)       ¿ Es relevante la condición de mujer en la Francmasonería en la medida en que ésta es una vía iniciática ?
 
2)       ¿ En cuales otras dimensiones que componen la realidad actual del mundo Masónico pudiera ser relevante el sexo de un hermano Masón?
 
3)        ¿ Es la Masonería un camino iniciático específicamente masculino, y por tanto, necesariamente antipático para la mujer?
 
4)        ¿ La presencia de hermanos de sexo opuesto en los talleres Masónicos, representa un factor perturbador o desestabilizador  para el conjunto ?
 
5)        ¿ La presencia de la mujer en las logias mixtas conducirá obligatoriamente a una modificación de los contenidos, los hábitos y los modos del quehacer Masónico ?
 
I ) LA CUESTIÓN INICIÁTICA
 
Mi acercamiento a la cuestión va a ser principalmente de carácter ontológico y por lo tanto previo a la formulación de tales preguntas. Y me veo obligada a ello porque, como decía antes, la característica fundamental de la Masonería es su dimensión iniciática que es la que justifica y vertebra todas sus otras expresiones. Toda obra humana, consciente o inconscientemente, es subsidiaria de la arquitectura ontológica del ser humano. Esto es una obviedad que conviene recordar. Cuanto más, un método iniciático cuyo objetivo es, precisamente, hacer visible y manejable nuestra más íntima urdimbre, para que sobre ella podamos tejer nuestra propia trama. Me interesa abordar la cuestión iniciática desde este ángulo para resaltar primero que esa urdimbre ontológica es exactamente la misma para todo ser humano sea cual sea su sexo, etnia o cualquier otra diferencia que se nos antoje considerar e independientemente de la historia que queramos tejer entre sus hilos; y segundo, porque parto de la premisa de que una vía sólo es iniciática en la medida en que nos ayuda y nos enseña a bregar con esta urdimbre.
 
Quizás tengamos que remontarnos a los albores de la humanidad para imaginar en que momento pudo nacer en el ser humano ese afán de búsqueda, de conocimiento y de comprensión tanto de su entorno como de sí mismo. Theilhard de Chardin situaba este punto de inflexión en la evolución de las especies en la aparición de la REFLEXIÓN. De golpe, el hombre se interroga por el sentido que tiene su rudimentario lenguaje. Ya sabe reconocer el “fuego” y referirse a él mediante un sonido que le sirve tanto para advertir a los otros como para evocar su representación mental. Pero ahora quiere saber “que es”, es decir: quién lo produce, por qué se extingue, que otras cosas representa, que usos le puede dar y que relación tiene con las demás cosas que le rodean. Esta reflexión lo lleva a preguntarse por lo que está detrás de los fenómenos que ve, adivinando que ese mundo de cosas al que se enfrenta no es más que la última apariencia de unas causas ocultas que de momento le son inalcanzables pero a las que ya empieza a poner nombres. Poco a poco va construyendo un “SENTIDO” donde encajar los significados. Se interroga por el sentido de la vida y por su propio “SER”. Desde entonces el humano va en busca de su ser, el concepto “ser” invade su lenguaje y se refiere a sí mismo como “SER HUMANO”.
 
Podría decirse pues que el corolario de la reflexión, es decir, de aquello que produjo la propia especificidad humana, es el ser.
 
El ser humano es un ser-en-el-mundo, mundo al que se enfrenta y del que depende. Ni el hombre ni la mujer escapan a esta primera contingencia.
 
Ser humano, cuya permanente y primera tarea es su consustancial pre-ocupación por ser-ya-siempre, por culpa de esta reflexión, un ser que se contempla a sí-mismo frente al mundo con su precariedad a cuestas. Y esto es así tanto para el hombre como para la mujer.
 
 En este “PRE” de su ocupación, de su cuidado, se halla la raíz de su ontológica necesidad de asirse en su más genuina originalidad que en cada momento YA ES. Y esto es así tanto para el hombre como para la mujer.
 
Otra determinación que arrastra nuestro SER, por la misma razón, es el verse conducido a la comprensión. Nuestro ser es un SER-COMPRENSOR, nuestro mirar es un mirar capaz de reconocer regularidades estructurales. Y esto es así tanto para el hombre como para la mujer.
 
Otra determinación es la capacidad de DARNOS CUENTA, no sólo del mundo en que vivimos, sino de nuestros sentimientos, nuestras emociones, nuestras ideas y nuestra valoración de nuestra manera de estar en el mundo. Y esto es así, tanto para el hombre como para la mujer.
 
Pero el ser humano vive sumido en su cotidianidad en un mundo que le ofrece ocupación sin el “PRE”, a cambio de sacrificar su originalidad, su autodeterminación, porque la cotidianidad nos aleja de nuestro origen. Y esto es así, tanto para el hombre como para la mujer.
 
Volviendo a la Tradición Iniciática, acaso no podríamos intentar una primera definición diciendo que es el conjunto de conocimientos y pautas, recogidos durante toda la historia de la humanidad con el propósito específico de producir ese encuentro del individuo con su ser en su más auténtica originalidad, de “descotidianizarnos”. Este es el fin primordial de toda disciplina INICIÁTICA (con mayúsculas) tal como queda recogido en la antigua y conocida recomendación: “CONÓCETE A TI MISMO”. La aparente sencillez y evidencia de esta declaración que, a primera vista, todos nos aprestamos a admitir, se torna, a poco que se le quiera meter cabeza, de una complejidad y dificultad tales que convierten la práctica de este consejo en algo casi imposible de conseguir.
 
Toda esta disquisición filosófica ha sido necesaria para tratar de demostrar que una verdadera tradición iniciática tiene que contener en su método:
 
 1º) las claves para: asumir la responsabilidad de nosotros mismos, disolver los contenidos ilusorios de nuestros mundos virtuales en los que vive nuestra consciencia prisionera; reordenar los que derivan directamente de la estructura de nuestro ser, y poner en marcha las potencialidades creativas de nuestras posibilidades de ser,
 
2º) proporcionar al iniciado una vía de trabajo y un escenario que le obligue a ejercitar esas potencialidades de manera que se automatice en todo lo posible esta toma de posesión de nuestro ser y que el fruto de este trabajo quede testimoniando la corrección del proceso,
 
3º) proporcionar un sistema de valores y principios que den sentido a todo el trabajo realizado.
 
Existen varias escuelas iniciáticas y yo personalmente he investigado algunas de ellas, pero la que me ha dado respuesta a todos los requisitos que acabo de exponer ha sido únicamente la Masonería. Y lo ha hecho con contundencia, con sobriedad y con plenitud. Su disciplina y su trabajo en equipo te enfrentan a tus realidades y tus fantasmas internos. Sus símbolos te llevan a la reflexión sobre el sentido oculto de las cosas, a buscar ese ser de los entes. Su metáfora de la construcción te convierte en un obrero comprometido en un proyecto vital que se actualiza cada día. Sus postulados de Libertad, Igualdad y Fraternidad y sus valores de Tolerancia, de Sabiduría, de Fuerza y de Belleza enmarcan todas las acciones orientándolas hacia horizontes esperanzadores congruentes con la evolución de la vida en nuestro planeta.
 
Desde estas premisas tanto la mujer como el hombre deben recorrer el mismo camino para tomar posesión de su ser y por tanto el contenido esencial de la Masonería es perfectamente válido para ambos.
 
Como seres humanos, construimos en lo que ha existido antes, aún cuando podamos cambiar de dirección, extender los límites de lo que vemos o aceptar una nueva idea que radicalmente altere nuestra perspectiva. Cuando las mujeres buscan a través de la historia los fundamentos de su identidad como seres humanos, descubren que la historia está registrada casi exclusivamente por el hombre, habla de ellos y es para ellos. Esta situación es simplemente consecuencia natural de las viejas imágenes de masculinidad y feminidad, y de las normas socioculturales resultantes. Pero ello no es razón para que se nos quiera privar del patrimonio humano que representa la tradición iniciática ni de cualquier otro conocimiento específico cuya elaboración haya requerido siglos y siglos y se pretenda que partamos de cero.
 
II ) EL PUNTO DE VISTA ANTROPOLÓGICO
 
Ahora bien, es cierto que las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer, concretamente la función procreadora de la mujer ha determinado drásticamente su lugar en la sociedad, ella se ha ocupado de generar la vida de cuidarla y socializarla mientras que el hombre, libre de estas funciones, se ha dedicado más bien a transformar el mundo. La consolidación de estas funciones ha desarrollado dos subculturas complementarias en muchos aspectos pero antagónicas en otros. El mundo del hombre no ha tenido barreras que lo hayan limitado y a podido explorar todos los caminos por los que ha querido aventurarse. La mujer sin embargo ha visto su acción circunscrita a determinados escenarios que el hombre, autoproclamándose rey del mundo, le ha destinado. Que estas subculturas han generado un registro de sensibilidades, de mecanismos, de fantasmas y de intereses distintos en cada uno de estos géneros no cabe la menor duda, pero estas diferencias no dejan de ser influencias culturales que pueden modificarse al mismo tiempo que se van alterando las condiciones de vida.
 
No podemos negar que la Masonería es una vía iniciática creada por el hombre y que por lo tanto reconoceremos en ella determinados caracteres realizados desde su impronta, pero estos no constituyen en absoluto los elementos esenciales del método Masónico y por lo tanto son susceptibles de acomodación a las nuevas situaciones que plantea la presencia de la mujer en los talleres. Si el objetivo final del trabajo iniciático consiste en un viaje que emprendemos desde nuestro YO hacia nuestro SER, en busca de nuestra autenticidad, de nuestra PIEDRA CÚBICA, esto sólo lo podemos conseguir, y un estudio atinado del método lo evidencia, si somos capaces primero de descubrir y luego superar todos, y digo bien TODOS, los apriori sobre los que se asienta nuestro YO. Si el masculinismo o el feminismo es un último velo que encubre nuestro ser de ser humano, también deberá ofrecer el método iniciático unos elementos de trabajo que nos permitan tomar conciencia de este encubrimiento. Ahora que la mujer ha sido descubierta se ha evidenciado, por contraste, el masculinismo y se ha hecho inaplazable restituir la unidad en los templos Masónicos con la presencia de todas las partes que constituyen el microcosmos
 
Pero en cualquier caso estas adaptaciones deben nacer de manera natural sin forzamientos, sin que sea el hombre que siga interpretando lo que pueda desear la mujer, ni que sea ésta la que intente imponer sus visiones procedentes de esa subcultura que esta tratando de modificar.
 
III ) VALORACIÓN CULTURAL
 

Y para concluir tendríamos que abordar la difícil y delicada tarea de comparar los valores culturales de cada civilización. Evidentemente no es algo que podamos hacer aquí. Yo solo me atrevo a apuntar que si hubiera un baremo que permitiera evaluarlas este tendría que interesarse principalmente por las posibilidades de autodeterminación y de posesión de su ser para todos sus componentes y no sólo para una mitad privilegiada.

Dia internacional de la mujer 8 de marzo.

Dia internacional de la mujer 8 de marzo.

No hemos querido dejar pasar el día internacional de la mujer sin vincularnos a su cometido.  Y consiente de que la incorporación de la mujer a  la Masonería, en igualdad de condiciones con el hombre, es uno de los grandes fenómenos de la Orden en el siglo XX, aunque existan antecedentes de diversa antigüedad, presentamos a los visitantes del  blog una serie de cuatro interesantes artículos.  Dos ensayos serios y documentados sobre el tema, una entrevista periodística a la primera Gran Maestra del Uruguay y un estudio sobre el tema elaborado por  la primera Gran Maestra de España

Luz, más luz

Luz, más luz

Cuenta la leyenda, que una vez, una serpiente empezó a perseguir a una Luciérnaga; ésta huía rápido y con miedo de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir.

Huyó un día y ella no desistía, dos días y nada. En el tercer día, ya sin fuerzas, la Luciérnaga paró y dijo a la serpiente:
-Puedo hacerte tres preguntas?
- No acostumbro dar éste precedente a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar.
- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
- No.
- ¿Yo te hice algún mal?
- No.
- Entonces, ¿Porque quieres acabar conmigo?
- Porque no soporto verte brillar.

Piensa en esto, selecciona las personas en quien confiar.

Muchas veces nos hemos visto envueltos en situaciones donde nos preguntamos: ¿Por qué me pasa esto si yo no hice nada malo? La respuesta es sencilla, porque no soportan verte brillar.

La envidia, es el peor sentimiento que podemos tener. Envidiar a otras personas, sus logros, es en definitiva envidiar, ver a otros brillar.

Cuando esto nos pase, NO DEJEMOS DE BRILLAR, no dejemos de seguir siendo nosotros, de seguir haciendo lo mejor que sepamos hacer. De todas maneras, aunque nos hieran, no podrán tocarnos, porque nuestra luz seguirá intacta, nuestra esencia permanecerá, pase lo que pase!!

 

Fuente:  http://losarquitectos.blogspot.com/

Blogs masonicos

El objetivo es entrelazar todos los blogs de masoneria liberal y progresista para facilitar a los navegantes mayor información sobre nuestra augusta institucion.

Asertividad

Se define la asertividad como aquella habilidad personal que nos permite expresar sentimientos, opiniones y pensamientos, en el momento oportuno, de la forma adecuada y sin negar ni desconsiderar los derechos de los demás. En la práctica, esto supone el desarrollo de la capacidad para:
 
- Expresar sentimientos y deseos positivos y negativos de una forma eficaz, sin negar o menospreciar los derechos de los demás y sin crear o sentir vergüenza.

- Discriminar entre la aserción, la agresión y la pasividad.

- Discriminar las ocasiones en que la expresión personal es importante y adecuada.

- Defenderse, sin agresión o pasividad, frente a la conducta poco cooperadora, apropiada o razonable de los demás.

Así pues, la aserción no implica ni pasividad, ni agresividad.

La habilidad de ser asertivo proporciona dos importantes beneficios:

- Incrementa el autorespeto y la satisfacción de hacer alguna cosa con la suficiente capacidad para aumentar la confianza seguridad en uno mismo.

- Mejora la posición social, la aceptación y el respeto de los demás, en el sentido de que se hace un reconocimiento de la capacidad de uno mismo de afirmar nuestros derechos personales.

Son ejemplos típicos de comportamientos agresivos, la pelea, la acusación y la amenaza y, en general todos aquellos comportamientos que signifiquen o comporten, la agresión de los demás sin tener en cuenta sus sentimientos. El comportamiento agresivo suele aparecer como consecuencia de la cólera o la ira y de la incapacidad para autocontrolarse. En general, la persona agresiva, o que se comporta agresivamente en un momento concreto, no suele sentirse satisfecha de sí misma, y lo que consigue es que los demás no quieran tenerla cerca, y fácilmente pueden, también, ser agresivos con ella.

Se dice de la persona pasiva que no sabe expresar sus sentimientos y no sabe defender sus derechos como persona. La persona pasiva, por lo general, no se siente satisfecha, ya que no consigue decir lo que piensa o siente y no hace llegar su mensaje a los demás. Suele sentirse insegura, poco aceptada y tenida poco en cuenta por los demás.

La ventaja de aprender y practicar comportamientos asertivos es que se hacen llegar a los demás, los propios mensajes expresando opiniones, mostrándose considerado. Se consiguen sentimientos de seguridad y el reconocimiento social. Sin duda, el comportamiento asertivo ayuda a mantener una alta autoestima.

En todo caso, para aprender asertividad es completamente imprescindible tener bien claro el hecho que tanto el estilo agresivo, como el pasivo, por lo general, no sirven para conseguir los objetivos deseados.
 

Fuente: Ferran Salmurri. 1991.

 

CREADOR

En el artículo criador se ve claro que en su origen latino, creador es la forma culta, y criador la vulgar de una misma palabra latina: creator. Y que está más cerca del significado original latino de creator y creare (con su incoativo crescere) la forma “criador” que el cultismo “creador”.
Es decir que para lo que hoy entendemos por Creador y Creación en el sentido religioso, fue preciso adaptar la palabra en su sentido reproductor, para asignarle por analogía un significado nuevo que ampliaba la significación original de la palabra.
Esa es entre otras la función de los cultismos, la reasignación de significados, cuando la palabra en curso no satisface la función significativa que se pretende, por la improbabilidad de que los hablantes admitan la ampliación o la incorporación de nuevos significados.
Pero no deja de sorprender el hecho de que procediendo del latín Factorem, que traduce fielmente el poihthn ( poietén) original y que en su día estuvo recogido en el cultismo Hacedor (el Supremo Hacedor, solía decirse), se pasase a “Criador”, tal y cual, que finalmente cedió este terreno de la denominación del atributo divino al cultismo “Creador”, que se aparta tanto del término original griego como de su razonable traducción latina.
Esto sólo se explica a partir del supuesto de que el hablante español percibiese en el criador aquello que más definitivamente caracteriza al “creador”, es decir la clara percepción de que por una parte es el criador el que decide sobre el nacimiento, la vida y la muerte de sus “criaturas”, y que tiene además la capacidad de diseñar nuevas criaturas y darles vida.
El sentimiento, en fin, de que el hombre es al Creador, lo que las criaturas (los animales que se crían) son a su criador; es decir que están totalmente en sus manos y se lo deben absolutamente todo a su voluntad (“Hágase la voluntad de Dios”, “Hágase tu voluntad”).
Porque el factor, factorem como traducción del poihteV (poietés) está plenamente justificado en el verbo poiew (poiéo), del que es una sustantivación. Si este verbo significa hacer, y a partir de ahí se extiende a todas las especializaciones del hacer, es lógico que el sustantivo que de él se deriva, arrastre consigo el significado genérico de hacer. Pero he ahí los caprichos de la lengua: los derivados poihsiV (póiesis), poihthV (poietés), poihma (póiema) y poihtikoV (poietikós) se fueron especializando progresivamente en el campo de la creación literaria, para acabar significando preferentemente “poesía”, “poeta”, “poema” y “poético”, por entender los griegos que el poeta debía ser considerado el hacedor por antonomasia, y su obra, la poesía, la obra más noble, la auténtica creación. Mucho han perdido los poetas y la poesía desde que les dieron nombre los griegos, porque si hoy tradujésemos el Credo transcribiendo la expresión Poihthn ouranou kai ghV (poietén uranú kai gués) del texto original fijado en el “Simbolo o Credo Nicenoconstantinopolitano” y mantenido definitivamente en las sucesivas versiones orientales del Credo, si tradujésemos, digo, “Creo en Dios Todopoderoso, Poeta del cielo y de la tierra...” tendríamos la clara sensación de que nos estamos cargando la Creación para rebajarla a meras fantasías de poeta. Y sin embargo los griegos siguen entendiendo igual de bien al Creador-poeta. 

El origen de las palabras Por don Mariano Arnal
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